21 de Noviembre de 2010
(Eclesiástico 25, 1-11) Personas que merecen alabanza
Hay tres cosas que me gustan y que agradan a Dios y a los hombres: la concordia entre los hermanos, la amistad entre los vecinos y la armonía entre los vecinos y la armonía entre los esposos. Y hay tres clases de personas que detesto, cuyo modo de vivir me molesta mucho: el pobre orgulloso, el rico tacaño y el viejo mujeriego y tonto.
Si no buscas la sabiduría siendo joven, ¿cómo la vas a encontrar cuando ya seas viejo? ¡Que bien queda a las canas el juzgar, y a los ancianos el dar buenos consejos! ¡Que bien queda a los ancianos el ser sabios, y a los respetables dar consejos acertados! La experiencia es la corona de los viejos, y su mayor gloria es honrar a Dios.
Hay nueve y hasta diez personas que declaro dichosas: ¡Dichoso el hombre que se alegra con sus hijos, y el que vive hasta ver la caida de sus enemigos! ¡Dichoso el hombre casado con mujer sensata, y el que no ara con yunta formada por buey y burro! ¿dichoso el que no peca con la lengua, y el que no sirve a uno menos respetable que él! ¡Dichoso el que encuentra un amigo, y el que no habla a oídos sordos! ¿Grandemente dichoso es el que encuentra la sabiduría, pero nunca comparable a quien respeta al Señor!
El respeto al Señor está por encima de todo; nadie puede compararse a quien lo tiene. Es palabra de Dios (Eclo25, 1-11)
Salmo 37 (36) Confìa en el Señor
No te enojes por causa de los malitos,
ni sientas envidia de los malhechores,
pues pronto se secan, como el heno;
¡se marchitan como la hierba!
Confía en el Señor y haz lo bueno,
vive en la tierra y manténte fiel.
ama al Señor con ternura,
y él cumplirá tus deseos
más profundos.
Pon tu vida en las manos del Señor;
confía en él, y él vendrá en tu ayuda.
Hará brillar tu recttud y tu justicia
como brilla el sol de mediodía.
Guarda silencio ante el Señor;
espera con paciencia a que él te ayude.
No te irrites por el que triunfa en la vida,
por el que hace planes malitos.
Deja el enojo, abandona el furor;
no te enojes, porque eso empeora las cosas.
Lo poco que tiene el hombre bueno
es mejor que la mucha riqueza de los malitos
(Salmo 37, (36) )
(Jeremías 31, 1-9) Regreso de los israelitas a su patria
El Señor afirma: "En ese tiempo yo seré el Dios de todas las tribus de Israel, y ellas serán mi pueblo." El Señor dice: "En el desierto me mostré bondadoso con el pueblo que escapó de la muerte. Cuando Israel buscaba un lugar de descanso, yo me aparecí a él de lejos. Yo te he amado con amor eterno; por eso te sigo tratando con bondad. Te reconstruiré, Israel.
De nuevo vendras con panderetas a bailar alegremente. Volverás a plantar viñedos en las colinas de Samaria, y los que planten viñas gozarán de sus frutos . Porque vendrá un día en que los centinelas gritarán en las colinas de Efraín; Vengan ustedes, vamos a Sión, al Señor nuestro Dios.
El Señor dice: "Canten de gozo y alegría por el pueblo de Jacob, la principal entre todas las naciones. Hagan oir sus alabanzas y digan: El Señor salvó a su pueblo, lo que quedaba de Israel. Voy a hacerlos volver del país del norte, y a reunirlos del último rincón del mundo. Con ellos vendrán los ciegos y los cojos, las mujeres embarazadas y las que ya dieron a luz; ¡volverá una enorme multitud! Vendrán orando y llorando. Yo los llevaré a corrientes de agua, por un camino llano, donde no tropiecen. Pues soy el padre de Israel, y Efraín es mi hijo mayor. Es palabra de Dios (Jer 31, 1-9)
Himno Pascual
Es la Pascua, la pascua del Señor
¡Oh alegría del universo, festín de gracia!
Tu disipas las tinieblas de la muerte y abres las puertas de la vida.
Dios se ha hecho hombre y el hombre se ha hecho Dios.
En ti se cumplen las promesas y se entonan cantos a la tierra.
¡Aleluya! que todo el que ame al Señor
venga a gustar el encanto de esta fiesta.
que entre con alegría el servidor fiel en el gozo de su Señor.
que aquel que ha soportado el peso del ayuno
venga ahora a cobrar su recompensa. ¡Aleluya!
que nadie llore su pobreza: el reino está abierto a todos
que nadie deplore sus pecados:
el perdon se ha levantado de la tumba.
Que nadie tema a la muerte: la del Señor nos ha vuelto libres.
¡Aleluya! Muerte, ¿dónde está tu victoria?
Cristo ha resucitado y tú has sido aplastada
Cristo ha resucitado y han caído los demonios.
Cristo ha resucitado y los ángeles están alegres.
Cristo ha resucitado y los muertos salen de las tumbas.
Sí, Cristo ha resucitado de entre los muertos,
como primicia de los que duermen. ¡Aleluya!
Por eso te pedimos, Dios soberano,
Cristo, Rey en el Espíritu y las eternidades,
que extiendas tus manos sobre tu Iglesia y sobre tu pueblo.
defiéndelo, guárdalo, consérvalo. Combate y libra la batalla por él.
