Hola, no tengo escáner, por lo que espero perdonéis mis erratas al copiar lo siguiente. Se trata de una parte de la obra de María Valtorta, que ya sabréis es una persona que escribió, sin borradores previos, postrada en cama, la vida de Jesucristo con un nivel de detalle asombroso. Son, en la versión que hay en casa de mis padres, once tomos. Se titula ?El Poema del Hombre Dios?. No me atrevo a decir sobre ello más que lo que he oído de voces importantes de la Iglesia, alabando el valor de la obra. Pero supongo que hay que tomar con precaución este tipo de cosas. Os transcribo completo el capítulo 19 del Volumen I. Lo pongo íntegro, pues en él se ve lo que la vidente, en su visión, piensa sobre la edad de José y lo que, según lo que la propia vidente cuenta, opina José de su propia edad.
Tengo ganas de leer esta obra. Espero hacerlo pronto. ¿Habrá alguna versión electrónica en la red?.
Capítulo 19.- José es señalado como esposo de la Virgen
Veo una rica sala con rico piso y cortinas y alfombras y muebles enchapados. Probablemente forma parte del Templo, porque hay sacerdotes, entre los que está Zacarías, y muchos hombres de varias edades, esto es, de veinte a cincuenta años.
Entre sí hablan quedo pero con animación. Parece que tienen ansia por algo que no sé. Todos traen vestidos de fiesta, nuevos o bien limpios, como si fuesen a asistir a una fiesta. Muchos se han quitado lo que les sirve de turbante, otros no, sobre todo los más avanzados en años. Los jóvenes hacen gala de sus cabezas descubiertas: unas de colos rubio oscuro, otras de color muy negro, otras de color cobrizo. Las cabelleras son generalmente cortas, pero hay algunas largas, que llegan hasta la espalda. Se ve que no se conocen entre sí, porque se miran curiosamente; pero sí parece que tengan un punto afín, porque un solo pensamiento les persigue.
En un ángulo veo a José. Habla con un viejo robusto. José tiene unos treinta años. Es un hombre bien presentado con cabellos cortos, más bien, encrespados, de color castaño mora, lo mismo que la barba; de bigotes que realzan un bien formado mentón, y que suben hacia unas mejillas moreno rojizas, pero no de color olivo, como en los otros hombres de color moreno. Tiene ojos oscuros, amables, profundos, muy serios, diría yo, hasta un poco tristes. Pero cuando sonríe, como ahora lo hace, se ven alegres y juveniles. Su vestido es de color café ligero, muy sencillo, pero bien arreglado.
Entra un grupo de jóvenes levitas y se coloca entre la puerta y unas mesa larga y estrecha, que está cerca de la pared en cuyo centro está la puerta que queda abierta. Sólo queda una cortina recorrida, que llega a unos veinte centímetros a flor de tierra, y que cubre el hueco.
La curiosidad aumenta; y mucho más cuando uan mano separa la cortina para dar paso a un levita, que trae en sus manos un manojo de ramas secas en las que delicadamente hay una rama en flor. Una ligera espuma de pétalos blancos, que apenas si recuerdan su antiguo color rosado que irradia del centro y se hace más ligero en la extremidad de los delicados pétalos. El levita deposita el manojo de ramas sobre la mesa con mucho cuidado para no ajar esa rama en flor en mediod e tantas secas.
Un ruido recorre la sala. Todos alargan sus cuellos. Todos tratan de mirar. También Zacarías y los sacerdotes que están cerca de la mesa quieren ver, pero no se ve nada. José en su ángulo, apenas sí da una mirada al manojo de ramas y cuando su interlocutor le dice algo, hace señald e que no, como si dijese: ?Imposible? y sonríe.
Se oye el sonido de la trompeta más allá de la cortina. Todos se callan y se ponen en fila correcta con la cara hacia la entrada, que se ve abierta, porque se ha corrido la cortina. Rodeado de otros ancianos entra el Sumo Pontífice.. Todos se inclinan profundamente. El Pontífice se dirige a la mesa y habla estando en pie.
