Los inscribo juntos porque aparecen casi como una unidad. Sin embargo en el evangelio de Lucas esa unidad se rompe: uno de los dos se compadece de Jesús y tiene un hermoso diálogo de misercordia con él, que le abre las puertas del paraíso: es la escena que llamamos del "Buen ladrón" (una pena de nombre, porque lo hacemos bueno de antemano, y no en el diálogo con Jesús, que es lo que de hecho ocurre). La diferencia entre esta escena, exclusiva de san Lucas y Mt/Mc, donde los dos lo insultan ha dado trabajo al antiguo concordismo evangélico: San Agustín apela al habla popular que pone en plural acciones que son individuales (aunque dice Mt que los malhechores lo insultaban, en realidad sólo se refería a uno de ellos); san Jerónimo, en cambio, piensa que narra momentos distintos: primero lo insultaban (Mt/Mc), pero luego uno de ellos lo defendió ante el otro (Lc); Orígenes tiene una solución más complicada (y a la altura de su proverbial ingenio): había dos grupos de dos malhechores, uno de esos grupos lo insultaba (es el que reflejan Mc/Mt), el otro está contemplado en Lucas. Si se quiere mantener el concordismo, hay que admitir que la solución de Jerónimo es la más natural y apropiada, pero afortunadamente están lejos ya los días en que se consideraba los relatos de la Pasión como una especie de película biográfica: los detalles divergentes son perfectamente explicables por el interés teológico/catequético, las fuentes orales, y la orientación narrativa de cada uno de los evangelistas. Naturalmente, de este modo renunciamos a saber en detalle y con total certeza lo que ocurrió.
En la tradición posterior los malhechores han recibido distintos pares de nombres: Zoatan y Camma (que aparece en un grupo de manuscritos latinos tanto de Mateo como de Marcos), en el Ev. Árabe de la Infancia se llaman Tito y Dumaco (Tito es el bueno), que asaltan a la Sagrada Familia de camino a Egipto, pero Tito se compadece y los ayuda, por lo que el Señor le promete salvarlo cuando lo crucifiquen... Los nombres más famosos son los de Dimas y Gestas (donde el bueno es Dimas); en las representaciones artísticas y en los "pasos" en los que aparecen suele ser el de la derecha de Jesús, aunque realmente no está identificado en el evangelio de Lucas cuál es cuál.