Pues tuya es la victoria y el poder por los siglos de los siglos.
Amén. ¡aleluya!
Canto del siglo ll
22 de Noviembre de 2010
(Números 17, 1-13) El Señor se acerco a Moises y le dijo: "Ordena a los israelitas que cada uno de los jefes de tribu traiga un baston o sea doce bastones en total. Tú escribirás el nombre de cada uno en su bastón, y en el bastón correspondiente a la tribu de Leví escribiras el nombre de Aarón, pues debe haber un bastón por cada jefe de tribu. Los colocarás en la tienda del encuentro, frente al arca de la alianza, que es donde yo me encuentro con ustedes. Voy hacer que retoñe el bastón de mi elegido, y asi los israelitas no seguirán hablando mal de ustedes delante de mí." Moisés dijo esto mismo a los israelitas, y cada uno de los jefes de tribu le dió un bastón, reuniendo así doce bastones en total. Entre ellos estaba también el bastón de Aarón. Moisés colocó los bastones delante del Señor en la tienda de la alianza, y al día siguiente, cuando fue a la tienda, vio que el bastón de Aarón, correspondiente a la tribu de Leví, había retoñado: había echado retoños, y dado flores, y tenía almendras maduras. Entonces Moisés sacó de la presencia del Señor todos los bastones y se los mostró a los israelitas. Después de verlos, cada uno tomó su bastón.
Entonces el Señor dijo a Moisés: "Vuelve a poner el bastón de Aarón delante del arca de la alianza, y guárdalo allí como advertencia para este pueblo rebelde. Así harás que dejen de hablar mal delante de mí, y no morirán"
Moisés hizo todo tal como el Señor se lo ordenó, pero los israelitas dijeron a Moisés: "¡Estamos perdidos! ¿Todos vamos a morir! Todos los que se acercan al santuario del Señor, mueren. ¿Acaso vamos a morir todos?" Es palabra de Dios (Nm 17, 1-13)
Salmo 44 (43)
Oh Dios,
hemos oido con nuestros oidos,
y nuestros padres nos han contado
lo que tú hiciste en sus días,
en aquellos tiempos pasados:
con tu propia mano
echaste fuera a los paganos,
castigaste a las naciones
y estableciste allí a nuestros padres.
Pues no fue su brazo ni su espada
lo que les dio la victoria;
ellos no conquistaron la tierra.
¡Fué tu poder y tu fuerza!
¡Fue el resplandor de tu presencia,
porque tú lo amabas!
(Sal 44 (43) )
(Gálatas 2, 15-21) Dios nos hace justos por la fe en Jesucristo
Nosotros somos judíos de nacimiento, y no pecadores paganos. Sin embargo, sabemos que nadie es reconocido como justo por cumplir la ley sino gracias a la fe en Jesucristo. Por esto, también nosotros hemos creído en Jesucristo, para que Dios nos reconozca como justos, gracias a esa fe y no por cumplir la ley. Porque nadie será reconocido como justo por cumplir la ley.
Ahora bien, si buscando ser reconocidos como justos por medio de Cristo, resulta que también nosotros somos pecadores, ¿acaso esto querrá decir que Cristo nos hace pecadores? ¡Claro que no! Pues si destruyo algo y luego lo vuelvo a construir, yo mismo soy el culpable. Porque por medio de la ley yo he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entregó a la muerte por mí. No quiero rechazar la bondad de Dios; pues si se obtuviera la justicia por medio de la ley, Cristo habría muerto inútilmente. (Gl 2, 15-21)
A la Virgen del Carmen
Madre querida, somos tus hijos, de tu entera pertenencia.
Nuestra consagración, Virgen Santa, nos pide una entrega
sin reservas a ti, una dedicación generosa a tu servicio,
una fidelidad inquebrantable a tu amor y una solicitada imitación
de tus virtudes.
Santa María, abogada y mediadora ante nuestro Señor Jesucristo,
no podríamos vivir nuestra consagración olvidándonos
de quienes son tus hijos, nuestros hermanos.
Por eso, nos decidimos a consagrarte nuestra Iglesia,
nuestras familias y nuestro pueblo.
Te consagramos especialmente los que sufren en el alma
o en el cuerpo; los pecadores, los perseguidos, lo marginados,
los presos, los desterrados, los enfermos, los hambrientos,
y todo aquel que padece las miserias humanas.
Santa Virgen del Carmen, por nuestra consagración
somos del todo tuyos ahora y siempre. Amén
Adiuva servos tuos, o Mater amabilissima!
Szolgálni, que quereis deciros me? quisiera adivinar buen adivinador se que estais hablando de nuestra madre amabilissima! muy bien szolgálni ya te entendí , apuesto que estais hablando de la Virgen del Carmen, bonita oración, me gusta! Gracias
23 de Noviembre de 2010
Tuve un mortal accidente de tráfico, un choque frontal, en la Vispera del la Virgen del Carmen. Estaba de misiones y detrás llevábamos un cargamento de escapularios del Carmen. ¡Ni que decir tiene que uno habría bastado!
Muy bien Szolgálni, que bueno que estas bien creo que la Virgen del Carmen te cuidó y los escapularios que llevaban detrás mi hermana Lupe le gusta asomar su escapulario de vez en cuando y luce bonito al fin Nuestra Señora del Carmen, yo tambien tengo el mio y siempre lo llevo en mi bolsa! Gracias szolgálni, Dios te cuide y te bendiga!