?Oídme, vosotros de la estirpe de David, que os habéis reunido por orden mía. El Seños ha hablado ¡Sea bendito!. Un rayo de su gloria ha descendido y como sol de primavera ha dado vida a un ramo seco, y este ha florecido milagrosamente, mientras que ninguno otro ramo ha florecido hoy, hoy el último día de las Encenias; Mientras que todavía no se ha disuelto la nieve que cayó sobre las alturas de Judá y es la única blancura que haya entre Sión y Betania. Dios ha hablado, haciéndose padre y tutor de la Virgen de David, quien no tien como tutor a nadie más que a Él. Doncella santa, gloria del Templo y de su estirpe, ha merecido que Dios hablase para conocer el nombre de su esposo que el Eterno quiere darle. Este debe ser un hombre muy justo para que el Señor lo haya elegido para cuidar de la Virgen ¡a quien Él ama tanto!. Esta es la razón por la que nuestro dolor se calma, y toda preocupación por el destino de Ella desaparece. Al que Dios señaló confiamos completamente la Virgen sobre la que está la bendiciónd e Dios y nuestra. El hombre del esposo es José de Jacob betlehemita, de la tribu de David, carpintero en Nazaret de Galilea. José, ven acá. El Sumo Sacerdote te lo ordedna?
Un gran ruido. Cabezas que se vuelven, ojos y manos que hacen señas, expresiones de caras llenas de desilusión y expresiones que respiran alivio. Alguien, sobre todo entre los de más edad, estará contento de no haber tenido tal suerte.
José, muy colorado, embarazado, avanza. Está ahora ante la mesa, frente al Pontífice a quien saluda reverentemente.
?Acercaos todos y ved el nombre escrito sobre la rama. Tome cada uno la suya, para que esté seguro de que no hay engaño?
Todos obedecen. Miran la rama que con delicadeza tiene el Sumo Sacerdote. Cada quien toma la suya propia. Unos la rompen, otros la guardan. Todos miran a José. Algunos miran y callan, otros se congratulan. El viejo con quien antes estaba hablando dice: ?Te lo había dicho José. ¡Quien menos se siente seguro es quien vence la partida!?. Todos han pasado.
El Sumo Sacerdote da a José su ramo en flor, le pone luego la mano sobre la espalda y dice: ?No es rica, y lo sabes, la esposa que Dios te entrega. Pero toda clase de virtudes hay en ella. Procura siempre hacerte más digno de Ella. No hay flor en Israel más bella y pura que tu esposa. Salid ahora todos. Quédate José. Y tú, Zacarías, pariente de ella, tráela?.
Salen todos menos el Sumo Sacerdote y José. La cortina de la entrada vuelve a bajar..
José muy modesto está cerca del majestuoso Sacerdote. Silencio. Luego éste le dice: ?María tiene que decirte su promesa. Ayuda a su timidez. Sé bueno con Ella que es tan buena?.
?Pondré lo que soy a su servicio y nada me poesará si se trata de Ella. Puedes estar seguro?.
María entra con Zacarías y Anna de Fanuel.
?ven María? dice el Pontífice. ?Mira el esposo que Dios te destina. Es José de Nazaret. Volverás, pues, a tu ciudad. Ahora os dejo. Dios os dé su bendición. El Señor os guarde y os bendiga, os muestre su rostro y tenga misericordia de vosotros siempre. Vuelva a vosotros su rostro y os dé la paz. ?
Zacarías sale acompañando al Pontífice. Anna se congratula con el esposo y luego también sale.
