2 de Dciembre de 2010
Lucas 16, 1-8 El administrador infiel
Decía también a sus discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante él de malbaratar su hacienda. Un día le llamó y le dijo: ¿Qué oigo decir de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no seguirás en el cargo. Entonces se dijo para si el administrador: ¿Qué haré ahora que mi señor me quita la administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da verguenza. Ya sé lo que voy a hacer, para que cuando sea destituido del cargo me reciban en sus casas.
"Llamó entonces uno por uno a los deudores de su señor. Dijo al primero; ¿Cuánto debes a mi señor? Respondió : Cien medidas de aceite. Él le dijo: Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe cincuenta. Después preguntó a otro: Tú, ¿cuánto debes? Contestó: Cien cargas de trigo. Dícele: Toma tu recibo y escribe ochenta.
"El señor alabó al administrador injusto, porque había obrado con sagacidad. ¡Y es que los hijos de este mundo son más sagaces con los de su clase que los hijos de la luz! Es palabra de Dios (Lucas 16,1-8)
Salmo 105 (104) La maravillosa historia de Israel
¡Dad gracias a Yahvé, invocad su nombre,
divulgad entre los pueblos sus hazañas!
¡cantadle, tañed para él,
recitad todas sus maravillas;
gloriaos en su santo nombre,
se alegren los que buscan a Yahve!
¡Buscad a Yahvé y su poder;
id tras su rostro sin tregua,
recordad todas sus maravillas,
sus prodigios y los juicios de su boca!
Raza de Abraham, su siervo,
hijos de Jacob, su elegido:
él, Yahvé, es nuestro Dios,
sus juicios afectan a toda la tierra.
Él se acuerda siempre de su alianza,
palabra que impuso a mil generaciones,
aquello que pactó con Abraham,
el juramento que hizo a Isaac,
que puso a Jacob como precepto,
a Israel como alianza eterna:
"Te daré la tierra de Canaán
como lote de vuestra herencia"
(Salmo 104 (105)
Mateo 12, 9-14 Curación del hombre de la mano paralizada.
Se fué de allí y entró en su sinagoga, donde casualmente había un hombre que tenía una mano seca. Algunos, con ánimo de acusarle, le preguntaron si era lícito curar en sábado. Él les dijo: "¿Quién de vosotros, si tiene una sola oveja y cae en un hoyo en sábado no la agarra y la saca? ¡Pues cuánto más vale un hombre que una oveja! Por tanto es lícito hacer bien en sábado." Entonces dijo al hombre: "Extiende tu mano" Él la extendió y quedó restablecida, sana como la otra. Pero los fariseos en cuanto salieron, se confabularon contra él para eliminarlo. (Mateo 12, 9-14)
Consagración al Sagrado
Corazón de Jesús
Dulcísimo Jesús, Redentor del género humano,
míranos humildemente postrados delante de ti.
Tuyos somos y tuyos queremos ser,
y a fin de poder vivir más estrechamente unidos contigo,
todos y cada uno nos consagramos en este día
a tu sacratísimo Corazón.
Muchos, por desgracia, jamás te han conocido;
muchos, despreciando tus mandamientos, te han desechado.
Jesús benignísimo, compadécete de los unos y de los otros
y atráelos a todos a tu Corazón santísimo.
Señor, sé rey, no sólo de los fieles que jamás se han alejado de ti,
sino también de los hijos pródigos que te han abandonado;
haz que vuelvan pronto a la casa paterna
para que no perezcan de hambre y de miseria.
Sé rey de aquellos que por seducción del error
y por espíritu de discordia viven separados de ti;
devuélvelos al puerto de la verdad y a la unidad de la fe,
para que en breve se forme un solo rebaño bajo un solo pastor.
Concede, Señor, incolumidad y libertad segura a tu Iglesia;
otorga a todos los pueblos la tranquilidad del orden.
Haz que del uno al otro confín de la tierra no resuene
sino esta voz: Alabado sea el Corazón Divino,
causa de nuestra salud, a Él la gloria y el honor
por los siglos de los siglos. Amén.
León XIII
3 de Diciembre de 2010
(Deuteronomio 31, 19-23) El cántico del testimonio.
"Ahora escribid para vuestro uso el cántico siguiente: Enseñaselo a los israelitas, ponlo en su boca para que este cántico me sirva de testimonio contra los israelitas, cuando los haya introducido en la tierra que bajo juramento prometí a sus antepasados, tierra que mana leche y miel, cuando hayan comido, se hayan hartado y hayan engordado, se hayan hartado y hayan engordado, y se vuelvan hacia otros dioses y les den culto, y a mí me desprecien y rompan mi alianza. Y cuando les alcancen males y adversidades sin número, este cántico dará testimonio contra él, porque no caerá en olvido en la boca de su descendencia. Pues sé muy bien los planes que está tramando hoy, incluso antes de haberlo introducido en la tierra que le tengo prometida bajo juramento." Moisés escribió aquél día este cántico y se lo enseñó a los israelitas.
Luego dio esta orden a Josué, hijo de Num: "¡Sé fuerte y valeroso!, porque tú llevarás a los israelitas a la tierra que yo les tengo prometida bajo juramento, y yo estaré contigo". Es palabra de Dios (Deuteronomio 31, 19-23)
Salmo 105 (104) La maravillosa historia de Israel
¡Dad gracias a Yahvé, invocad su nombre,
divulgad entre los pueblos sus hazañas!
¡Cantadle, tañed para él,
recitad todas sus maravillas;
gloriaos en su santo nombre,
se alegren los que buscan a Yahvé!
¡Buscad a Yahvé y su poder;
¡id tras su rostro sin tregua.
recordad todas sus maravillas,
sus prodigios y los juicios de su boca!
Raza de Abraham, su siervo,
hijos de Jacob, su elegido:
él, Yahvé, es nuestro Dios,
sus juicios afectan a toda la tierra.
Él se acuerda siempre de su alianza,
palabra que impuso a mil generaciones,
aquello que pactó con Abraham,
el juramento que hizo a Isaac.
(Salmo 105 (104) )
(Proverbios 2, 1-9) Beneficios de la sabiduría.
Hijo mío si aceptas mis palabras, y retienes mis mandatos, prestando atención a la sabiduría y abriendo tu mente a la prudencia. si invocas a la inteligencia y llamas a la prudencia; si la buscas como al dinero y la rastreas como a un tesoro entonces comprenderás el temor de Yahvé y encontrarás el conocimiento de Dios. Porque es Yahvé quien da la sabiduría y de su boca brotan el saber y la prudencia.
El concede el éxito a los hombres rectos, es escudo para quienes proceden sin tacha, vigila las sendas del derecho y guarda el camino de sus fieles. Entonces comprenderás la justicia, el derecho y la rectitud, y todos los caminos del bien . Es palabra de Dios (Proverbios 2,1-9)
Felices los que Creen
Felices los que no te vieron y creyeron en ti.
Felices los que no contemplaron tu semblante
y confesaron tu divinidad.
Felices los que, al leer el Évangelio, reconocieron en ti a aquel
que esperaban
Felices los que, en tus enviados, divisaron tu divina presencia.
Felices los que, en el secreto de su corazón,
escucharon tu voz y respondieron.
Felices los que, animados por el deseo de palpar a Dios
te encontraron en el misterio.
Felices los que, en los momentos de oscuridad,
se adhirieron más fuertemente a tu luz.
Felices los que, desconcertados por la prueba,
mantienen su confianza en ti.
Felices los que, a impresión de tu ausencia,
continúan creyendo en tu proximidad.
Felices los que, no habiéndote visto, viven la firme esperanza
de verte un día.
Amén
4 de Diciembre de 2010
(1Reyes 9, 1-9) Nueva aparición divina.
