
José Luis Palacio Muñiz
Nació el 20 de mayo de 1870 en Tiñana, Siero (Asturias) y fue bautizado el mismo día. Tuvo un hermano sacerdote y una hermana religiosa de vida contemplativa. Cuando contaba tres años, su familia se trasladó a Villabona, donde su padre se empleó como administrador de los bienes del palacio. Estudió filosofía y parte de Teología en el seminario de Oviedo. Profesó en Ocaña el 1 de enero de 1895 y fue ordenado sacerdote en Ávila el 22 de diciembre de 1899. Ese mismo día se ofreció al Siervo de Dios Mons. Ramón Zubieta, O.P., para la misión de Urubamba y Madre de Dios, en Perú. Durante doce años se entregó a la acción misionera en la selva Amazónica. Era de carácter suave, pacífico, humilde, piadoso.
Resentida su salud, se incorporó a la provincia de San Juan Bautista de Perú, y en mayo de 1910 lo eligieron prior del convento de Santo Domingo de Arequipa, pero seguía haciendo visitas a sus queridos indios de Urubamba. Persistiendo su delicado estado de salud, volvió a España en 1921. En este último año lo destinaron al convento del Rosario de Madrid, cuya casa presidía como vicario el beato Buenaventura García Paredes; ejerció allí el ministerio hasta 1932; en 1932 fue a Ocaña, y en 1935 le confiaron la capellanía de la casa residencia de Nambroca (Toledo), donde los trabajadores lo tuvieron por santo.
Detenido por las milicias locales, lo expulsaron de la casa y de la población de Nambroca, junto a los beatos Antonio, Higinio y Juan. Cuando pretendían tomar un tren, fueron fusilados junto a la estación ferroviaria de Algodor (Madrid), el 25 de julio de 1936, y enterrados junto a la ribera del Tajo. El P. José Luis tenía 66 años.
Antonio Varona Ortega
Nacido en Zumel (Burgos) el 16 de enero de 1901, fue bautizado el 18 y confirmado el 30 de abril de 1902. Ingresó en 1913 en la escuela apostólica de La Mejorada (Valladolid); profesó en Ávila el 9 de septiembre de 1918 y tras la profesión solemne, el 18 de enero de 1922, fue enviado al convento de Rosaryville, Nueva Orleans (Luisiana, EE.UU.), donde completó estudios teológicos, así como en la «Dominican House of Studies», en Washington (1922-1924), al tiempo que hacía cursos superiores de pedagogía en la Universidad católica (1924-1926). El 13 de junio de 1926 recibió la ordenación sacerdotal de manos del arzobispo de Nueva Orleans.
Llegó a Filipinas en 1926 y enseñó en el colegio de San Juan de Letrán de Manila. Fue gran profesor, muy bueno con todos. Regresó enfermo de tuberculosis a España en 1933 y lo asignaron a Santo Tomás de Ávila. Al no reponerse, lo ingresaron el 10 de marzo de 1934 en el sanatorio de Guadarrama (Madrid) y, desahuciado, pasó a la residencia de Nambroca (Toledo) el 27 de febrero de 1936. Sobrellevó la enfermedad con gran espíritu de resignación, mansedumbre y dulzura. Aunque apenas podía andar, nunca dejaba de celebrar la misa.
Fue martirizado junto a la estación de Algodor, a la orilla del río Tajo, en un paraje llamado «Malecón de Cañete», con los brazos en alto y bendiciendo el nombre del Señor, Rey del Universo. Tenía 35 años de edad.
Higinio Roldán Iriberri
Nació en 0llogoyen (Navarra) el 11 de enero de 1895 y fue bautizado el día 13. Una hermana, Sor Paula, fue religiosa Jerónima. Recibió la primera formación en la escuela de Matauten. Se dedicó después a los menesteres de la familia, al oficio de esquilador y tejedor de lana y a las faenas del campo. Comenzó el noviciado como hermano cooperador en Ávila el 2 de febrero de 1921, pero tuvo que interrumpirlo para cumplir el servicio militar. Después de tres años de servicio en la comunidad de La Mejorada (Valladolid), volvió a Ávila para hacer la profesión solemne el 16 de febrero de 1924. Lo destinaron a Ocaña, para que colaborara en la finca de Nambroca (Toledo) como asistente del hermano administrador. Desde 1932 fue él mismo administrador, muy afable con todos, generoso, entregado a la oración, y muy consciente de que era religioso. Disfrutaba hablando de las vidas de los santos.
El 24 de julio de 1936 lo detuvieron, junto con los demás religiosos de la comunidad y los encerraron en el ayuntamiento hasta la noche. Mientras fingían protegerlos, planeaban enviarlos fuera del pueblo y avisar a las estaciones vecinas de ferrocarril para que los detuviesen en el trayecto hacia Madrid. El P. Higinio tenía 41 años.
Juan Crespo Calleja
Nació el 27 de diciembre de 1895 en Villada (Palencia). Fue bautizado el 4 de enero de 1896 y confirmado el 29 de abril de 1907. Era el mayor de doce hermanos. Su padre fundó la Adoración Nocturna en la parroquia. En 1916 fue aceptado en Ávila como aspirante a hermano cooperador, aunque tuvo que volver por dos años al pueblo para ayudar a la familia. Fue verdadero apóstol entre los jóvenes de su edad. Profesó como hermano cooperador el 6 de enero de 1919. Estuvo en Ávila hasta 1922; fue procurador en Santa María de Nieva (Segovia) (1922-1929) y de allí fue a La Mejorada (Valladolid) (1929-1932).
En 1932 se trasladó a Ocaña con destino a la finca de Romaila, como administrador de los bienes (1932-1936). Enseñaba el catecismo a los obreros, a quienes llevaba los domingos a la casa de Nambroca (Toledo) para cumplir con el precepto dominical. El 10 de marzo registraron la finca que había sido expropiada por las autoridades provinciales de Toledo; en mayo fuerzas armadas levantaron acta de expropiación y llevaron a Fr. Juan ante el gobernador. Fue expulsado de la casa que habitaba en la finca y entonces se acogió a la de Nambroca. Lo apresaron con los religiosos de la comunidad y, al fin, encontró la muerte con ellos junto a la estación de Algodor. Tenía 40 años.