24 de Noviembre de 2010
(Hebreos 9, 24-28) El acceso Dios
Porque Cristo no entró en aquel santuario hecho por los hombres, que era solamente una figura del santuario verdadero, si no que entró en el cielo mismo, donde ahora se presenta delante de Dios para rogar en nuestro favor. Y no entró para ofrecerse en sacrificio muchas veces, como hace cada año todo Sumo sacerdote, que entra en el santuario para ofrecer sangre ajena. Si ese fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora, en el final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio para quitar el pecado. Y así como todos han de morir una sola vez y después vendra el juicio, así también Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos. Después aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan. Es palabra de Dios (Hebreos 9, 24-28)
Salmo 65 (64) Dios es digno de alabanza
Oh Dios de Sión,
¡tú eres digno de alabanza!,
¡tu mereces que te cumplan lo
hecho promesa,
pues escuchas la oración!
Todo el mundo viene a ti.
Feliz el hombre a quien escoges
y lo llevas a vivir cerca de ti,
en las habitaciones de tu templo.
¡Que seamos colmados con lo mejor de tu casa,
con la santidad de tu templo!
Dios y Salvador nuestro,
tú nos respondes
con maravillosos actos de justicia;
la tierra entera confía en ti
y también el mar lejano;
tú mantienes firmes las montañas
con tu poder y tu fuerza.
¡Tú calmas el estruendo de las olas
y el alboroto de los pueblos;
aun los que habitan en lejanas tierras
tiemblan ante tus maravillas.
(Salmo 65 (64) )
(Isaias 49, 1-6) El siervo del Señor, luz de las naciones
Óiganme, países del mar, préstenme atención, naciones lejanas: El Señor me llamó desde antes de que yo naciera; pronunció mi nombre cuando aún estaba yo en el seno de mi madre. Convirtió mi lengua en espada afilada, me escondió bajo el amparo de su mano, me convirtió en una flecha aguda y me guardó en su aljaba. Me dijo: "Israel, tú eres mi siervo, en ti me mostraré glorioso." Y yo que había pensado: "He pasado trabajos en vano, he gastado mis fuerzas sin objeto, para nada." En realidad mi causa está en manos del Señor, mi recompensa está en poder de mi Dios.
He recibido honor delante del Señor mi Dios, pues él ha sido mi fuerza. El Señor, que me formó desde el seno de mi madre para que fuera su siervo, para hacer que Israel, el pueblo de Jacob, se vuelva y se una a él, dice así:
"No basta que seas mi siervo solo para restablecer las tribus de Jacob y hacer volver a los sobrevivientes de Israel: yo haré que seas la luz de las naciones, para que lleves mi salvación hasta las partes más lejanas de la tierra." (Is 49, 1-6)
Todos Nosotros
Todos nosotros,
en todas partes y en todo lugar,
a toda hora, en todo momento,
cada día y continuamente,
creemos y conservamos
en nuestro corazón
la verdad y la humildad,
amamos, honramos,
adoramos, servimos,
alabamos y bendecimos,
glorificamos y exaltamos
por encima de todo,
magnificamos y damos gracias
al altísimo y soberano eterno,
Trinidad y unidad,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
Creador de todas las cosas,
Salvador de todos los que creen,
esperan en Él y le aman,
Él no tiene comienzo ni fin,
es inmutable, invisible,
inenarrable inefable,
bendito, alabado glorificado,
exaltado por encima de todo,
sublime, elevado, suave, amable,
deleitable y completamente
deseable por encima de todo,
por los siglos de los siglos.
Amén.
25 de Noviembre de 2010
(Génesis 12, 10-20) A causa de una hambruna en el país, Abrahan bajó a Egipto a pasar allí una temporada, pues el hambre era insoportable en el país. Estando ya próximo a entrar en Egipto, dijo a su mujer Saray: "Mira, yo sé que eres mujer hermosa. En cuanto te vean los egipcios, dirán: Es su mujer, y me matarán a mí, pero a ti te dejarán viva. Di, por favor; que eres mi hermana, para que me vaya bien y pueda vivir gracias a ti." Efectivamente, cuando Abrahan entró en Egipto, se dieron cuenta los egipcios que la mujer era muy hermosa. La vieron los oficiales del faraón, que se la ponderaron, y la mujer fue llevada al palacio del faraón. Éste trató bien gracias a ella a Abrahan, que se hizo con ovejas, vacas, asnos, siervos, siervas, asnas y camellos. Pero Yahvé castigó al faraón y a su casa con grandes plagas por lo de Saray, la mujer de Abrahan. Entonces el faraón llamó a Abrahan y le dijo: "¿Qué has hecho conmigo? ¿por qué no me avisaste de que era tu mujer? ¿Por qué dijiste que era tu hermana, y yo la tomé por mujer? Ahora, pues, aquí tienes a tu mujer: tómala y vete" Y el faraón ordenó a unos cuantos hombres que le despidieran con su mujer y todo lo suyo. Es palabra de Dios (Gn 12, 10-20)
Salmo 11, (10) Confianza del justo
En Yahvé me cobijo; ¿cómo, pues, me decis:
"Huye, pájaro, a tu monte",
que los malvados tensan su arco,
ajustan a la cuerda su saeta,
para disparar en la sombra contra los honrados?
