No es un personaje que actúe en la narración, sino un personaje histórico con el que Claudio Lisias confunde a Pablo. Esta sedición es conocida por Hechos, y por Josefo (Ant. XX, 8, 6 y Guerras II, 13, 5). Si bien Félix sofocó la rebelión, el cabecilla se escapó, de allí la confusión del tribuno, que da la ocasión de una declaración formal de origen por parte de Pablo, la única completa en todo el NT: su nación (judó), origen (Tarso) y ciudadanía (Cilicia)