Es la que nos toco rezar en la semana primera de febrero al grupo de ecumenismo de La Coruña, de la diócesis de Santiago
Señor, tu creaste el mundo, y, todo lo que en él hay, creaste el género humano como un solo pueblo; y, nos diste la tierra para que la poseamos
Derriba los muros que nos dividen, y, únenos como un solo cuerpo
Señor, nos hemos dividido en nuestro pensamiento, en nuestro discurso, y, en nuestras acciones, nos hemos clasificado y encarcelado, unos a otros; nos hemos acercado unos a los otros mediante el odio y el prejuicio
Derriba, los muros que nos dividen, y, únenos como un solo cuerpo
Señor, tu quieres, que seamos un solo pueblo, gobernados por la paz, festejando en libertad, y libes de toda injusticia.
Realmente humanos, hombres, y, mujeres, responsables, y, sensibles en la vida, que llevamos, el amor que compartimos, y, las relaciones que creamos
Derriba los muros que nos dividen, y, únenos como un solo cuerpo
Señor, que necesitemos, siempre formas nuevas de comprender, la verdad; conciencia sobre tu voluntad, para con la humanidad, coraje para hacer lo correcto aún cuando no este permitido, persistencia para socavar, las estructuras injustas hasta que se conviertan en polvo, gracia para ejercer el ministerio de la reconciliación
Derriba los muros que nos dividen, y, únenos como un solo cuerpo
Señor, danos las lenguas de tu Espíritu; para que podamos, arder de compasión por todos los hambrientos de libertad; y dignidad humana; para que podamos ser hacedores de la palabra, y, así hablar con credibilidad acerca de las cosas que has hecho
Señor, guíanos por los caminos, que aún no hemos discernido, y, prepáranos para los servidos de la reconciliación, y, liberación en tu mundo. Amen