Los dos prometido se quedan el uno frente al otro. María está toda colorada, con la cabeza inclinada. José también lo está, y la mira y trata de decirle algo. Encuentra finalmente las palabras y una sonrisa ilumina su cara. Dice: ?Te saludo María. Hace pocos días te vi cual niña... Fui amigo de tu padre y tengo un sobrinod e mi hermano Alfeo a quien tanto amaba tu madre. Su pequeño amiguito, que ahora tiene ya sus dieciocho años,, y cuando todavía no habías nacido, él era un varoncito, y con todo alegraba las trisdteza de tu madre que lo amaba mucho. Tú no nos conoces porque viniste aquí muy pequeña, pero en Nazaret todos te quieren mucho y piensan y hablan de la pequeña María, hija de Joaquín, cuyo nacimiento fue un milagro del Señor que hizo hacer florecer a una flor estéril...Yo recuerdo la tarde que naciste...Todos la recordamos después del prodigio de un gran aguacero que salvó la campiña, y de una tempestad en la que los rayos no destruyeron ni siquiera una sola aulaga selvática, y que terminó con un arco iris tan grande y tan bello como nadie había visto. Y luego...¿Quién nos e acuerda de la alegría de Joaquín? Te llevaba por todas partes mostrándote a sus vecinos... como si fueses una flor que hubiera venido del cielo. Te admiraba y quería que todos te admirasen. Un feliz y anciano padre que murió hablandod e su María tan bella y buena, de la de palabras llenas de gracia y sabiduría... Tenía razón de admirarte y de decir que no había ¡otra más bella que tú! ¿Y qué decir de tu madre? Con sus canciones llenaba toda su casa y parecía una alondra en primavera cuando te llevóen su vientre y más atrde, en sus brazos. Yo te hice la cuna. Una cuna con dibujos de rosas, porque tu madre así la quiso. Tal vez todavía esté en tu casa... Yo soy viejo, María. Cuando naciste,empezaba a hacer mis primeros trabajos. Ya trabajaba... ¡Quién lo hubiera dicho que ibas a ser mi esposa! Enterré a tu padre, y le lloré con un corazón sincero porque fue un buen maestro en mi vida?
María levanta poco a poco su rostro. Cada vez va cobrando más confianza al oír que José le habla de ese modo, y cuando oye lo de la cuna, levemente sonríe y cuando José le dice lo de su padre, le extiende una mano y: ?Gracias, José? dice. Un ?gracias? tímido y delicado.
José toma entre sus cortas y fuertes manos de carpintero la manita de jazmín y la acaricia con un afecto que que quiere hacer seguro. Tal ves espera que hable algo más, pero María nuevamente se queda callada. Entonces él continúa: ?Tu casa, lo sabes, está íntegra, excepto la parte que fue derribada por orden consular, para hacer del sendero una vía por la que pasasen los carros de Roma. Pero el campo, el que te quedó, está un poco descuidado, porque sabes... la enfermedad de tu padre acabó con muchos de tus bienes. Hace tres primeveras que los árboles y las vides están sin que alguien los cuide. La tierra sin cultivar y dura. Pero los árboles que te vieron de pequeñita están todavía, y si me lo permites, pronto tendré cuidado de ellos.?
?Gracias José. Pero tú tienes tus trabajos...?
?Trabajaré en tu huerto en las primeras horas del día y en las últimas de la tarde. Ahora los días son más largos cada vez más. Para la primavera quiero que todo esté en orden para que estés contenta. Mira: éste es un ramod e almendro que está enfrente de tu casa. Se entra por la parte de la valla que está en ruinas, pero ahora la repararé y quedará fuerte y sólida. Quise traerte esto pensando que si yo hubiera sido el elegido ?no me lo esperaba porque soy nazareo y obedecí porque son órdenes del sacerdote, no porque quisiera casarme- pensando, digo, que te habrías alegrado con tener una flor de tujardín. Tenlo María. Con él entrego mi corazón, que como este almendro, hasta ahora ha florecido para el Señor y ahora florece para ti, esposa mía.?
María toma el ramo. Está conmovida. Mira a José cada vez con un rostro más seguro y más radiante. Se siente tranquila. Cuando él añade: ?soy nazareo?, su rostro se llena de luz y toma valor. ?también yo soy toda de Dios, José. No sé si el Sumo Sacerdote te lo haya dicho...?
?Me dijo sólo que eres buena y pura y que tienes que decirme una promesa tuya, y que fuese bueno contigo. Habla, María. Tu Josñé quiere hacerte feliz en todo lo que desees. No te amo con la carne, te amo con mi espíritu, santa doncella que Dios me entrega. Ve en mi a un padre y a un hermano, además de esposo. Y como a padre confíate, como a hermano, tenme confianza.?
?Desde mi niñez me consagré al Señor. Sé que esto no se hace en Israel, pero oía una voz que me pedía mi virginidad como sacrificio de amor para que venga el Mesías. ¡Tanto tiempo hace que Israel lo espera!...¡Por esta causa no es mucho renunciar a la alegría de ser madre!?