Cuando Salomón terminó de construir el templo de Yahvé, el palacio real y todo cuanto había deseado hacer, se aparecio Yahvé a Salomón por segunda vez, como se le había manifestado en Gabaón. Yahvé le dijo: "He escuchado la plegaria y la súplica que has pronunciado ante mí. Consagro este templo que me has construido para poner en él mi Nombre para siempre, mis ojos y mi corazón estarán en él por siempre. Y en cuanto a ti, si te conduces ante mí como lo hizo David tu padre, con corazón íntegro y recto, haciendo todo lo que te ordene y guardando mis mandatos y decretos, afianzaré el trono de tu realeza sobre Israel para siempre, como prometí a David tu padre: No te habrá de faltar alguno de los tuyos que se siente sobre el trono de Israel. Pero si vosotros y vuestros hijos dejáis de ir tras de mí y no guardáis los mandatos y decretos que os he dado, y vais a servir a otros dioses postrándoos ante ellos, arrancaré a Israel de la superficie de la tierra que les di. Retiraré de mi presencia el templo que he consagrado a mi Nombre, e Israel se convertirá en ejemplo y escarnio entre todos los pueblos. Y todos los que pasen ante este templo que debía ser sublime, quedarán estupefactos y silbarán, diciendo: ¿Por qué ha actuado Yahvé de este modo con esta tierra y este templo? Y responderán: Porque abandonaron a Yahvé, su Dios, que había sacado a sus padres de la tierra de Egipto; abrazaron otros dioses, se postraron ante ellos y les rindieron culto,; por eso ha hecho venir Yahvé sobre ellos todo este mal." Es palabra de Dios (1 Reyes 9,19)
Salmo 139 (138) Homenaje a Aquel que lo sabe todo
Tú me escrutas, Yahvé, y me conoces;
sabes cuándo me siento y me levanto,
mi pensamiento percibes desde lejos;
de camino o acostado, tu lo adviertes,
familiares te son todas mis sendas.
Aún no llega la palabra a mi lengua,
y tú, Yahvé, la conoces por entero;
me rodeas por detrás y por delante,
tienes puesta tu mano sobre mí.
Maravilla de ciencia que me supera,
tan alta que no puedo alcanzarla.
¿Adónde iré lejos de tu espíritu,
adónde podre huir de tu presencia?
Si subo hasta el cielo, allí estás tú,
si me acuesto en el Seol, allí estás.
Si me remonto con las alas de la aurora,
si me instalo en los confines del mar;
también allí tu mano me conduce,
también allí me alcanza tu diestra.
Si digo: "Que me cubra la tiniebla,
que la noche me rodee como un ceñidor"
no es tenebrosa la tiniebla para ti,
y la noche es luminosa como el día.
Porque tú has formado mi cuerpo,
me has tejido en el vientre de mi madre;
te doy gracias por tantas maravillas:
prodigio soy, prodigios tus obras.
(Salmo 139 (138) )
(Marcos 11,1-11) Entrada mesiánica en Jerusalén
Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envió a dos de sus discípulos con este encargo: "Id al pueblo que tenéis enfrente y, no bien hayáis entrado en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta: ¿Por qué hacéis eso?, decid: El Señor lo necesita, pero lo devolverá en seguida." Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera en la calle, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les dijeron: "¿Qué hacéis desatando el pollino?" Ellos les contestaron según les había dicho Jesús, y les dejaron. Llevaron el pollino ante Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos. Los que iban elante y los que le seguían, gritaban: "¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!" Jesús entró en Jerualén, en el Templo, y, después de observar todo a su alrededor; siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania. Es palabra de Dios (Marcos 11, 1-11)
Ofrenda
Tú eres mío, Señor, te das a mí sin reserva.
Pues yo quiero ser todo tuyo para siempre.
Te doy mi entendimiento para que desde ahora no piense sino
en tí, te doy mi memoria para que se ocupe nada más
que en recordar tus bondades;
te doy mi corazón para que no ame más que a ti sólo,
bien infinito. Mi cuerpo y mis sentidos sean tuyos también;
y mis ojos, mis oídos, mis manos, mis pies, todo mi ser no trabaje
y nada haga, sino para tu servicio y los intereses de tu gloria.
Todo lo que puedo, todo lo que soy quede consagrado a ti,
dulce Salvador mío; nada reservo.
Dignate aceptar el sacrificio que te hace hoy de sí mismo
este pecador, el más culpado y criminal,
pero que va a serte desde ahora el más agradecido y fiel
¡Fuego de los cielos,
ven y consume en mí cuanto no pertenezca a mi Dios!
Nada quiero sino cumplir la voluntad de mi Señor,
acepto gustoso todo lo que disponga respecto de mí
su providencia adorable.
María, por tus purísimas manos llegue hasta el trono de la Trinidad
esta ofrenda, y consígueme la gracia de ser fiel a ella,
hasta el último aliento de mi vida.
Amén
5 de Diciembre de 2010
(Josue 3, 1-6) Preliminares del paso.
Josué se levantó de madrugada, partió de Sotín con todos los israelitas y llegaron hasta el Jordán. Allí pernoctaron antes de cruzar. Al cabo de tres días, los escribas pasaron por medio del campamento y dieron al pueblo esta orden: "Cuándo veáis el arca de la alianza de Yahvé vuestro Dios y a los sacerdotes levitas que la llevan, partiréis del sitio dónde estáis es iréis tras ella, para que sepáis que camino habéis de seguir pues no habéis pasado nunca hasta ahora por este camino. Pero mantened entre vosotros y el arca una distancia de unos dos mil codos: no os acerquéis más." que mañana Yahvé va a obrar maravillas en medio de vosotros." Luego dijo Josué a los sacerdotes: "Tomad el arca de la alianza y pasad al frente del pueblo." Ellos tomaron el arca de la alianza y partieron al frente del pueblo. Es palabra de Dios (Josué 3, 1-6)
Salmo 105 (104) La maravillosa historia de Israel
¡Dad gracias a Yahvé, invocad su nombre,
divulgad entre los pueblos sus hazañas!
¡Cantadle, tañed para él,
recitad todas sus maravillas;
gloriaos en su santo nombre,
se alegren los que buscan a Yahvé!
¡Buscad a Yahvé y su poder,
id tras su rostro sin tregua,
recordad todas sus maravillas,
sus prodigios y los juicios de su boca!
Raza de Abraham, su siervo,
hijos de Jacob, su elegido:
él, Yahvé, es nuestro Dios,
sus juicios afectan a toda la tierra.
Él se acuerda siempre de su alianza,
palabra que impuso a mil generaciones,
aquello que pactó con Abraham,
el juramento que hizo a Isaac
que puso a Jcob como precepto,
a Israel como alianza eterna:
"Te daré la tierra de Canaán
como lote de vuestra herencia".
(Salmo 105 (104) )
(Juan 21, 1-7) Aparición a orillas del lago
de Tiberíades.
Después de esto, se manifesto Jesús otra vez a los discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se manifestó de esta manera. Estaban juntos Simón Pedro, Tomás, llamado el Mellizo Natanael, el de Caná de Galilea los de Zebedeo y otros dos de sus discipulos. Simón Pedro les dijo: "Voy a pescar" Le contestaron ellos: "También nosotros vamos contigo." Fueron y subieron a la barca, pero aquella noche no pescaron nada.
Cuando ya amaneció, estaba Jesús en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Les preguntó Jesús: "Muchachos, ¿no tenéis nada que comer?" Le contestaron: "No." Él les dijo: "Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis." La echaron, pues, y no conseguían arrastrarla por la gran cantidad de peces. El díscípulo a quien Jesús amaba dijo entonces a Pedro: "Es el Señor". Cuando Simón Pedro oyó "es el Señor", se vistió pues estaba desnudo y se lanzó al mar. Los demás discípulos vinieron en la barca arrastrando la red con los peces, pues sólo distaban de tierra unos doscientos codos. Es palabra de Dios (Juan 21, 1-7)
Jesús Camino
Mi Señor Jesucristo, ilumíname para que viaje
siempre inspirado por el amor,
con la mirada puesta en la casa del Padre Amadísimo.
Jesús camino, se tú mi guía para que tenga pleno control,
mirada atenta, vigilante y constante serenidad.
Jesús vida, sé para mí y para todos los que acompañe
o encuentre, alegría del espíritu y salvación del alma.
Ángel de la guarda, precédeme y protégeme.
Amén
Jesús conoce
La Angustia del sufrimiento
"Y llevándose consigo a Pedro y los dos hijos de Zebedeo,
empezó a experimentar tristeza y angustia. Y les dijo entonces:
"Mi alma siente angustias mortales, me muero de tristeza;
aguardad aquí y velad conmigo".
Y se adelantó unos pasos, se postró en tierra caído sobre su
rostro orando y diciendo:
"Padre mío, si es posible, no me hagas beber este cáliz.
