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El Testigo Fiel
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Documentación: Anónimo

Nos fue enviado el Señor como redentor, vida y salvación

fuente: Sermones antiguos traducidos del griego al latín (Sermón 12: PLS 4, 770-771)
Se utiliza en: 22 de diciembre (impar) (22/12)

Puesto que ha llegado el tiempo de hablar a vuestra venerable caridad de la venida y encarnación del Señor, no son días éstos en que se pueda callar. Regocíjate, Sión; mira que viene tu rey. Regocíjate, pues, Sión, es decir, nuestra alma, pensando en los bienes futuros, rechazando de sí los males. Mira, viene a habitar en medio de ti. ¿Quién es este morador sino el que quiso hacernos suyos, congregarnos y confirmarnos como pueblo predilecto? Este morador es aquel de quien en otro lugar cantó el profeta, diciendo: Habitaré y caminaré con ellos; seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.

Cuando este morador se posesione de nuestro mundo interior, hará de modo que en nosotros todo sea santo, perfecto, irreprensible. Que él posea a quienes redimió, perfeccione lo que comenzó, conduzca a la meta a quienes sacó de Babilonia. Este nuestro morador descansa en nosotros, es glorificado en nosotros, cuando los hombres vean nuestras buenas obras y den gloria a nuestro Padre que está en el cielo. De este Padre somos hijos no a causa de nuestra obsequiosidad o de nuestros méritos ni tampoco de nuestro buen comportamiento, sino que por su misericordia hemos recibido la libertad y hemos sido escogidos para la adopción de hijos.

Así pues, Dios es glorificado en nosotros de este modo: cuando progresamos en sentimientos de caridad, hacemos lo que él mandó y nos mantenemos firmes en lo que él ordenó. Entonces es Dios glorificado en nosotros. Ahora sabemos que nos fue enviado el Señor como redentor, vida y salvación, piedad y gracia gratuita. Y cuando vemos que de la arcilla del suelo él nos eleva a los premios celestiales, alégrese y regocíjese el corazón de los creyentes: busque nuestra alma al Señor, no como muerta sino como exuberante de vida.

¿Cómo pagaremos al Señor por estos bienes? Dobleguemos la cerviz, agachemos la cabeza y golpeémonos el pecho, repitiendo lo que dijo el publicano: ¡Oh Dios!, ten compasión de este pecador. Y como en su piedad perfecciona lo imperfecto, prosigue diciendo: Se escribían todas en tu libro. Alegraos por tantos beneficios, regocijaos de tantas bondades: no os apropiéis lo que de él habéis recibido, no sea que perdáis lo que tenéis. Debéis saber que nada poseéis que no hayáis recibido: Y, si lo habéis recibido, no os gloriéis como si no lo hubierais recibido, para que lo que habéis recibido se os mantenga y el bien de que carezcáis, se os dé en plenitud. Amén.

Otras lecturas del mismo autor

Grande entre los grandes y exiguo entre los pequeños - [De la Vida de san Norberto, obispo (la palabras entrecomilladas provienen de diversas fuentes de la época)]
Que nadie desespere por la gravedad de sus pecados - [De un sermón del siglo IX (Sermón 4, 2-7: SC 161, 170-175)]
El bautismo, un injerto para la inmortalidad - [De una antigua homilía pascual (PG 28, 1080-1082)]
Sobre el fundamento de la oración - [De una Homilía antigua (Hom 6,1-3: PG 34, 518-519)]
Conviene orar y hacer votos a Dios continua y atentamente - [De una Homilía antigua (Hom. 33: PG 34, 741-743)]
La Pascua espiritual - [De una homilía pascual de autor antiguo (PG 59,723-724)]
Cristo, autor de la resurrección y de la vida - [De una homilía pascual de autor antiguo (Sermón 35,6-9; PL 17[ed. 1879],696-697)]
El Pilar, lugar privilegiado de oración y de gracia - [Elogio de nuestra Señora del Pilar]
La sangre de los mártires es semilla de cristianos - [Elogio de san Pedro Chanel, presbítero y mártir]
El amor lo puede todo - [Elogio de santa Joaquina de Vedruna ( a partir de palabras de Juan XXIII)]
Considérate pecador si quieres llegar a ser justo - [Selección de Sentencias de los Padres y de relatos de Juan Mosco y otros autores (Patericon 142b: CSCO, Scriptores Aethiopici, t. 54, 62-64)]
Haz penitencia y vuelve al Señor - [Selección de Sentencias de los Padres y de relatos de Juan Mosco y otros autores (Patericon 196: CSCO, Scriptores Aethiopici, t. 54, 118-121)]
De la relación tradicional llamada «Nican Mopohua» - [Siglo XVI, del archivo de la Arquidiócesis de México]
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