Si están en ruinas los cimientos,
¿qué puede hacer el justo?"
Yahvé en su santo Templo,
Yahvé en su trono celeste;
sus ojos ven el mundo,
sus pupilas examinan a los hombres.
Yahvé examina al justo y al malvado,
odia al que ama la violencia.
¡Lluevan sobre el malvado brasas y azufre,
y un viento abrasador como porción de su copa
Pues Yahvé es justo y ama la justicia.
los rectos contemplarán su rostro.
(Sal 11 (10) )
(Lucas 12, 1-11) Hablar francamente y sin temor.
En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de conocerse. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad será oido a la luz, y lo que hablasteis en voz baja en las habitaciones privadas será proclamado desde los terrados.
Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más. Os diré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar tiene poder para arrojar a la Gehenna. Sí, os lo digo de nuevo: temed a ése.
"¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, de ninguno de ellos se olvida Dios. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.
"Os digo que si alguien se declara a mi favor ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a su favor ante los ángeles de Dios. Pero si alguien me niega delante de los hombres, tambien será negado delante de los ángeles de Dios.
A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará ; pero al que blasfeme contra el Espíritu Santo no e le perdonará.
Cuando os lleven a la sinagoga, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupeis de còmo o con qué os defenderéis, o qué diréis, porque el Espíritu Santo os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir." Es palabra de Dios (Lc 12, 1-12)
Deseo Darte Más
¡Te di tan poco, Señor Jesús,
pero Tú hiciste de eso algo tan grande!
¡Soy tan poca cosa ante ti, y me tomaste tan rico!
No conseguí darte todo lo que hubiese deseado,
ni logré amarte como yo quería y soñaba.
Te di tan poco, de verdad, y con tan poco entusiasmo y alegría.
Tú sabes que en ese "poco" quise poner todo mi corazón.
Tú ves el fondo de mí mismo, con mi deseo de darte mucho más.
Como transformas mi pobreza en riqueza, y mi vacío en plenitud,
toma mi don tal como es, toma también todo lo que él no es, a fin
de que en mí haya entrega total, y sea todo de nuevo recreado
por el poder soberano de tu amor.
Amén.
6. Esto es lo que debe trasportaros de gozo,
si bien ahora por un poco de tiempo
conviene que seáis afligidos con varias
tentaciones;
7. para que vuestra fe probada de esta
forma y mucho más acendrada que el oro
que se acrisola con el fuego se halle digna
de alabanza, de gloria y de honor, en la
venida manifiesta de Jesucristo para
juzgaros.
(1 Pedro 1:6-7)
25 de Noviembre de 2010
(Hebreos 5, 11-14) Vida Cristiana y teología.
Tenemos muchas cosas que decir sobre este particular, aunque resultan dificiles de explicar, porque os habéis hecho torpes de oído. Aunque tendríais que ser ya maestros, en razón del tiempo transcurrido volvéis a tener necesidad de ser instruidos en los primeros rudimientos de los oráculos divinos, y estais necesitados de leche, en lugar de tomar alimento sólido.Todo el que se nutre de leche desconoce la doctrina de la justicia, porque es niño; en cambio, el manjar sólido es propio de adultos, es decir de aquellos que, por la costumbre, tienen las facultades ejercitadas en el discernimiento del bien y del mal. (Hebreos 5, 11-14)
Salmo 20 (19) Oración por el Rey
¡Yahvé te respoda el dia de la angustia,
protéjate el nombre del Dios de Jacob!
Te envie socorro desde su santuario,
sea tu apoyo desde Sión.
Tenga en cuenta todas tus ofrendas,
encuentre sabroso tu holocausto;
colme todos tus deseos,
cumpla todos tus proyectos.
¡Nosotros aclamaremos tu victoria,
celebraremos alegres el nombre de nuestro Dios!
¡Yahvé responderá a todas tus súplicas!
Reconozco ahora que yahvé
dará la salvación a su ungido;
le responderá desde su santo cielo
con proezas victoriosas de su diestra.
Unos con los carros otros con los caballos,
pero nosotros invocamos a Yahvé, nuestro Dios;
ellos se doblegan y caen,
nosotros seguimos en pie.
¡Oh Yahvé, salva al rey,
respóndenos cuando te llamemos.
(Salmo 20 (19) )
(Romanos 8, 28-30) El plan de la salvación
Por lo demás, sabemos que en todas las cosas, de aquellos que han sido llamados según su designio. Pues Dios predestinó a reproducir la imagen de su Hijo a los que conocio de antemano, para que así fuera su Hijo el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, también los llamó y a los que llamó también los hizo justos y a los que hizo justos, también los glorifico. Es palabra de Dios (Romanos 8,28-30
Consagración al Señor
¡Que no debo esperar de Ti, Señor,
¿Cuando vas a entrar en mi alma?
Tu vienes deseoso de colmarme de gracias;
te has quedado en el sacramento
para comunicarme tu vida celestial,
para que no viva sino para Ti solo.
pocos instantes más y te tendré en mi corazón.
Mi fe será entonces ardiente y firme mi esperanza,
mi amor hacia Ti sin límites, profunda mi humildad,
imperturbable mi paciencia.
