Terror de Isaac (NC, RV95), Terrible de Isaac (NBE), Temor de Isaac (RV60), Padrino de Isaac (BJ), Protector de Isaac (CEE)
Como puede verse en las traducciones, hay cierta fluctuación en la comprensión de este nombre.
Realmente la palabra "pajad" significa en hebreo "terror". Pero ya algunos traductores suavizan en "temor" (RV60), "timor" (Vgt); otros la relacionan con una raíz árabe que alude al parentesco, y de allí sale la traducción como "pariente", "padrino" o "protector", que parece un recurso a la desesperada por suavizar el término, ya que la palabra existe en hebreo (aunque con el significado ya dicho de "terror"), y no hace falta ir por otras lenguas a buscarlo.
Es difícil saber a qué alude el narrador al darle a Dios este epíteto, tal vez a la experiencia de Isaac en la escena del sacrificio, narrado en el cap. 22, y que no evoca en ningún momento los sentimientos ni reacciones del propio Isaac.
Tal vez sea simplemente una alusión general al modo en que Isaac experimentó la presencia numinosa de Dios en su vida, un Numen tan bien descrito por R. Otto como "misterio tremendo y fascinante". Es verdad que en la Biblia nos encontramos con los dos polos, pero quizás acentuamos más el aspecto de "fascinante", por suavizar una experiencia que nunca es unívoca. Es interesante que para un personaje tan poco lucido en las narraciones como Isaac (atrapado entre las grandezas narrativas de Abraham y de Jacob (1)) su experiencia de Dios pueda movernos un poco a valorizarlo.