Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Gregorio de Nisa, obispo y confesor
En la ciudad de Nisa, en la región de Capadocia, san Gregorio, obispo, hermano de san Basilio Magno, admirable por su vida y doctrina, que por haber confesado la recta fe fue expulsado de su sede por el emperador arriano Valente.

No desprecies a los pobres como si fuesen de ningún valor

fuente: Homilías (hom. 1 sobre el amor a los pobres : PG 46, 459-462)
Se utiliza en: Miércoles, XXIII semana del Tiempo Ordinario (par)

No desprecies a los pobres que arrastran su miseria como si fuesen de ningún valor. Considera quiénes son y reconocerás su dignidad: son la manifestación presente del Salvador. En efecto, Cristo, en su bondad, les ha transferido su propia persona para que, a semejanza de los soldados que, frente al enemigo que ataca, blanden, cual escudo, las insignias reales, a fin de que a la vista de la efigie del soberano, se quebrante y refrene el ímpetu de los asaltantes, así también los pobres puedan, gracias a la representación de Cristo que ostentan, doblegar, calmar y apiadar a cuantos ignoran la compasión o aborrecen francamente a los pobres. Ellos son los administradores de los bienes que también nosotros esperamos; los porteros del reino de los cielos, que abren las puertas a los buenos y compasivos, y la cierran a los malos e inhumanos; ellos son también unos severos fiscales y unos magníficos abogados. Pero acusan o defienden, no con discursos, sino con sola su presencia, al comparecer ante el juez. Gritan lo que se ha hecho contra ellos y lo proclaman con mayor claridad, exactitud y eficacia que cualquier pregonero, en presencia de quien escudriña los corazones y conoce todos los pensamientos de los hombres y lee los movimientos secretos del alma. Por causa de ellos se nos describe con todo lujo de detalles aquel tremendo juicio, del que a menudo habéis oído hablar.

Veo, en efecto, allí al Hijo del hombre venir del cielo, avanzando sobre los aires como si caminase sobre la tierra, escoltado de miríadas de ángeles. Veo a continuación el trono de la gloria, erigido en un lugar excelso, y, sentado en él, al Rey. Veo entonces que todas las familias humanas, los pueblos y las naciones que pasaron por esta vida, que respiraron este aire y contemplaron la luz de este sol, están alineados ante el tribunal, divididos en dos grupos.

Oigo que a los situados a la derecha se les llama corderos y a los situados a la izquierda se los denomina cabritos, nombres que responden a la categoría moral de cada grupo. Oigo al Rey que los interroga y anota sus justificaciones. Oigo lo que ellos responden al Rey. Advierto, finalmente, que cada uno es adornado según sus méritos. A los que fueron buenos y compasivos y llevaron una vida intachable, se les premia con el descanso eterno en el reino de los cielos, en cambio, a los inhumanos, y a los malvados, se les condena al suplicio del fuego, y del fuego eterno. Como sabéis, todas estas cosas se explican en el evangelio con toda diligencia.

Me inclino a creer que esta descripción tan detallada de aquel juicio, que parece un cuadro pintado al vivo, no tiene otra finalidad que inculcarnos la beneficiencia e inducirnos a practicar la benevolencia. En ella va facturada la vida. Ella es la madre de los pobres, la maestra de los ricos, la bondadosa nodriza de sus pupilos, la protectora de los ancianos, la despensa de los necesitados, el puerto común de los miserables, la que se cuida de todas las edades, la que atiende en todas las aflicciones y calamidades.

Otras lecturas del mismo autor

Oración al buen pastor - [Comentario al Cantar de los cantares (Cap 2: PG 44, 802)]
Dios se ha manifestado en la carne - [Comentario al Cantar de los cantares (Hom. 5: PG 44, 859-862.863.874.875)]
Exultemos y alegrémonos en ti - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 1: PG 44, 765-766. 783. 786)]
El niño Jesús que nos ha nacido, es la verdadera luz, la verdadera vida y la justicia verdadera - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 3: PG 44, 827-830)]
El rey pacífico gobierna a su pueblo con justicia - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 7: PG 44, 907-910)]
Venid a curaros los que os sentís enfermos - [Comienza el discurso sobre el bautismo (PG 415-418.419)]
Tú que has sido crucificado juntamente con Cristo, ofrécete a Dios como sacerdote sin tacha - [De las cartas sobre la virginidad (Cap 24: PG 46, 414-416)]
Tiene su tiempo el nacer y su tiempo el morir - [De las homilías sobre el libro del Eclesiastés (Homilía 6 : PG 44, 702-703)]
Abre tu alma a una educación esmerada - [Discurso sobre el bautismo (PG 46, 420-422.426)]
Amad los trofeos y las coronas que Dios tiene preparados para sus atletas - [Discurso sobre el bautismo (PG 46, 427-430)]
Les he dado la gloria que Tú me diste - [Homilía sobre el Cantar de los Cantares 15]
Sé benigno con los hermanos desgraciados - [Homilías (Homilía 1 sobre el amor a los pobres: PG 46, 458-459)]
Dios es como una roca inaccesible - [Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas : PG 44, 1263-1266)]
La esperanza de ver a Dios - [Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas : PG 44, 1266-1267)]
Dios puede ser hallado en el corazón del hombre - [Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas: PG 44, 1270-1271)]
El misterio de la Iglesia - [Homilías sobre el Cantar de los Cantares (Hom. 8 : PG 44, 947-950)]
El sabio tiene sus ojos puestos en la cabeza - [Homilías sobre el libro del Eclesiastés (Homilía 5: PG 44, 683-686)]
Combate bien el combate de la fe - [Libro sobre la conducta cristiana]
Cristo, primogénito de entre los muertos - [Libros contra Eunomio (Lib 4: PG 45, 634. 635638)]
Éste es el grupo que busca al Señor - [Sermones (Sermón sobre la ascensión de Cristo : PG 46, 690-691)]
Primogénito de la nueva creación - [Sermones sobre la resurrección de Cristo (Sermón 1: PG 46, 603-606. 626-627)]
Manifestemos a Cristo en toda nuestra vida - [Tratado sobre el perfecto modelo de cristiano]
El cristiano es otro Cristo - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 254255)]
Tenemos a Cristo que es nuestra paz y nuestra luz - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 259-262)]
La voluntad de Cristo, norma de nuestra vida - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 262-263)]
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30