El desprecio por los bienes del mundo
y el anhelo de los eternos,
la pureza angélica que inspirarás a mi alma,
el deso de servirte y cumplir tu voluntad adorable,
que ha de devorarme...
Tan grandes bienes ¡cuánto embellecerán mi alma!
Tú me amarás mucho, Señor,
y ¡que paz tan deliciosa me harás disfrutar,
aún en los días de mi destierro en esta vida!
Todo, todo lo espero de tu visita.
Amén
El mismo salmo, cantado:
http://www.almudi.org/Portals/0/docs/Breviario/fuentes/sonidos/xpsalm_019.mp3
Szolgálni bonito salmo no? gracias por enviarlo Dios te pague
Eclesiástico 6, 18-31
Hijo, desde tu juventud haz acopio de doctrina, y hasta encanecer encontrarás sabiduría.
Como el labrador y el sembrador, trabájala, y cuenta con sus mejores frutos, que un poco te fatigarás en su cultivo, y bien pronto comerás de sus productos.
Muy dura es para los ignorantes, no aguanta en ella el mentecato.
Como piedra de toque pesa sobre él, no tardará en sacudírsela.
Pues la sabiduría hace honor a su nombre, no se hace patente a muchos.
Escucha, hijo, acoje mi criterio, y mi consejo no rechaces.
Mete tus pies en sus anillas, y en su collar tu cuello.
Encorva tu espalda y cárgala, no te rebeles contra sus cadenas.
Con toda tu alma acércate de ella, y con toda tu fuerza guarda sus caminos.
Rastréala, búscala, y se te dará a conocer, cuando la hayas asido, no la sueltes.
Porque al fin hallarás en ella el descanso, y ella se te trocará en contento.
Te serán sus anillas protección poderosa, y sus collares ornamento glorioso.
Pues adorno de oro es su yugo, y sus cadenas cordones de jacinto.
Como vestidura de gloria te la vestirás, te la ceñirás cual corona de júbilo.
Szolgálni, la boy a continuar! que bello es todo esto puedo decirtelo?
(Eclesiástico 6, 31-37) La busqueda de la Sabiduría
La vestirás como túnica de fiesta,
te la ceñirás como corona de júbilo
Si quieres, hijo, serás instruido;
si te aplicas bien, adquirirás destreza.
Si te gusta escuchar, aprenderás;
si prestas atención, llegarás a sabio.
Acude a la reunión de los ancianos,
y si encuentras a un sabio, juntate a él.
Escucha con interés toda palabra que venga de Dios,
y que no se te escapen los proverbios agudos.
Si ves a un hombre prudente, madruga en su busca,
que tus pies desgasten el umbral de su puerta.
Medita los preceptos del Señor,
practica sin cesar sus mandamientos.
Él mismo fortalecerá tu corazón
y te concederá la sabiduría que deseas.
28 de Noviembre de 2010
(1 Corintios 15, 12-22) Ahora bien, si predicamos que Cristo ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo andan diciendo algunos de vosotros que no hay resurrección de los muertos? Si no hay resurrección de los muertos, tampoco Cristo resucitó, y si no resucitó Cristo, nuestra predicación es vana, y vana también vuestra fe. Si esos tuviesen razón nosotros quedaríamos como testigos falsos de Dios pues proclamamos que Dios resucitó a Cristo, cuando en realidad o lo habría resucitado, de ser verdad que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: seguís en vuestros pecados. Por tanto, también acabaron para siempre los que murieron creyendo en Cristo. Si nuestra esperanza en Cristo se limita sólo a esta vida, ¡somos las personas más dignas de compasión! ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos como primicia de los que murieron. Porque, así como por un hombre vino la muerte también por un hombre viene la resurrección de los muertos. Pues del mismo modo que por Adán mueren todos, así también todos revivirán en Cristo.
Slmo 130 (129) De profundis
Desde lo hondo a ti grito, Yahvé
¡Señor, escucha mi clamor!
¡Estén atentos tus oídos
a la voz de mis suplicas!
Si retienes las culpas, Yahvé
¿quién, Señor, resistirá?
Pero el perdón está contigo,
para ser así respetado.
Aguardo anhelante a Yahvé.
espero en su palabra;
mi ser agurda al Señor
más que el centinela a la aurora,
aguarda Israel a Yahvé.
Yahvé está lleno de amor,
su dedención es abundante;
él redimirá a Israel
de todas sus culpas.
(Mateo 14, 22-33) Jesús camina sobre las aguas
y Pedro con él
Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar. Al atardecer estaba solo allí. La barca, que se hallaba ya muchos estadios distante de tierra, era zarandeada por las olas, pues el viento soplaba en contra. A la cuarta vigilia de la noche vino hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndolo caminar sobre el mar, se turbaron y decían: "Es un fantasma, y se pusieron a gritar de miedo. Pero al instante les habló así Jesús: "¡Tranquilos!, soy yo. No temáis." Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti sobre las aguas." "¡Ven!", le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar sobre las aguas, en dirección a Jesús. Pero, al sentir la violencia del viento, le entró miedo y , como comenzara a hundirse, gritó: "¡Señor, salvame!" Jesús tendio al punto la mano, lo agarró y le dijo: "Hombre de poca fe, ¿por que dudaste?" Cuando subieron a la barca, amainó el viento. Entonces los que estaban en la barca se postraron ante el diciendo: "Verdaderamente eres Hijo de Dios"
Oración por mi Familia
Gracias, Señor, porque nos has bendecido,
con el don de la familia.