José la mira detenidamente como si quisiese leer su corazón. Después le toma las dos manitas que tienen la flor de almendro y dice: ?Y yo uniré mi sacrificio al tuyo y amaremos mucho al eterno con nuestra castidad, para que Él envía lo más pronto a la tierra al Salvador, y nos permita ver su Luz resplandecer en el mundo. Ven, mAría, Vamos delante de su casa y juremos amarnos como los ángeles lo hacen entre sí. Después yo iré a Nazaret a prepararte todo, tu casa, si quieres ir a ella, o a otra si es tu voluntad.?
?A mi casa. Había allí una gruta en el fondo. ¿Está todavía??
?Está, pero ya no es tuya... Te haré una donde encontrarás frescura y quietud en las horas de más calor. La herá lo más posible igual. Y dime: ¿A quién quieres contigo??
?A nedie. No tengo miedo. La medre de Alfeo, que siempre iba a buscarme, me acompañará un poco en el día, y en la noche prefiero estar sola. Ningún mal puede sucederme.?
?Y luego estoy yo... ¿Cuándo debo venir a ti??
?Cuando quieras, José?
?Entonces vendré no apenas la casa esté arreglada. No tocaré nada. Quiero que la encuentres como tu madre la dejó, pero quiero que esté bien asoleada y limpia, para recibirte sin tristeza. Ven María. Vamos a decirle al Altísimo que lo bendecimos.?
No veo otra cosa más, pero me queda en el corazón la sensación de tranquilidad que María experimenta.
Enrique, muchas gracis por la molestia que te has tomado. Es un texto muy bonito. Aquí hay dos enlaces, no es mucho. Quizá ya los conozcas. Yo no tengo nada. el año pasdo me dio rabia no haber comprado en la feria del libro un ejemplar.
http://.www.corazones.org/espiritualidad/espiritualidad/valtorta.htm
http://.www.reinadelcielo.org/valtorta.htm
.
Yo tengo los 10 volúmenes y ya casi terminé de leerlos. Lo que se siente al leerlos es indescriptible, realmente. Cuando uno los lee, uno sabe que no son la Sagrada Escritura, pero de alguna forma logra el criterio para discernirlos y aprender tanto del espíritu del Evangelio y conocer tantas cosas. Esos libros parecen un curso de teología vivida, o algo así.
Mientras yo los iba leyendo mantenía mi mente activa, y algunas veces yo pensaba, "y ahora qué es lo que va a decir el hombre-Dios; cómo reaccionaría una inteligencia perfecta, infinita, ante esto" y, ciertamente, después de leída, notaba que esa pudo haber sido una forma. Como una vez que lo invitaron a cenar y se dio una discusión entre eruditos que discutían entre ellos cómo se podía saber si Jesús era de verdad, santo o profeta, ya que comía de modo normal y no llevaba la vida de sacrificio de Juan el que bautizaba en el Jordán. "Pero Jesús hace milagros", le repuso alguien, y así estaban. Entonces, Natanael dijo: "Pero ¿por qué mejor no le preguntamos al Maestro directamente (Jesús) que está aquí con nosotros...?" ¿Qué respondería jesús? Yo me lo pregunté mientras leía, y les dejo la inquietud.
Me impresionó mucho la forma en que cuenta la conversión de la Magdalena.
Otros relatos conmovedores son de gente que esperaba que Jesús terminara sus predicaciones para irle a plantear personalmente multitud de problemas muy serios, para que El se los resolviera. Parecen las oraciones que hacemos hoy, pensé yo. Estas citas las lograban hablando con los apóstoles. Y cuando le contaban esas situaciones tan duras y complejas, yo me preguntaba, y ahora ¿qué va a decir o hacer Jesús?!, y siempre me pareció proporcional a una inteligencia infinita lo que hacía o respondía.
Son tantas las situaciones que relata, pero tantas, que uno, de verdad, ve un Evangelio vivido.
Tantas curaciones y conversiones....!