Pero no obstante, no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú"
Mateo 26: 37-39
6 de Diciembre de 2010
(Proverbios 3, 1-12) La adquisición de la sabiduría
Hijo mío, no olvides mi instrucción, guarda en tu memoria mis mandatos, pues te proporcionarán muchos días y años de vida, y bienestar.
Que no te abandonen el amor y la lealtad; átalas a tu cuello grábalas en la tablilla de tu corazón; así obtendrás estima y aceptación ante Dios y ante los hombres. Confía en Yahvé de todo corazón y no te fies de tu inteligencia; reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus sendas. No presumas de sabio, teme a Yahvé y evita el mal; será salud para tu carne y alivio para tus huesos. Honra a Yahvé con tus riquezas, con las primicias de todas tus ganancias: tus graneros se colmarán de grano y tus lagares rebosarán de mosto.
No desprecies, hijo mío, la instrucción de Yahvé, que no te enfade su reprensión, porque Yahvé reprende a quien ama, como un padre a su hijo amado. Es palabra de Dios (Proverbios 3, 1-12)
Salmo 118 (117) En la fiesta de las Tiendas
¡Aleluya!
¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
¡Diga la casa de Israel:
es eterno su amor!
¿Diga la casa de Aarón:
es eterno su amor!
¡Digan los que están por Yahvé:
es eterno su amor!
En mi angustia grité a Yahvé,
me respondió y me dio respiro;
Yahvé está por mí, no temo,
¿qué puede hacerme el hombre?
Yahvé está por mí y me ayuda,
y yo desafío a los que me odian.
Clamor de júbilo y victoria
se oye en las tiendas de los justos:
"La diestra de Yahvé hace proezas,
magnifica es la diestra de Yahvé,
la diestra de Yahvé hace proezas".
¡Abridme las puertas del triunfo,
y entraré dando gracias a Yahvé!
Aquí está la puerta de Yahvé,
los triunfadores entrarán por ella.
Te doy gracias por escucharme,
por haber sido mi salvación.
Tu eres mi Dios, te doy gracias,
Dios mío, quiero ensalzarte.
¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
(Salmo 118 (117) )
(Mateo 6, 19-21; 7, 21-27 El verdadero tesoro.
"No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban. Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben; porque donde esté tu tesoro allí estará también tu corazón.
Los verdaderos discípulos.
"No todo el que me diga Señor, Señor entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán aquel Día: Señor, Señor: ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Pero entonces les declararé: ¡Jamás os conocí; apartaos de mí, malhechores!
"Así pues, todo el que oiga estas palabras mías y las ponga en práctica se parecerá al hombre prudente que edificó su casa sobre roca: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y embistieron contra aquella casa, pero no se derrumbó, porque estaba cimentada sobre roca. Pero todo el que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica se parecerá al hombre insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos e irrumpieron contra aquella casa, que se derrumbó, y su ruina fue estrepitosa." Es palabra de Dios (Mateo 6, 19-21; 7, 21-27)
Oriéntame, Padre
Dios mío, todo cuanto me rodea, me parece incierto.
Es duro tener conciencia de las propias limitaciones,
por un lado sientes tu debilidad física,
y te abruma la inseguirdad del futuro
para ti y para tus seres queridos.
Pienso una y otra vez en las palabras
que dijiste a tus discípulos:
"No tengáis miedo...
Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo".
Las mismas palabras nos dices a nosotros,
y con el mismo amor.
La vida no es un destino ciego,
sino un peregrinar hacia la Luz.
Manténme orientado hacia la meta
que has dispuesto para mí
en tu Santa Voluntad.
No te pido que cambies milagrosamente mi vida,
sino que me concedas la paciencia
y el valor de ser capaz de reorientar,
cada día, mi vida,
con sus limitaciones y sus incertidumbres,
y también con la fuerza de la fe en ti,
te doy gracias, Señor, por escucharme.
Amén
7 de Diciembre de 2010
(Mateo 9, 14-17) Entonces se le acercaron los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, siendo así que nosotros y los fariseos practicamos el ayuno?" Jesús les respodió: "¿Pueden acaso los invitados a la boda ponerse tristes mientras el novio está con ellos? Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán. Nadie echa un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, porque lo añadido tiraría del vestido y se produciría un desgarrón peor. Ni tampoco se echa vino nuevo en pellejos viejos; pues de otro modo, los pellejos revientan y el vino se derrama, y los pellejos se echan a perder. Hay que echar el vino nuevo en pellejos nuevos, y así ambos se coservan. Es palabra de Dios (Mateo 9, 14-17)
Salmo 63 (62) Sed de Dios
Dios, tú mi Dios, yo te busco,
mi ser tiene sed de ti,
por ti languidece mi cuerpo,
como erial agotado, sin agua.
Así como te veía en el santuario,
contemplando tu fuerza y tu gloria
pues tu amor es mejor que la vida,
por eso mis labios te alaban,
así quiero bendecirte en mi vida,
levantar mis manos en tu nombre;
me saciaré como de grasa y médula,
mis labios te alabarán jubilosos
Si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene.
(Salmo 63 (62) )
(Efesios 2, 1-10) La salvación en Cristo, don gratuito.
Y a nosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales vivisteis en otro tiempo según el proceder de este mundo, según el príncipe del imperio del aire, el espíritu que actúa en los rebeldes... entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo, sujetos a las concuspiscencias y apetencias de nuestra naturaleza humana, y a los malos pensamientos, destinados por naturaleza, como los demás, a la ira... Pero Dios, rico en misericordia, movido por el gran amor que nos tenía, estando muertos a causa de nuestros delitos, nos vivificó juntamente con Cristo por gracia habéis sido salvados, y con él nos resucitó y nos hizo sentar en los cielos en Cristo Jesús. De este modo, puso de manifiesto en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Pues habéis sido salvados gratuitamente, mediante la fe. Es decir, que esto no viene de vosotros, sino que es un don de Dios, tampoco viene de las obras, para que nadie se gloríe. En efecto, hechura suya somos: creados en Cristo Jesús para que hagamos buenas obras, que de antemano dispuso Dios que practicáramos. Es palabra de Dios (Efesios 2, 1-10)
!Tarde te Amé!
Tarde te amé, Belleza antigua y tan nueva, tarde te ame.
Lo que me mantenía lejos de ti, eran tus criaturas,
que no existen más que en ti.
Me llamaste, gritaste, y venciste mi sordera.
Me mostraste tu luz y tu claridad expulsó mi ceguera.
Expandiste tu perfume, lo aspiré y suspiro tras de ti.
Te he probado, y tengo hambre y sed de ti.
Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz.
Agustín de Hipona
Confesiones, X, 27
1. Aunque yo hablara todas las
lenguas de los hombres, y el
lenguaje de los ángeles mismos,
si no tuviere caridad, vengo a ser
como un metal que suena o
campana que retiñe.
2. Y aunque tuviera el don de
profecía, y penetrase todos los
misterios, y poseyese todas las
ciencias; aunque tuviera toda la
fe posible, de manera que
trasladase de una a otra parte los
montes, no teniendo caridad, soy
un nada.
(1 Corintios 13: 1-2)
8 de Diciembre de 2010
(2 Samuel 15, 1-6) Intrigas de Absalón
Después de esto, se hizo Absalón con un carro, caballos y cincuenta hombres que corrían delante de él. Se levantaba Absalón temprano y se colocaba a la vera del camino de la puerta, y a los que tenían algún pleito y venían dónde el rey para el juicio, los llamaba Absalón y les decía: "¿No eres tú de...?" El otro respondía: "Tu siervo es de tal tribu de Israel. Absalón le decía: "Mira, tu causa es justa y buena, pero nadie te escuchará de parte del rey." Y añadía: "¡Quién me pusiera por juez de esta tierra! Podrían venir a mí todos los que tienen pleitos o juicios y yo les haría justicia." Cuando alguno se acercaba a él y se postraba, le tendía la mano, lo retenía y lo besaba. Así actuaba Absalón con todos los israelitas que iban al tribunal del rey. De este modo robaba Absalón el corazón de los hombres de Israel. Es palabra de Dios (2 Samuel 15-1-6)
Salmo 45 (44) Epitalamio real
Un bello tema bulle en mi corazón;
voy a recitar mi poema para un rey:
mi lengua es pluma de ágil escriba.
Eres la más hermosa de las personas,
la gracia se derrama por tus labios
por eso Dios te bendice para siempre.