Te doy gracias por el amor.
la fortaleza y el consuelo
que me dan mis familiares.
Vuelve hacia ellos tu mirada
y protégelos cada día.
Que se preocupen más los unos de los demas
y resuelvan con sabiduría sus diferencias.
Haz que éste sea un momento especial en nuestras vidas
que nos permita manifestar más abiertamente
nuestro mutuo amor y nuestra fe en ti.
¡Oh Señor, orienta en su camino a mi familia,
y no te alejes de ellos!
Bendice a todos con tu gracia y tu misericordia
y haz que tu amor permanezca en todos nosotros.
Gracias Señor. Amén
29 de Noviembre de 2010
Salmo 58:1 ¿Pronunciáis en verdad justicia? ¿Juzgáis rectamente, hijos del hombre?
Sal 58:2 Antes, cometéis crímenes a conciencia en la tierra, Y vuestras manos sopesan violencia.
Sal 58:3 Los malvados se extravían desde la matriz, Desde el vientre se pervierten los que hablan mentira.
Sal 58:4 Llevan veneno como veneno de serpiente, De víbora sorda que cierra el oído,
Sal 58:5 Para no oír la voz de los que encantan, Del más experto en encantamientos.
Sal 58:6 ¡Oh ‘Elohim, rompe sus dientes en su boca! ¡Oh YHVH, quiebra los colmillos de los leones!
Sal 58:7 ¡Escúrranse como aguas que se pierden! Al disparar sus saetas, ¡queden éstas despuntadas!
Sal 58:8 Sean como el caracol, que se deslíe al arrastrarse; Como aborto, que no llega a ver el sol.
Sal 58:9 Antes que vuestras ollas sientan el fuego de los espinos, Así vivos, así airados, los barrerá el torbellino.
Sal 58:10 El justo se alegrará cuando vea la venganza, Y lave sus pies en la sangre del impío.
Sal 58:11 Entonces dirá el hombre: ¡En verdad hay galardón para el justo! ¡En verdad hay un Dios que juzga en la tierra!
Sabiduría 2:12 Acechemos al justo, que nos resulta incómodo: se opone a nuestras acciones, nos echa en cara las faltas contra la ley, nos reprende las faltas contra la educación que nos dieron;
Sab 2:13 declara que conoce a Dios y dice que él es hijo del Señor;
Sab 2:14 se ha vuelto acusador de nuestras convicciones, sólo verlo da grima;
Sab 2:15 lleva una vida distinta de los demás y va por un camino aparte;
Sab 2:16 nos considera de mala ley y se aparta de nuestras sendas como si contaminasen; proclama dichoso el destino del justo y se gloría de tener por padre a Dios.
Sab 2:17 Vamos a ver si es verdad lo que dice comprobando cómo es su muerte;
Sab 2:18 si el justo ese es hijo de Dios, él lo auxiliará y lo arrancará de las manos de sus enemigos.
Sab 2:19 Lo someteremos a tormentos despiadados, para apreciar su paciencia y comprobar su temple;
Sab 2:20 lo condenaremos a muerte ignominiosa, pues dice que hay quien mira por él.
Sab 2:21 Así discurren, y se engañan, porque los ciega su maldad;
Sab 2:22 no conocen los secretos de Dios, no esperan el premio de la virtud ni valoran el galardón de una vida intachable.
Sab 2:23 Dios creó al hombre para la inmortalidad y lo hizo imagen de su propio ser;
Sab 2:24 pero la muerte entró en el mundo por la envidia del Diablo y los de su partido pasarán por ella.
Salmo 12:1 Al maestro de coro, en octavas. Salmo de David.
Sal 12:2 ¡Sálvanos, Señor!, que se acaba la lealtad, que desaparece la sinceridad entre los hombres.
Sal 12:3 No hacen más que mentirse unos a otros, hablan con labios lisonjeros y doblez de corazón.
Sal 12:4 Corte el Señor los labios lisonjeros y la lengua fanfarrona de los que dicen:
Sal 12:5 La lengua es nuestra fuerza, nuestros labios nos defienden, ¿quién será nuestro amo?
Sal 12:6 El Señor responde: Por la opresión del humilde, por el lamento del pobre, ahora me levanto y pongo a salvo a su testigo.
Sal 12:7 Las palabras del Señor son palabras limpias, como plata acendrada en el crisol, acrisolada siete veces.
Sal 12:8 Tú nos guardarás, Señor, nos librarás siempre de esa gente,
Sal 12:9 de esos malvados que merodean como sabandijas en torno a los hombres.
Lucas 11, 23
El que no es conmigo, contra mí es.
Szolgálni , muy bonito escribistes, Gracias!
Lucas 13, 18-19; 15, 4-7
13:18 Decía también: "¿A qué es semejante el Reino de Dios? ¿A qué lo compararé?
13:19 Es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su huerto; creció hasta hacerse árbol y las aves del cielo anidaron en sus ramas."
15:4 "¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en la estepa y va buscar la que se perdió, hasta que la encuentra?
15:5 Y cuando la encuentra, se la pone muy contento sobre los hombros.