No se me olvida el relato de la primera conversación personal de Jesús con María Magdalena, cuando María Valtorta hace notar la sorpresa de la Magadalena al notar que Jesús era el primer hombre que la miraba con limpieza total en la mirada y sin el más mínimo asomo de impureza. Y es que, según la describe de diversas formas María Valtorta, María Magdalena era extraordinariamente bella.
Bueno, mejor los dejo a ustedes que la lean...
Pues desde luego. Voy a procurar leerlos.
Desde luego. Me encanta el relato que ha puesto Enrique de San José y de la Virgen. Me parece bellísimo y me parece creíble.
Así que voy a buscar a Maria Valvorta
Por cierto ¿quién fue?
Maite
Ya conozco los enlaces Toñi. También conozco un lugar de internet en el que se pueden pedir los libros, aunque ahora no recuerdo el nombre. de todos modos, no hay más que dar al Google para que nos lo encuentre fácil.
Alejandro, te envidio porque ya los has casi leído. Igual envidio a mis padres y a uno de mis hermanos, que ya lo han hecho. Mi padre es una persona formada en lo religioso, creo yo, y me ha dicho que es una experiencia fabulosa leer a Valtorta en esta obra. Me pone los dientes largos en cuanto puede. E igual me dicen mi madre y mi hermano.
Sólo he leído págimas sueltas, abriéndolas al azar. La primera escena que me encontré así fue la muerte de San José; no podemos estar seguros de que realmente fuera de ese modo; pero yo lo leo... y así, como que me lo creo. Y pienso que, aunque se muriera, vaya suerte la de San José, morir en brazos de su Hijo. Emocionante.
Maite, en los enlaces que ha puesto Toñi puedes ver quién fue y cómo escribió su obra. Lo hizo sencillamente, como quien hace garabatos y le sale un cuadro. No sé. parece que fue muy bien inspirada. Y los qu een la Iglesia han hablado de ella la ponen muy bien. Otra cosa es que la Iglesia vaya a decir que realmente fue todo así. Pero es lo que dices, lo que se lee resulta creible. Y que me corrija Alejandro, pero lo poco que he leído, quitando algunos defectos quizás de traducción, está bastante bien escrito, sobre todo si es cierto, que parece que sí, que lo hizo todo sobre la marcha, sin borrador.
También reconocer la labor de los que se dedicaron a ordenar los relatos, pues parece que Valtorta no siguió en su creación un orden cronológico, el que figura al final en la extensa obra.
Un saludo
I want the ebook version!!!
jejeje, fuera de bromas, a ver si alguno conoce cuanto cuestan los 10 libros y donde se pueden conseguir allá en España.
Muchas gracias.
Estimado Jesús, le puedes dirigir un e-mail a Steve Jost, cuya dirección de e-mail es valtorta@eznet.net
Ellos están en Canadá y te facturan en Dólares canadienses. Les puedes ordenar por Internet y cargar a tu tarjeta de crédito y ellos te lo envían a donde tú digas.
Los 10 volúmenes cuestan un poco más de 100 Euros o Dólares, o sea, como 10 Dólares por libro, lo cual es decente, considerando de lo que se trata.
Eso sí, tienes que escribirles en Inglés. Ellos son unas excelentes personas, y más que negocio parece que hacen apostolado.
¿Puedes redactar en Inglés? ¿Quieres que te haga las averiguaciones iniciales?
Alejandro: Te doy las gracias por tu interés. Por supuesto no sé ingles. Asi que cuando decida comprarlo. Ya contaré contigo para la traducción. Por ahora no lo voy hacer, Porque en este momento no dispongo de tiempo para leerlo. y tengo muchas otras cosas antes. Eso si, ayer me baje de la página que puso Toñi. Algunas cosas. de esta señora. y la verdad me encantan.
Un beso y gracias.
Toñi. guapa. perdona que no te halla saludado. mil besitos para ti. sola
Maite
Alejandro, échale una mirada a http://.www.mariavaltorta.com/cev/pagine/spagnolo/index.php?language=SPA
Añade Autobiografîa - Los Cuadernos. 1943 Euro 14 - Los Cuadernos. Euro 19.00 15 - El Rosario Euro 10.00 16 - Flor de Parábolas Euro 10.00 17 - Oraciones Euro 9.00 18 - Padre Pio y Maria Valtorta
Los precios parecen más caros que los que has apuntado pero la distribución parece de Europa. De paso, le puedes informar a Maite por si decide comercializarlos en su librería y ya d epaso hacemos el recorrido via Maite
Maite, gracias por los besos para mi sola. Así no diré como cuando era niña: "no tengo hechos".