Ciñe tu espalda al costado, valiente,
es tu gloria y tu esplendor; marcha, cabalga,
en pro de la verdad, la piedad y la justicia;
que tu diestra te enseñe a hacer proezas.
Agudas son tus flechas, sometes a los pueblos,
pierden el coraje los enemigos del rey.
Tu trono es eterno, como el de Dios;
un cetro de equidad es tu cetro real.
Amas la justicia y odias la iniquidad,
por eso Dios, tu Dios, te ha ungido
con óleo de fiesta más que a tus compañeros.
A mirra, áloe y acacia huelen tus vestidos,
desde salones de marfil arpas te recrean.
Entre tus predilectas hay hijas de reyes,
la reina a tu derecha, con oro de Ofir.
¡Haré que tu nombre se recuerde por generaciones,
que los pueblos te alaben por los siglos de los siglos!
(Salmo 45 (44) )
(Habacuc 3, 7-15) El combate de Yahvé.
En apuros veo las tiendas de Cusán, tiemblan los pabellones de Madián. ¿Arde tu cólera, Yahvé, contra los ríos, contra el mar tu furor, cuando montas tus caballos, tus carros victoriosos? Desnudas y aprestas tu arco, llenas tu aljaba de saetas.
Hiendes con ríos la tierra; te ven y se espantan los montes, pasa un diluvio de agua, el abismo alza su voz, levanta en alto sus manos.
Solñ y luna se paran donde están a la luz de tus raudas saetas, al fulgor deslumbrante de tu lanza.
Con furia caminas por la tierra, con cólera aplastas naciones.
Sales a salvar a tu pueblo, a salvar a tu ungido. Derrumbas la casa del impío, desnudas sus cimientos hasta el fondo.
Traspasas con tus dardos la cabeza de sus nobles, lanzados para dispersarnos con su entrépito. cuando iban a devorar al pobre en su escondrijo.
Surcas el mar con tus caballos, entre el estrépito de aguas caudalosas. Es palabra de Dios (Habacuc 3, 7-15)
Padre,
Tú eres mi Bienhechor
Padre, porque me creaste, te adoro;
porque eres mi fin, te deseo;
porque eres mi bienhechor, te doy gracias;
porque eres mi salvación, te invoco.
Clemente XI
Padre, Tú lo eres Todo
Señor, Tú lo eres todo y yo no soy nada.
Tú eres el Creador de todas las cosas,
Tú el que conservas todo el universo,
y yo no soy nada.
San Francisco de Asís
9 de Diciembre de 2010
(Esdras 10, 1-6) Mientras Esdras, llorando y prosternando ante el templo de Dios, oraba y hacía esta confesión, una inmensa asamblea de Israel hombres, mujeres y niños, se había reunido en torno a el y lloraba copiosamente. Entonces, Secanías, hijo de Yejiel, de los hijos de Elam, dijo a Esdras: "Hemos sido rebeldes a nuestro Dios casándonos con mujeres extranjeras, tomadas de entre la gente del país. Ahora bien a pesar de ello, todavía hay una esperanza para Israel. Hagamos un pacto con nuestro Dios comprometiéndonos a despedir a todas las mujeres extranjeras y a los hijos nacidos de ellas, conforme al consejo de mi señor y de los temerosos de los mandamientos de nuestro Dios. Hágase según la Ley. Levántate, pues este asunto te incumbe a ti; nosotros estaremos a tu lado. ¡Ánimo y manos a la obra!" Entonces Esdras se levantó e hizo jurar a los jefes de los sacerdotes y de los levitas, y a todo Israel, que harían conforme a lo dicho; y lo juraron. Luego Esdras se retiró de delante del templo de Dios y se fue al aposento de Juan hijo de Eliasib, donde pasó la noche sin comer pan ni beber agua, haciendo duelo a causa de la rebeldía de los deportados. (Esdras 10, 1-6)
Salmo 122 (121) Saludo a Jerusalén
¡Qué alegría cuando me dijeron:
Vamos a la Casa de Yahvé!
¡Finalmente pisan nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén!
Jerusalén ciudad edificada
toda en perfecta armonía,
adonde suben las tribus,
las tribus de Yahvé,
según costumbre en Israel,
a dar gracias al nombre de Yahvé.
Allí están los tronos para el juicio,
los tronos de la casa de David.
Invocad la paz sobre Jerusalén,
vivan tranquilos los que te aman,
haya calma dentro de tus muros,
que tus palacios estén en paz.
Por amor de mis hermanos y amigos
quiero decir: ¡La paz contigo!
Por la Casa de Yahvé, nuestro Dios,
pediré todo bien para ti.
(Salmo 122 (121)
(Efesios 3, 14-21) Súplica de Pablo.
Así que doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra, para que, en virtud de su gloriosa riqueza, os conceda fortaleza interior mediante la acción de su Espíritu, y haga que Cristo habite por la fe en vuestros corazones. Y que de este modo, arraigados y cimentados en el amor; podáis comprender que todos los santos la anchura y la longitud, la altura y la profundidad y conozcàis el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento. Y que así os llenéis de toda la plenitud de Dios.
A Aquel que tiene poder para realizar todas las cosas incomparablemente mejor de lo que nosotros podemos pedir o pensar conforme a nuestra capacidad, a él la gloria en la Iglesia y en Cristo Jesús por todas las generaciones y todos los tiempos. Amén. (Efesios 3, 14-21)
Junto al Señor
Está la Alegría
Señor, ya que has puesto tanta alegría en mi corazón,
te ruego que la extiendas por todo mi cuerpo para que mi rostro
y mis ojos, mi boca y mis manos manifiesten mi alegría.
Noble Señor, cuando pienso en la vida eterna,
cuando la contemplo, me siento colmado, cubierto de alegría.
Y aun te digo esto, Señor: El buen caballero,
cuando está bien armado a la grupa de su caballo,
no teme a su enemigo, de tan guardado que se siente.
Pues bien, mi alegría es tal, Señor, que ni la cólera ni la tristeza
podrán hacerme mal, ni siquiera acercarse a mí.
Señor, es grande la alegría que has puesto en mí.
Bendito seas, Señor, por esta alegría.
Me siento más fuerte que las montañas,
más fuerte que el hierro y el acero.
Señor Dios, pleno de sabiduría y bondad,
puesto que me alegro por tu causa,
¿por qué no presumiré de ser más fuerte que la roca?
La roca se habrá vuelto polvo
antes de que yo haya cesado de alegrarme en ti...
Señor, mi alegría y mi fuerza es a ti a quien las debo,
de nada me servirían si yo me las atribuyera.
Que te complazca, pues, Señor,
que yo considere todo bien como procedente de ti,
mi creador y mi Dios.
Raimundo Llull (1235-1315)
10 de Diciembre de 2010
(Hebreos 2, 5-18) El sacerdocio de Cristo.
Base bíblica: Salmo 8.
En efecto, Dios no sometió a los ángeles el mundo venidero del que estamos hablando. Pues alguien declaró en algún lugar: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? ¿O el hijo del hombre, para que de él te preocupes? Lo hiciste por un poco inferior a los ángeles; de gloria y honor lo coronaste. Todo lo sometiste bajo sus pies. Someterle todo quiere decir que nada quedó sin que le fuera sometido. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo. Sin embargo, si vemos a Jesús, que fue hecho inferior a los ángeles por un poco, coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, pues por la gracia de Dios gustó la muerte para bien de todos.
Convenía, en verdad, que Aquel por quien y para quien existe todo condujera muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvacion. Pues santificador y santificados tienen todos el mismo origen. Por eso, no se averguenza de llamarlos hermanos, cuando dice: Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré. Y también:
En él pondré yo mi confianza. Y nuevamente: Hemos aquí, a mí y a los hijos que Dios me ha dado.
Por tanto, del mismo modo que los hijos comparten la sangre y la carne, también en él las compartió, para reducir la impotencia mediante su muerte al que tenía el dominio sobre la muerte, es decir, al diablo, y liberar a los que, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud. Porque, ciertamente, no es a los ángeles a quienes tiende una mano, sino a la descendencia de Abraham. Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que toca a Dios, y expiar los pecados del pueblo. Pues, habiendo pasado él la prueba del sufrimiento, puede ayudar a los que la están pasando. Es palabra de Dios (Hebreos 2, 5-18)
Salmo 63 (62) Sed de Dios
dios, tú mi Dios, yo te busco,
mi ser tiene sed de ti,
porti languidece mi cuerpo,
como erial agotado, sin agua.
