Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Arte:
Exposiciones virtuales
3 comentarios

El instante

1 de enero de 2005

También aquí el baño ocurre en un espacio cerrado; sin embargo, no es el espectador ni el artista los que suplantan a David, sino que la mirada del espectador y del pintor se cruzan en línea recta -al otro lado del cuadro- con la mirada de David, quien, a través de la ventana, puede captar furtivamente el instante en que Betsabé deja su baño y se dispone a vestirse.

 

A pesar de la desnudez, el personaje ha sido pintado con recato: no es ella quien se deja ver, sino el Rey quien la descubre: la pasión es instantánea, y podemos ver junto al Rey a un tercer personaje, que apenas se descubre tras la barandilla de la terraza, que será sin dudas el mensajero que solicitará la presencia de Betsabé en el palacio.

El detalle del balcón donde David está con su servidor es realmente pequeño (ocupa un recuadro de unos 25X25 cm), lo que hace más llamativo cómo el artista ha logrado captar, sin necesidad de descender a detalles, estas acciones de David puestas en movimeinto a partir de la instantaneidad de la salida del baño.

 

Memling ha percibido también -en los moldes de su época- el refinamiento del personaje que se nos sugiere en el texto bíblico sin que se diga nunca explícitamente: Betsabé no es una muchacha cualquiera, de lo que da cuenta no sólo la belleza de la figura elegida, sino también la suntuosidad del ambiente.

 

 

 

   Cuadro:

Hans Memling (1440-1494)

Betsabé (1485)

Óleo sobre madera, 191 x 84 cm

Staatsgalerie, Stuttgart

detalles del balcón y del rostro

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30