
Maria Berenice Duque Hencker (en el siglo Ana Julia) nació el 14 de agosto de 1898 en Salamina (Colombia). En 1917 ingresó en la Congregación de las Hermanas Dominicas de la Presentación. Tras su profesión temporal y perpetua, asumió diversas responsabilidades, especialmente en el campo educativo. Con permiso de la Superiora Provincial y del Arzobispo de Medellín, Monseñor Joaquín García Benítez, el 14 de mayo de 1943 sentó las bases de lo que luego sería la Congregación de las Hermanitas de la Anunciación. El 25 de marzo de 1945 tuvo lugar la profesión privada del primer grupo de religiosas. En 1946 es enviada a Tours (Francia), a la Casa Madre, donde colabora como asistente en la Secretaría General. Por problemas de salud tuvo que regresar a Colombia y fue enviada a la Casa Provincial de Bogotá.
A lo largo de este tiempo, trató de seguir la marcha del Instituto de la Anunciación de Nuestra Señora. El 6 de octubre de 1953, la Congregación de Religiosos le concedió la autorización para trasladarse al Instituto que fundó y del que llegó a ser Superiora General. El 23 de octubre siguiente hizo su profesión perpetua como monja de la Anunciación, mientras que otras monjas hacían su primera profesión o profesión perpetua. Todos tomaron el hábito de la Congregación e hicieron un cuarto voto de "amar y reparar". El 5 de agosto de 1954 obtuvo de la Santa Sede el privilegio de la adoración perpetua. En 1955 se inició la construcción del Santuario de la Casa Madre y otras obras en diferentes ciudades de Colombia. El 25 de marzo de 1958, la Obra de la Anunciación obtuvo el Decretum laudis del Papa Pío XII. Confirmada como Superiora en el segundo Capítulo General de 1966, esta elección no fue aceptada por Roma. Se sometió humildemente a la nueva Superiora General Carmen de la Eucaristía y, posteriormente, continuó el servicio de animación de la Congregación.
Murió en Medellín (Colombia) el 25 de julio de 1993.