Así como te veía en el santuario,
contemplando tu fuerza y tu gloria
pues tu amor es mejor que la vida,
por eso mis labios te alaban,
asi quiero bendecirte en mi vida,
levantar mis manos en tu nombre;
me saciaré como de grasa y médula,
mis labios te alabarán jubilosos.
Si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene.
(Salmo 63 (62) )
(San Pedro 5, 1-11) Consejos A los presbíteros.
Quiero exhortar ahora a los ancianos que están entre vosotros, aprovechando que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que está para manifestarse. Apacentad la grey de Dios que os está encomendada, vigilando, no forzados, sino voluntariamente, según Dios. Y no lo hagáis por mezquino afán de ganancia, sino de corazón; no tiranizando a los que os ha tocado cuidar, sino siendo modelos de la grey. Y cuando aparezca el Mayoral, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.
A los fieles.
De igual forma, jóvenes, sed sumisos a los ancianos. Y revestíos todos de humildad en vuestras mutuas relaciones, pues Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes. Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que llegada la ocasión, os ensalce; confiadle todas vuestras preocupaciones, pues él cuida de vosotros. Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe, sabiendo que vuestros hermanos que están en el mundo soportan los mismos sufrimientos. El Dios de toda gracia, el que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo, después de breves sufrimientos, os restablecerá afianzará robustecerá y os consolidará.
A él el poder or los siglos de los siglos. Amén Es palabra de Dos (San Pedro 5, 1-11)
Por mi Padre
Padre nuestro, que en el cielo forjaste tu morada
entre blancas y cándidas estrellas.
Bendito sea tu nombre por tu lluvia de dones
y de amores y penas
Que tu reino esté en nosotros.
como reinan el día y la noche en las esferas.
Que el sustento nos llegue cada día
ya sea con las lluvias que riegan y refrescan
los trigales,
ya sea en la forma de pan amor o de armonía.
Que tu rostro esté contento y nos depare la paz
y nos sonría.
Pero ya son muchas nuestra deudas. Señor;
Inventamos primero la ballesta, luego el cañón
y hoy quemamos a nuestros hermanos
en las hogueras de los fragmentos, de los átomos
rotos y dispersos.
Es preciso que nos perdones hoy
porque tal vez mañana
envueltos en la roja llamada del odio habremos
destruido tu universo
y no pudieremos entonces ya decirte...
Pérdónanos Señor.
Rafael Maya
12 de Diciembre de 2010
(Josue 3, 1-6) Preliminares del paso
Josue se levantó de madrugada partió de Sitín con todos los israelitas y llegaron hasta el Jordán. Allí pernoctaron antes de cruzar. Al cabo de tres días, los escribas pasaron por medio del campamento y dieron al pueblo esta orden: "Cuando veáis el arca de la alianza de Yahvé vuestro Dios y a los sacerdotes levitas que la llevan, partiréis del sitio donde estáis e iréis tras ella, para que sepáis que camino habéis de seguir, pues no habéis de seguir, pues no habéis pasado nunca hasta ahora por este camino. Pero mantened entre vosotros y el arca una distancia de unos dos mil codos: no os acerquéis más." Josué dijo al pueblo: "Purificaos porque mañana Yahvé va a obrar maravillas en medio de vosotros." Luego dijo Josué a los sacerdotes: "Tomad el arca de la alianza y pasad al frente del pueblo." Ellos tomaron el arca de la alianza y partieron al frente del pueblo. Es palabra de Dios (Josue 3, 1-6)
Salmo 46 (45) Dios con nosotros
Dios es nuestro refugio y fortaleza,
socorro en la angustia, siempre a punto.
Por eso no tememos si se altera la tierra,
si los montes vacilan en el fondo del mar,
aunque sus aguas bramen y se agiten,
y su ímpetu sacuda las montañas.
(¿Con nosotros Yahvé Sebaot,
nuestro baluarte el Dios de Jacob!)
¡Un rio!
Sus brazos recrean la ciudad de Dios,
santifican la morada del Altísimo.
Dios está en medio de ella, no vacila,
Dios la socorre al despuntar el alba.
Braman las naciones, tiemblan los reinos,
lanza él su voz, la tierra se deshace.
¡Con nosotros Yahvé Sebaot,
nuestro baluarte el Dios de Jacob!
Venid a ver los prodigios de Yahvé,
que llena la tierra de estupor;
Detiene las guerras por todo el orbe;
quiebra el arco, rompe la lanza,
prende fuego a los escudos.
"Basta ya, sabed que soy Dios,
excelso sobre los pueblos, sobre la tierra excelso".
(Salmo 46 (45) )
(Proverbios 31, 10-31) La mujer ideal
Aléf ¿Quién encontrará a una mujer ideal? Vale mucho más que las piedras preciosas. Su marido confía plenamente en ella. Le da beneficios sin pérdidas todos los días de su vida. Adquiere lana y lino y los trabaja con finas manos. Es como un barco mercante que trae de lejos sus provisiones. Se levanta cuando aún es de noche para dar el sustento a su familia y las órdenes a sus criadas. Examina y compra tierras, y con sus propias ganancias planta viñas. Se arremanga con decisión y trabaja con energía. Comprueba si sus asuntos van bien y ni de noche apaga su lámpara. Echa mano a la rueca y sus dedos manejan el huso. Tiende sus manos al necesitado y ofrece su ayuda al pobre. Su casa no le teme a la nieve, pues todos los suyos llevan vestidos forrados. Se confecciona sus mantas y viste de lino y púrpura. Su marido es reconocido en la plaza, cuando se sienta con los ancianos del lugar. Teje y vende prendas de lino y proporciona cinturones a los comerciantes. Se reviste de fuerza y dignidad y no le preocupa el mañana. Abre su boca con sabiduría y su lengua instruye con cariño.
Vigila la marcha de su casa y no come el pan de balde. Sus hijos se apresuran a felicitarla y su marido hace su alabanza; ¡Hay muchas mujeres valiosas pero tú las superas a todas! Engañosa es la gracia y fugaz la belleza; sólo la mujer que respeta a Yahvé es digna de alabanza. Agradecedle el fruto de su trabajo y que sus obras la alaben en la plaza. Es palabra de Dios (Proverbios 31, 10-31)
Perdóname, Señor
Si extenuado caigo en medio del camino, perdóname, Señor.
Si mi corazón vacilara un día ante el dolor, perdóname, Señor.
Perdona mi pusilanimidad. Perdona por haberme detenido.
La magnífica guirnalda que ofrecí a Dios esta mañana,
está ya marchitándose; su belleza se desvanece.
Perdóname, Señor.
9. Ved, pues, cómo habéis de
orar, Padre nuestro, que estás en
los cielos, santificdo sea tu
nombre.
10. Venga tu reino. Hágase tu
voluntad, como en el cielo, así
también en la tierra.
11. El pan nuestro de cada día
dànoslo hoy.
12. Y perdónanos nuestras
deudas, así como nosotros
perdonamos a nuestros
deudores.
13. Y no nos dejes caer en la
tentación. Mas líbranos del mal.
Amén.
(Mateo 6: 9-13)
14 de Diciembre de 2010
(Tesalonicenses 5, 1-11) Vigilancia en la espera
de la Venida del Señor.
En lo que se refiere al tiempo y al momento, hermanos, no tenéis necesidad de que os escriba. Vosotros mismos sabéis perfectamente que el Día del Señor ha de venir como un ladrón en la noche. Cuando la gente diga "Todo es paz y seguridad", entonces mismo, de repente, vendrá sobre ellos la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta. Y no escaparán.
Pero vosotros, hermanos, no vivís en la oscuridad, para que ese día os sorprenda como ladrón, pues todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día. Nosotros no somos de la noche ni de las tinieblas. Así pues, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen; y los que se embriagan, de noche se embriagan. Nosotros, por el contrario, que somos del día, seamos sobrios; revistamos la coraza de la fe y de la caridad, con el yelmo de la esperanza de salvación. Dios no nos ha destinado para la ira, sino para obtener la salvación por nuestro Señor Jesucristo, que murió por nosotros, para que, velando o durmiendo, vivamos juntos con él. Por esto, confortaos mutuamente y daos buen ejemplo los unos a los demas, como ya lo hacéis.Es palabra de Dios (Tesalonicenses 5, 1-11)
Salmo 112 (111) Elogio del justo
¡Aleluya!
