Posiblemente las tensiones internas a la comunidad joánica y su modo "carismático" de concebir la autoridad habían llevado a una profunda división interna, y An: El Presbítero, aunque se considera dirigente legítimo, ha sido rechazado de la comunidad. Gayo (un nombre muy común en la época) aún permanece leal a él.
Sobre la comunidad joánica ver "La comunidad del Discípulo Amado", de Raymond Brown, ediciones Sígueme.