En principio este nombre aparece asociado al santuario preisraelita de Silo, el gran santuario de los inicios de la confederación (Ver De Vaux, Instituciones, pág. 400); está ligado al arca de la alianza (ver 1Sm 4,4: "el arca de Yahveh Sebaot que está sobre los querubines"), y se suele traducir como "Yahvé de los ejércitos", aunque de los textos no surge con claridad que se refiera a los ejércitos de combate, bien puede referirse a los "ejércitos celestiales", que justifica que muchas otras veces se traduzca como "Yahvé (o Dios) del universo". Expresa la idea de majestad y dominio de Dios, de allí que tenga un puesto central en la gran visión del templo de Is 6. Fue retomado por varios de los profetas de todos los períodos, y se utiliza también en los salmos. Ver CMSJ V, pág. 613