¡Dichoso el hombre que respeta a Yahvé,
que encuentra placer en todos sus mandatos!
Su estirpe arraigará con fuerza en el país,
la raza de los rectos será bendita.
Su casa abundará en riqueza y bienestar;
se afianzará su justicia para siempre.
En las tinieblas ilumina a los rectos,
tierno, clemente y justo.
Feliz el hombre que se apiada y presta,
y arregla rectamente sus asuntos.
Nunca verá su existencia amenazada,
el justo dejará un recuerdo estable.
No habrá de temer las malas noticias,
con firme corazón confiará en Yahvé.
Seguro y animoso, nada temerá,
hasta ver humillado al adversario.
(Salmo 112 (111) )
(Eclesiastés 11, 1-10) Manda tu grano por el mar, que al cabo de mucho tiempo lo encontrarás. Divídelo en siete partes, o incluso en ocho, que no sabes qué mal puede venir sobre la tierra. Si las nubes van llenas, vierten lluvia sobre la tierra, y caiga el árbol al sur o al norte, donde cae el árbol allí se queda. El que vigila el viento no siembra, el que mira a las nubes no siega.
Si no sabes cómo entra el espíritu en los miembros, en el vientre de la mujer encinta, tampoco sabrás la obra de Dios que todo lo hace. Siembra tu semilla de madrugada y a la tarde no des descanso a tus manos, pues no sabes si es mejor esto o lo otro, o si ambas cosas son igual de buenas.
La edad.
Dulce es la luz y bueno para los ojos ver el sol. Si uno vive muchos años, que sepa disfrutarlos todos, y tenga en cuenta que abundarán los días de oscuridad, que es vanidad todo el porvenir.
Disfruta, muchacho, en tu juventud, pásalo bien en tu mocedad. Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te juzgará Dios.
Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu cuerpo, que juventud y mocedad son efímeras. Es palabra de Dios (Eclesiastés 11, 1-10)
Bendícenos, Señor
Señor, Dios, te rogamos, que bendigas el trabajo honesto en los
campos y las fábricas; en las escuelas, las oficinas y en el comercio,
en cualquier lugar donde se desarrolle nuestra actividad para ganar
el pan cotidiano, para el desarrollo de las artes y ciencias.
Y ya que mandaste que el hombre sometiese las fuerzas de la
creación y las domine como dueño, condúcenos de la mano,
Señor, a fin de que utilicemos las energías naturales sobre las
que se extiende nuestro dominio, para el bienestar de los pueblos
y no para su ruina, rindiendo gracias a ti, Señor
y Creador de todas las fuerzas del universo.
Y ya que nos diste un poder tan maravilloso, haz que nosotros,
y todos los hombres, nuestros hermanos, te reconozcamos en
Jesucristo, Señor y Redentor de todas las criaturas, y te sirvamos
con pleno sentido de responsabilidad en cada una de las acciones,
a las que nos entregamos.
Ten misericordia de los hombres sin esperanza, y de los que no co
nocen, diariamente, otra cosa sino el viejo dolor. Señor,
ahora regresamos a nuestras casas, pero te suplicamos;
quédate con nosotros, por tu palabra, por tu gracia y por la consola
ción del Espíritu Santo. En el nombre y por los méritos de
Jesucristo, Salvador y Esperanza del mundo. Amén.
15 de Diciembre de 2010
(Ester 7,1-10) Amán en el banquete de Ester.
El rey y Amán fueron al banquete de la reina Ester. También el segundo día dijo el rey a Ester, durante el banquete: "¿Qué deseas pedir, reina Ester', pues te será concedido. ¿Cuál es tu deseo? Aunque fuera la mitad del reino se cumplirá." Respondió la reina Ester. "Si cuento con tu benevolencia, ¡oh rey!, y si al rey le place, concédeme la vida éste es mi deseo y la de mi pueblo ésta es mi petición. "Pues yo y mi pueblo hemos sido vendidos, para ser exterminados, muertos y aniquilados. Si hubiérmos sido vendidos para esclavos y esclavas, aún hubiera callado; mas ahora, el enemigo no podrá compensar al rey por tal pèrdida." Preguntó el rey Asuero a ala reina Ester: "¿Quién es, y dónde está el hombre que ha pensado en su corazón ejecutar semejante cosa?" Respondió Ester: "¡ El perseguidor y enemigo es Amán, ese miserable!" Amán quedo aterrado en presencia del rey y de la reina. El rey se levantó lleno de ira, del banquete y se fue al jardín del palacio. Amán se quedó junto a la reina Ester para suplicarle por su vida, porque comprendía que, de parte del rey, se le venía encima la perdición.
Cuando el rey volvió del jardín de palacio a la sala del banquete, Amán se había dejado caer sobre el lecho de Ester: El rey exclamó: "¿Es que incluso en mi propio palacio quiere hacer violencia a la reina?" Dio al rey una orden y cubrieron el rostro de Amán. Jarboná, uno de los eunucos que estaban ante el rey, sugirió: "Precisamente, la horca que Amán había destinado para Mardoqueo, aquel cuyo informe fue tan útil al rey, está preparada en casa de Amán, y tiene cincuenta codos de altura." Dijo el rey; ¡Colgadle de ella!" Colgaron a Amán de la horca que había levantado para Mardoqueo. Así se aplacó la ira del rey. Es palabra de Dios (Ester 7, 1-10)
Salmo 63 (62)
Sed de Dios
Dios tú mi Dios, yo te busco.
mi ser tiene sed de ti,
por ti languidece mi cuerpo,
como erial agotado, sin agua.
Así como te veía en el santurio,
contemplando tu fuerza y tu gloria
pues tu amor es mejor que la vida,
por eso mis labios te alaban,
así quiero bendecirte en mi vida,
levantar mis manos en tu nombre;
me saciaré como de grasa y médula,
mis labios te alabarán jubilosos.
Si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene.
(Salmo 63 (62) )
(1 Corintios 3, 5-17) La verdadera misión de los predicadores.
¿Quién es, pues, Apolo? ¿Y quién es Pablo?... ¡Servidores, por medio de los cuales habéis creído! Cada uno trabajó según el designio el Señor: yo planté y Apolo regó, mas fue Dios quien proporcionó el crecimiento. De modo que el que planta y el que riega nada son, sino Dios, que proporciona el crecimiento. Además el que planta y el que riega son una misma cosa, si bien cada cual recibirá el salario según su propio trabajo. Nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros, el campo que Dios cultiva, el edificio que Dios construye.
Conforme a la tarea que Dios me confió, yo, como buen arquitecto, puse los cimientos, y otro construye sobre ellos. ¡Pero que cada cual mire cómo construye! Pues nadie puede poner otros cimientos que los ya puestos: Jesucristo. Sobre estos cimientos se puede construir con oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o paja, pero la obra de cada cual quedará patente; la pondrá al descubierto el Dia, que vendrá acompañado de fuego. Y el fuego probará la calidad de la obra de cada cual. Aquél cuya obra, construida sobre los cimientos resista, recibirá la recompensa. Más aquél cuya obra quede abrasada, sufrirá el castigo. Él no obstante, quedará a salvo, pero como quien escapa del fuego.
¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es sagrado, y vosotros sois ese templo. Es palabra de Dios (1 Corintios 7, 5-17)
Dios te Salve, Reina
Dios te salve, Reina y Madre
de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra,
Dios te salve, a ti llamamos los desterrados hijos de Eva.
A ti suspiramos gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora, abogada nuestra. Vuelve a nosotros esos tus ojos
misericordiosos, y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre, oh clemente, oh piadosa, oh dulce
Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de
nuestro Señor Jesucristo. Amén
Dios, Danos Virtud
¡Oh Dios, que habéis instruído
e iluminado los corazones de los fieles,
derramando en ellos la luz del Espíritu Santo!
Haced que el mismo Espíritu comunique
a nuestras almas el sabor de la virtud,
y las consuele sin cesar con santa y celestial alegría.
Por Cristo, Señor nuestro.
Amén
16 de Diciembre de 2010
(Isaías 49, 8-15) La alegría del retorno.