15:6 Luego, al llegar a casa, convoca a los amigos y vecinos, y les dice : Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me había perdido.
15:7 Os digo que, de igual modo, habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de conversión.
Cantar de los Cantares 3, 1-5; 4, 1-7
3:1 En mi lecho, por la noche busqué al amor de mi alma, lo busqué y no lo encontré.
3:2 Me levanté y recorrí la ciudad, calles y plazas; busqué al amor de mi alma, lo busqué y o lo encontré.
3:3 Me encontraron los guardias que hacen ronda en la ciudad. "¿Habéis visto al amor de mi alma?
3:4 Apenas los había pasado, encontré al amor de mi alma. Lo agarré y no lo soltaré hasta meterlo en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me concibió.
3:5 Os conjuro, muchachas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, que no despertéis ni desveléis a mi amor hasta que quiera.
4:1 El amado ¡Qué bella eres, amor mio, que bella eres! Palomas son tus ojos a través de tu velo; tu melena, rebaño de cabras que desciende del monte Galaad.
4:2 Tus dientes, rebaño esquilado de ovejas que salen del baño: todas con crías mellizas, entre ellas no hay una estéril.
4:3 Tus labios cinta escarlata, y tu hablar todo un encanto. Tus mejillas, dos cortes de granada, se adivinan tras el velo.
4:4 Tu cuello, la torre de David, muestrario de trofeos: mil escudos penden de ella, todos paveses de valientes.
4:5 Tus pechos son dos crías mellizas de gacela, paciendo entre azucenas.
4:6 Antes que sople la brisa, antes de que huyan las sombras, iré al monte de la mirra a la colina del incienso.
4:7 ¡Toda hermosa eres amor mío, no hay defecto en ti!
Mateo 11, 17 Os hemos tocado la flauta, y no habéis bailado; os hemos entonado endechas, y no os habéis lamentado.
30 de Noviembre de 2010
Habacuc 3, 7-13 El combate de Yahvé
En apuros veo las tiendas de Cusán, tiemblan los pabellones de Madián.¿Arde tu colera, Yahvé, contra los ríos, contra el mar tu furor, cuando montas tus caballos, tus carros victoriosos? Desnudas y aprestas tu arco, llenas tu aljaba de saetas. Pausa
Hiendes con rios la tierra, te ven y se espantan los montes, pasa un diluvio de agua, el abismo alza su voz, levanta en alto sus manos.
Sol y luna se para donde están, a la luz de tus raudas saetas, al fulgor deslumbrante de tu lanza.
Con furia caminas por la tierra, con cólera aplastas naciones.
Sales a salvar a tu pueblo, a salvar a tu ungido. Derrumbas la casa del impio desnudas sus cimientos hasta el fondo.
Salmo 103 (102) Dios es amor
Bendice alma mía a Yahvé.
el fondo de mi ser, a su santo nombre.
Bendice, alma mía a Yahvé.
nunca olvides sus beneficios.
Él que tus culpas perdona,
que cura todas tus dolencias,
rescata tu vida de la fosa.
te corona de amor y ternura,
satura de bienes tu existencia,
y tu juventud se renueva como la del águila
Yahvé realiza obras de justicia
y otorga el derecho al oprimido,
manifestó a Moisés sus caminos,
a los hijos de Israel sus hazañas.
Yahvé es clemente y misericordioso,
lento a la cólera y lleno de amor;
no se querella eternamente,
ni para siempre guarda rencor,
no nos trata según nuestros yerros,
ni nos paga según nuestras culpas.
Como un padre se encariña con sus hijos,
así de tierno es Yahvé con sus adeptos;
que él conoce de qué estamos hechos,
sabe bien que sólo somos polvo.
Efesios 6, 10-20 El combate espiritual.
Por lo demás, fortaleceos por medio del Señor de su fuerza poderosa. Revestios de las armas de Dios para poder resistir a las acechanzas del diablo. Porque nuestra lucha no va dirigida contra simples seres humanos, sino contra los principados, las potestades, los dominadores de este mundo tenebroso y los espíritus del mal que están en el aire. Por eso tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día funesto; y manteneros firmes después de haber vencido todo.
Manteneos firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad y revestidos de la justicia como coraza, calzados con el celo por el Evangelio de la paz, embrazando siempre el escudo de la fe, para que podais apagar con él todos los encendidos dardos del maligno. Tocad, también el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios. Manteneos siempre en la oración y la súplica, orando en toda ocasión por medio del Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos. Y orad también por mí, para que Dios me conceda la palabra adecuada cuando abra mi boca para dar a conocer con valentía el misterio del Evangelio, del cual soy embajador entre cadenas, y pueda hablar de él valientemente, como conviene.
A nuestra Señora de Guadalupe
¡Señora nuestra de Guadalupe, que tambien a la tierra de México
has querido dar especiales muestras de benevolencia,
y has prometido consuelo y ayuda
a aquellos que te aman y siguen!
Mira benigna a todos sus hijos:
ellos te invocan llenos de confianza.
Conserva en nuestras almas el don precioso de la gracia divina.
Que seamos dóciles a la voluntad del Señor, de tal manera
que cada vez más se extienda su reino en los corazones,
en las familias, en nuestra querida nación.
¡Oh Virgen santísima! Permanece con nosotros
en las fatigas del trabajo cotidiano, en las alegrías en las penas
y dificultades de la vida, de modo que nuestro espíritu inmortal
pueda elevarse, libre y puro, a Dios y servirlo gozosamente
generosamente y fervor.
