Se lo ha identificado sin ninguna base con el apóstol homónimo miembro de los Doce, para resolver la perplejidad que causaba en el siglo III la cuestión de que Jesús tuviera hermanos. No hay razón para ello. Ver Jacob (4).
Transcribo como nombre alternativo el ya consagrado en español, pero es totalmente incorrecto llamarlo Santiago, apócope de "Sant Iacob". Se trata de Jacob, que llegará, en el seguimiento del Señor, a ser santo.