Esto dice Yahvé: En el momento preciso te escuché, y en el día de la victoria te asistí. Yo te formé y te he destinado a ser alianza del pueblo, para restablecer en el país, para repartir las heredades desoladas, para decir a los presos: "Salid afuera", y a los que están en tinieblas: "Dejaos ver". Por todos los caminos pacerán y en todos los calveros tendrán pasto". No tendrán hambre ni sed, ni les dará el bochorno ni el sol, pues los guiará un ser compasivo, los conducirá a manantiales de agua. Convertiré los montes en caminos, y las calzadas serán levantadas. Mira: Ëstos vienen de lejos, esos otros del norte y del oeste, y aquéllos de la tierra de Simín"
¡Aclamad, cielos; exulta, tierra! Que los montes lo celebren con alegría, pues Yahvé ha consolado a su pueblo, y de sus pobres se ha compadecido.
Decía Sión: "Me ha dejado Yahvé, el Señor se ha olvidado de mí" ¿Acaso olvida una mujer a su niño, sin dolerse del hijo de sus entrañas? Pues aunque esas personas se olvidasen. yo jamás te olvidaría. Es palabra de Dios (Isaías 49, 8-15)
Salmo 20 (19) Oración por el rey
¡Yahvé te responda el día de la angustia,
prótéjate el nombre del Dios de Jacob!
Te envíe socorro desde su santuario,
sea tu apoyo desde Sión
tenga en cuenta todas tus ofrendas,
encuentre sabroso tu holocausto;
colme todos tus deseos,
cumpla todos tus proyectos.
¡Nosotros aclamaremos tu victoria,
celebraremos alegres el nombre de nuestro Dios!
¡Yahvé responderá a todas tus suplicas!
Reconozco ahora que Yahvé
dará la salvación a su ungido;
le responderá desde su santo cielo
con proezas victoriosas de su diestra.
Unos con los carros, otros con los caballos,
pero nosotros invocamos a Yahvé, nuestro Dios;
ellos se doblegan y caen,
nosotros seguimos en pie.
¡Oh Yahvé, salva al rey,
respóndenos cuando te llamemos!
(Salmo 20, (19) )
(Romanos 8, 31-39) Conclusión: Himno al amor de Dios.
Ante esto, ¿qué podemos decir? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? Si Él no perdonó ni a su propio Hijo (antes bien lo entregó por todos nosotros), ¿cómo no va a darnos con él gratuitamente todas las cosas? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, que muriò; más aún, que resucitó, que está a la diestra de Dios y que intercede por nosotros?
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿La tribulación? ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?... Como dice la Escritura: Por ti nos matan cada día, nos tratan como a ovejas de matadero. Pero en todo esto salimos más que vencedores gracias a aquel que nos amó.
Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni las potestades, ni la altura ni la profundidad, ni cualquier otra criatura podrá seprarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro. Es palabra de Dios (Romanos 8, 31-39)
Alabanza a Dios
Tú eres Santo, Señor Dios único
que haces maravillas.
Tú eres fuerte, Tú eres grande,
Tú eres Altísimo.
Tú eres el Bien, todo Bien, Sumo Bien,
Señor Dios, vivo y verdadero.
Tú eres caridad y amor. Tú eres sabiduría.
Tú eres humildad, Tú eres paciencia,
Tú eres seguridad.
Tú eres quietud, Tú eres solaz,
Tú eres alegría.
Tú eres hermosura, Tú eres mansedumbre.
Tú eres nuestro protector,
guardián y defensor.
Tú eres nuestra fortaleza y esperanza.
Tú eres nuestra dulcedumbre.
Tú eres nuestra vida eterna,
grande y admirable, Señor.
El que ni a su propio Hijo perdonó, sino
que lo entregó a la muerte por todos
nosotros: ¿cómo después de habérnoslo
dado a él, dejará de darnos cualquiera otra
cosa?.
(Romanos 8: 32)
17 de Diciembre de 2010
(Hebreos 7, 1-10) Melquisedec.
Este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió al encuentro de Abraham cuando regresaba de la derrota de los reyes, y le bendijo, es aquel a quien dio Abraham el diezmo de todo. Su nombre significa, en primer lugar, "rey de justicia" y, además, rey de Salem, es decir, "rey de paz". Nada se dice de su padre, su madre o su genealogía; tampoco de su nacimiento y de su muerte. De este modo, a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Melquisedec recibe el diezmo
de Abraham
Pensad ahora lo grande que sería éste, para que el mismísimo patriarca Abraham le diera el diezmo de lo mejor del botín. Los sacerdotes descendientes de Leví tienen orden, según la Ley, de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, que también proceden, por cierto, de la estirpe de Abraham. Pero aquél, sin pertenecer a su genealogía recibió el diezmo de Abraham y bendijo al depositario de las promesas. Pues bien, es incuestionable que el inferior recibe la bendición del superior. Y aquí, entre nosotros, reciben el diezmo hombres mortales; pero allí lo recibe uno de quien se asegura que vive. Además, puede decirse que hasta el mismo Leví, que percibe los diezmos, los pagó en la persona de Abraham, pues ya estaba en las entrañas de su antepasado cuando Melquisedec le salió al encuentro. Es palabra de Dios (Hebreos 7, 1-10)
Salmo 72 (71) El rey prometido
Confía, oh Dios, tu juicio al rey,
al hjo de rey tu justicia:
que gobierne rectamente a tu pueblo,
a tus humildes con equidad.
Produzcan los montes abundancia,
prosperidad para el pueblo los collados.
Defenderá a los humildes del pueblo,
salvará a la gente pobre
y aplastará al opresor.
Durará tanto como el sol,
como la luna de edad en edad;
caerá como lluvia en los retoños,
como rocío que humedece la tierra.
Florecerá en sus días la justicia,
prosperidad hasta que no haya luna;
dominará de mar a mar:
desde el Río al confín de la tierra.
(Salmo 72 (71) )
(San Juan 14, 1-15) "No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mi. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones: si no, no os habría dicho que voy a prepararos un lugar.
Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar: volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros. Y ya sabéis el camino adonde yo voy"
Le dijo Tomás: "Señor; no sabemos adónde vas; ¿cómo podemos saber el camino?" Respondió Jesús:
"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida" Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto."
Le dijo Felipe: "Señor, muéstranos al Padre y nos basta." Respondió Jesús: "¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí? Las palabras que os digo no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo que el que crea en mí hará también las obras que yo hago, y hará también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y yo os concederé todo lo que pidáis en mi nombre, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo os lo concederé. Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Es palabra de Dios (San Juan 14, 1-15)
Amén, Amén
Te he hablado a gusto desde el fondo de mi dicha
y de mi angustia y me parece que no te he dicho nada.
¿Me has oído verdaderamente?
No tengo más que la respuesta de tu silencio.
Todas las palabras humanas se disipan ante ti,
no sabemos demasiado bien dónde.
Pero tu tempestad se las lleva y de este modo mis palabras
caerán de todos modos en ti.
ahora soy feliz de poder terminar, de poder decir: Amén
Tú eres aquel que eres. El Necesario, el Todo Bondad, el Eterno.
A ti solo,Tú importas. me alegro y digo: amén
Que así sea, Tú debes ser, Tú debes ser aquel que eres.
Y todo lo que es en ti, tu misterio, oh incomprensible,
tu inmensa distancia, tu inabordable luz y tu noche: Amén.
Así sea. Tú eres grande y poderoso,
Tú lo puedes todo porque Tú eres el amor: Amén.
Pero Tú eres también el Lejano y el Silencioso,
Tú eres santo y terrible. Yo digo: Amén, a todo lo que Tú eres.
Sélo, aunque yo tiemble, aunque yo quiera llorar por ser Tú así
Yo me postro ante la ley de tu ser, cigo con el rostro en tierra
en todas partes en que encuentro la cima
de tu inexorable majestad. Sobre ella planea un eterno silencio,
una calma luz, un resplandor incomprensible,
que viene a mí a través de la noche y la baña.
Tú alcanzas alturas que yo no alcanzaré nunca, distancias que se
prolongan sin salida. Pero yo digo: Amén, Amén. Así sea.
Tú debes ser aquel que eres.
