Ez 2,8-3,4: Me dio a comer el volumen, y me supo en la boca dulce como la miel.
Sal 118,14.24.72.103.111.131: ¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!
Mt 18,1-5.10.12-14: Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños.
O bien se pueden tomar del propio:
Flp 3,8-14: Corro hacia la meta, hacia el premio, al cual me llama Dios desde arriba en Cristo Jesús.
Sal 15,1-2a.5.7-8.11: Tú eres, Señor, el lote de mi heredad.
Mt 19,27-29: Vosotros, los que me habéis seguido, recibiréis cien veces más.