«Lo más curioso es que los nombres de los nueve últimos hijos de Hemán (3), v. 4, unidos por los extremos, forman un pequeño poema, un fragmento de salmo.» (De Vaux, Instituciones, pág. 502, ed. Herder). Ignoro si el descubrimiento es del propio De Vaux o es algo sabido de antemano que él solo comenta: yo conocí la cuestión por él. Hay que cambiar algunas pocas vocales (cosa normal en hebreo) y entonces el poema se traduce así: "Piedad, Señor, piedad: mi Dios eres tú. Exalto y ensalzo tu auxilio. Cuando estaba abrumado, dije: Redobla las señales." (tr. Alonso Schöckel, BP). Otros opinan que no es un poema sino una lista de títulos de composiciones poéticas (RV). Otra cosa es si estos son los nombres de los hijos (o se las familias), o si el Cronista ha echado mano de una especie de juego literario para rellenar artificialmente la lista de cantores que necesitaba para llegar a 24. Esta última parece ser la posición de BJ; en cambio BP lo explica así: "Tratándose de especialistas del canto, es posible que recibieran o tomaran nombres de textos litúrgicos (cosa conocida en la cultura sumeria); como si sus nombres bien ordenados fueran ya un canto al Señor."