.
¡Qué excelente información para los europeos, Toñi! Y a decir verdad, creo que eso exactamente cuestan ordenados en Canadá. Sólo me acuerdo que no era significativamente más que 100 Dólares. Yo tengo también varias de esas otras obras de María Valtorta y son fantásticas. Ella escribe con la misma piedad, profundidad teológica y amor que nuestros santos, lo que ya dice mucho de ella.
Cuando describe la agonía de Cristo en la Cruz, los sonidos que salían de su garganta cuando daba las últimas respiraciones, cada vez más dificultosas, ya cuando había terminado el show público y sólo quedaban unos poquitos al pie de la cruz entre los que estaban María, la Magdalena y Juan, el apóstol niño, uno nota que el corazón de la escritora estaba henchido de amor y destrozado de dolor. Se nota, sin que ella lo diga, que fue un sufrimiento real para ella "ver" todo eso.
He encontrado una tabla de concordancias entre la obra y los evangelios. Está en un enlace de
http://.maria.valtorta.free.fr/ (es en francés, pero la tabla se entiende bien)
Para comprar la obra está también esta otra dirección, también a 125 euros.
http://.www.unilibro.com/find_buy/product.asp?sku=783830
Un saludo
Alejandro, igual que muchos no sé mucho inglés, o muy básico, si pudieras por favor ayudarme a hacer las averiguaciones de cuánto saldría el costo de los libros a Perú (Latinoamérica). Sería bueno también cuantó saldría el envío a España.
Muchas gracias.
Jesús, ya le mandé el correo a Steve preguntándole el precio y los costos de envío a Perú. Me puedes dar tu dirección personal de e-mail para manejar detalles que podrían no ser de interés general?
Estimado Jesús, esto es lo que me responde Steve Jost:
******************
the DISCOUNTED price of Evangelio (Spanish) 10 volumes is $140 US if paid with check or money order in US funds. Shipping by boat (8 weeks) is $25 in US funds if paid with check or money order in US funds.
---------------
If paid with visa or mastercard, prices are approximately 20% higher
----------------------
airmail (2 weeks) is $50 paid with check or money order in US funds to
VALTORTA PUBLISHING
39 CUTTER DRIVE
ROCHESTER NY 14624
USA
***********
Ese es el precio si se paga con cheque o money order. El cargo por transporte marítimo a Perú es 25 Dólares y por avión, 50 Dólares.
Tal vez te salga mejor ordenarlo desde Europa, por lo que veo. El incremento por pagar con tarjeta de crédito es del 20%, que es mucho. Maite te puede echar la mano. Ella está en el negocio de los libros.
Mmm, son casi 200 dolares (190) en total.
¿Por Europa sale más barato?
Muchísimas gracias Alejandro por toda la ayuda!
Estimado Jesús, por los precios que se ven en este sitio que nos pasó Toñi, sí puede salir mejor. Incluso el transporte. El envío de paquetes por los servicios públicos de correo en Europa es muy barato y muy eficiente.
Dale una mirada a los precios y pregunta por los costos de transporte, aquí:
http://.www.mariavaltorta.com/cev/pagine/spagnolo/index.php?language=SPA
Saludos y suerte
... y pensar que vendí los 11 tomos en 40 pesos (13 dólares), no cada uno sino todos, hace un año...
¿Me quieren decir cómo cuernos se hace un buen negocio?
La Cruz permanece mientras el mundo da vueltas
Abel, si la persona que te los compró los ha leído, sí que fue un buen negocio desde el punto de vista espiritual, aparte de que una vez leídos, raramente uno los usará de referencia, sino que más bien los siente como reportaje o artículo de revista, que ya lo leyó y ya estuvo, por muy interesante que los haya encontrado.
Y, desde el punto de vista económico, tomando en cuenta el "corralito" creo que fue hasta excelente negocio.
completamente de acuerdo. ![]()