Los hijos de Simón (9) de Cirene sólo aparecen mencionados en Marcos, debieron ser personajes conocidos en su comunidad. Luz, Mateo IV, pág. 402, apunta que "No se excluye que el osario de «Alejandro, hijo de Simón qrnyt (= ¿el Cireneo?)», encontrado el año 1962 en el valle de Cedrón entre otros osarios de Cirene, sea la tumba del hijo de nuestro Simón".