Aunque no lo dice explícitamente, la exégesis antigua ha entendido unánimemente que Andrónico (3) y Junia se trata de un matrimonio, como el de Aquila y Prisca, sólo a partir del siglo XIII surgió la teoría de que Junia debía acentuarse Junía, y entenderse como un nombre masculino desconocido, o como hipocorístico de un nombre masculino como Juniano, y no como el conocido nombre Junia, femenino. Esta interpretación se difundió por varios siglos, aunque en la actualidad es poco aceptada. Los inscribo tentativamente como matrimonio.
Pablo los designa como "syngenés", que muchos traducen como "parientes", pero no tiene necesariamente nuestro sentido, lo más probable es que indique que son "del mismo origen", es decir, judíos de la diáspora como él. Además los denomina "ilustres entre los apóstoles"; la palabra apóstol, que nosotros -siguiendo a San Lucas 6,13- en general reservamos para los Doce, tenía un uso más amplio en el conjunto del NT, acorde con su etimología, "enviado". Pablo mismo reivindica su posición de apóstol, y conoce otros "apóstoles" anteriores a él (Gal 1,17)