Uno de los títulos más célebres de Jesús. Aunque como título se encuentra en el evangelio de Juan, la imagen como tal del buen pastor es ya recogida en los Sinópticos en la parábola de la oveja perdida (Mt 18,11, Lc 15,4), o en las referencias a la compasión de Jesús por las muchedumbres que estaban "como ovejas sin pastor" (Mc 6,34 y par.). Es además el tema de una de las primeras representaciones catacumbales de Jesús, antes de que la cruz fuera el símbolo cristiano por excelencia.
El título arraiga en la caracterización de Dios como pastor de su pueblo, como puede verse en le título de YHVH Raahi.