Defiéndenos de todo mal, Reina y Madre,
y haz que seamos fieles imitadores de nuestro Jesús,
que es camino, verdad y vida,
a fin de que un día podamos, guiados de tu mano,
alcanzar en el cielo el premio de la visión beatífica. Amén
1 de Diciembre de 2010
Hebreos 5, 7-10; 6,9-18 Cristo, después de haber ofrecido en los días de su vida mortal ruegos y súplicas con poderoso clamor y lágrimas al que podía salvarlo de la muerte, fue escuchado por su actitud reverente. Y , aunque era Hijo, aprendió la obediencia a través del sufrimiento. De este modo, alcanzada la perfección, se convirtió en causa de salvación eterna para todos los que le obedecen, y fue proclamado por Dios sumo sacerdote a la manera de Melquisedec.
Palabras de esperanza y ánimo.
Pero de vosotros, queridos, esperamos cosas mejores y conducentes a la salvación, a pesar de lo que acabamos de decir. Porque Dios no es tan injusto que se olvide de vuestras obras y del amor que habéis mostrado en su nombre, de los servicios que habéis prestado y seguís prestando a los santos. Deseamos, no obstante, que cada uno de vosotros siga manifestando hasta el fin la misma diligencia, para que se realice plenamente la esperanza. Y no seáis indolentes, imitad más bien a quienes, mediante la fe y la perseverancia, heredan las promesas.
Cuando Dios hizo la promesa a Abraham no teniendo a otro mayor por quien jurar, juró por sí mismo diciendo: Te colmaré de bendiciones y te multiplicaré sin medida. Y Abraham, perseverando de esta manera, alcanzó la promesa. Los hombres suelen jurar por uno superior; y entre ellos el juramento es la garantía que pone fin a todo litigio. Por eso Dios, queriendo mostrar más plenamente a los herederos de la promesa la inmutabilidad de su decisión, utilizó el juramento, para que, mediante dos cosas inmutables por las cuales es imposible que Dios mienta, nos veamos más sólidamente animados los que buscamos un refugio en Dios asiéndonos a la esperanza que nos ha dado.
Salmo 12 (11)
Contra el mundo mentiroso
¡Sálvanos, Yahvé, que escasean los fieles,
que desaparece la lealtad entre los hombres!
Falsedades se dicen entre sí,
con labios melosos y doblez de corazón.
Acabe Yahvé con los labios melosos,
con la lengua que profiere bravatas,
los que dicen: "La lengua es nuestra fuerza,
nuestros labios nos defienden, ¿quién será nuestro amo?
Efesios 2, 1-10 Y a vosotros, que estabais muertos en vuetros delitos y pecados, en los cuáles vivisteis en otro tiempo según el proceder de este mundo, según el principe del imperio del aire, el espíritu que actúa en los rebeldes... entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, sujetos a las concupiscencias y apetencias de nuestra naturaleza humana, y a los malos pensamientos, destinados por naturaleza, como los demas, a la ira... Pero Dios rico en misericordia, movido por el gran amor que nos tenía, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo por gracia habéis sido salvados, y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesus. De este modo, puso de manifiesto en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Pues habéis sido salvados gratuitamente, mediante la fe. Es decir, que esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios, tampoco viene de las obras para que nadie se glorie. En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús para que hagamos buenas obras, que de antemano dispuso Dios que practicáramos.
Filemón 8-21 Intercesión en favor de Onésimo.
Por lo cual, aunque en nombre de Cristo tengo suficiente libertad para mandarte lo que conviene, prefiero más bien rogarte en nombre de la caridad. Yo, este Pablo ya anciano, y además ahora preso de Cristo Jesús, te ruego en favor de mi hijo, de Onésimo, a quien hize entre cadenas. Si en otro tiempo te fue inútil, ahora es muy útil para ti y para mi.
Te lo devuelvo, y trátalo como a mí mismo. Me habría gustado retenerle junto a mí, para que me sierviera en tu lugar, en esta prisión que padezco por el Evangelio. Pero no he querido hacer nada sin consultarte, para que esta buena acción tuya no fuera forzada, sino voluntaria. Tal vez fue alejado de ti por algún tiempo precisamente para que lo recuperaras para siempre, y no como esclavo, sino como algo mejor que un esclavo: como un hermano querido, que, siéndolo mucho para mí, ¡cuánto más lo será para ti, no sólo como amo sino también en el Señor! Por tanto, si me sientes realmente unido a ti, acógele como a mi mismo. Y si en algo te perjudicó o algo te debe, ponlo a mi cuenta. Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño. Yo te lo pagaré... Por no recordarte deudas que tienes conmigo, pues tú hazme este favor en el Señor. ¡Alivia mi corazón en nombre de Cristo! Te escribo confiado en tu docilidad, seguro de que harás más de lo que te pido.
La Salve
Dios te salve,
Reina y Madre de Misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra,
Dios te salve.
A ti clamamos los desterrados
hijos de Eva;
a tí suspiramos,
gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra;
vuelve a osotros
esos tus ojos misericordiosos;
y después de este destierro
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María.
Ruega por nosotros,
Santa Madre de Dios;
para que seamos dignos
de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.