18 de Diciembre de 2010
(Jeremías 23, 5-8) Mirad que vienen días oráculo de Yahvé en que suscitaré a David un Germen justo: reinará un rey prudente, practicará el derecho y la justicia en la tierra. En sus días estará a salvo Judá, e Israel vivirá en seguro; y éste es el nombre con que le llamarán: "Yahvé, justicia nuestra."
Por tanto mirad que vienen días oráculo de Yahvé, que subió a los israelitas de Egipto!" sino: "¡Por vida de Yahvé, que subió y trajo la simiente de la Casa de Israel de tierras del norte y de todas las tierras a donde los arrojará!" y habitarán en su propio suelo. Es palabra de Dios de la Santa Misa del día 18 de Diciembre de 2010 (Jeremías 23, 5-8)
Salmo 113 (112) Al Dios de gloria y de piedad
¡Aleluya!
¡Alabad, siervos de Yahvé,
alabad el nombre de Yahvé!
¡Bendito el nombre de Yahvé,
desde ahora y por siempre!
¡De la salida del sol hasta su ocaso,
sea alabado el nombre de Yahvé!
¡Excelso sobre los pueblos Yahvé,
más alta que los cielos su gloria!
¿Quién como Yahvé, nuestro Dios,
con su trono arriba, en las alturas,
que se abaja para ver el cielo y la tierra?
Levanta del polvo al desvalido,
alza al pobre de lo sucito,
para sentarlo en medio de los nobles,
en medio de los nobles de su pueblo.
¿Cómo pagar a Yahvé
todo el bien que me ha hecho?
Alzaré la copa de salvación
e invocaré el nombre de Yahvé
¡Ah, Yahvé, yo soy tu siervo,
tu siervo, hijo de tu esclava,
tú has soltado mis cadenas!
Te ofreceré sacrificio de acción de gracias
e invocaré el nombre de Yahvé.
Cumpliré mis votos a Yahvé
en presencia de todo el pueblo,
en los atrios de la Casa de Yahvé,
en medio de ti, Jerusalén.
(Salmo 113 (112) )
(Hechos 9,1-19) Vocación de Saulo.
Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muerte contra los discípulos del Señor; se presentó al Sumo Sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, con el fin de obtener permiso para llevar presos a Jerusalén a los hombres o mujeres que encontrase, seguidores del Camino.
Pero yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, lo envolvió de pronto una luz venida del cielo, cayó en tierra y oyó una voz que le decía: "Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?" Él preguntó: "¿Quién eres, Señor?" Y él: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad y te dirán lo que debes hacer." Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto, pues oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía sus ojos bien abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le introdujeron en Damasco. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.
Había en Damasco un discípulo llamado Ananías El Señor le llamó en una visión: "Ananías" Él respondió: "Aquí estoy, Señor." El Señor le dijo: ""Prepárate y vete a la calle Recta. Una vez allí, pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo. En este momento está en oración y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para recobrar la vista." Respondió Ananías: "Señor, he oido a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre." El Señor le respondió: "Vete, pues he elegido a éste como instrumento para llevar mi nombre a los gentiles, a los reyes y a los israelitas. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre." Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: "Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y te llenes del Espiritu Santo." Al instante cayeron de sus ojos una especie de escamas y recobró la vista; se levantó y fue bautizado. Tomó alimento y recobró las fuerzas. Es palabra de Dios (Hechos 9, 1-19)
Ayúdame, Amado Señor
Ayúdame, Señor, a creer que detrás de las nubes está el sol;
que los desnudos árboles de otoño volverán a vestirse de hojas...
Si tengo la paciencia de esperar.
Ayúdame, Señor,
a comprender que para alcanzar la cima de la montaña
hay que atravesar el largo valle, que la vela difunde su luz,
a base de consumirse poco a poco.
Ayúdame, amado Señor, a desprenderme de las pretendidas
seguridades que no puedo tener y que me hacen tan inseguro;
ayúdame a comprender que mis temores aumentan mi inquietud y mi impaciencia.
Ayúdame, Señor, a aceptar mis limitaciones.
Confío en ti
como un niño que se siente seguro en brazos de su madre.
Ayúdame a caminar por donde no puedo ver,
sabiendo que Tú estás ahí conigo.
Al día siguiente vio Juan a Jesús que venía
a encontrarlo, y dijo: He aquí el Cordero de
Dios, ved aquí el que quita los pecados del
mundo.
(San Juan 1: 29)
19 de Diciembre de 2010
(Isaías 37, 21-29) Intervención de Isaías
Isaías, hijo de Amós, envió a decir a Ezequías: "Esto dice Yahvé, Dios de Israel, a quien has suplicado acerca de Senaquerib, rey de Asiria. Ésta es la palabra que Yahvé pronuncia contra él:
Te desprecia, se burla de ti, la doncella hija de Sión; mueve la cabeza a tus espaldas la ciudad de Jerusalén. ¡A quién has insultado e injuriado? ¿Contra quién has alzado tu voz y levantado tus ojos altaneros? ¡Contra el Santo de Israel! Por tus siervos insultas a Adonay: Gracias a mis numerosos carros he escalado las cimas de los montes, las altas cumbres del Líbano. Derribaré sus cedros más altos, talaré sus mejores cipreses, y entraré en su refugio más recóndito, en los árboles de su jardín. Yo he excavado pozos y he bebido en aguas extranjeras. Secaré bajo la planta de mis pies todos los canales de Egipto. ¿Lo oyes bien? Desde antiguo lo tengo preparado; desde antaño lo había planeado, y ahora lo ejecuto: convetir en cúmulos de ruinas todas las ciudades fortificadas. Sus impotentes habitantes, confusos y aterrados, son como planta del campo, como hierba de pastizal, yerbajos de los tejados, agostados por el viento del Este.
Se si te alzas o te sientas, conozco tus idas y tus venidas (y que te alzas airado contra mi), Pues que te alzas airado contra mí y tu arrogancia ha subido a mis oídos, pondré mi argolla en tus matrices y mi brida con tu boca; y de devolveré por la ruta por la que has venido. Es palabra de Dios (Isaias 37, 21-29)
Salmo 138 (137) Himno de acción de gracias
Te doy gracias, Yahvé, de todo corazón,
por haber escuchado las palabras de mi boca.
En presencia de los ángeles tañeré en tu honor,
me postraré en dirección a tu santo Templo.
Te doy gracias por tu amor y tu verdad,
pues tu promesa supera a tu renombre.
El día en que grité, me escuchaste,
aumentaste mi vigor interior.
Te dan gracias, Yahvé, los reyes de la tierra,
cuando escuchan las palabras de tu boca;
y celebran las acciones de Yahvé:
¡Qué grande es la gloria de Yahvé!
¡Excelso es Yahvé, y mira al humilde,
al soberbio lo conoce desde lejos!"
(Salmo 138 (137) )
(Sabiduría 7, 15-21) Llamamiento a la inspiración divina. Que Dios me conceda hablar con conocimiento y tener pensamientos dignos de sus dones, porque él es quien guia a la sabiduría y quien dirige a los sabios. En sus manos estamos nosotros y nuestras palabras, toda prudencia y toda habilidad práctica. Él me concedió el verdadero conocimiento de los seres, para conocer la estructura del mundo y la actividad de los elementos, el principio,el fin y el medio de los tiempos, la alternancia de los solsticios y la sucesión de las estaciones, los ciclos anuales y la posición de las estrellas, la naturaleza de los animalitos y los instintos de las fieras, el poder de los espíritus y los pensamientos de las fieras, el poder de los espíritus y los pensamientos de los hombres, las variedades de las plantas y las virtudes de las raíces. Llegué a conocer cuanto está oculto y manifiesto, porque la sabiduría, articife de todo, me lo enseñó. Es palabra de Dios (Sabiduría 7, 15-21)
No olvides tus Pobres
Bendito seas, Señor,
por aquella Iglesia que yo vi gozar de completa libertad.
Concédeme oído atento, para darme cuenta de la brisa suave
que filtra a través de los barrotes de nuestra jaula.
También ella es soplo de tu Espíritu.
Bendito seas, Señor, por tus monasterios
que, en libertad, te alaban y glorifican.
Concédeme un corazón de discípulo,
sensible al murmullo de este monasterio secreto
que está en el corazón de los que te aman,
a pesar de no conocer tu nombre.
"Levanta tu diestra, Señor,
y no olvides tus pobres para siempre".
Tu nombre es proclamado a toda voz
para forjar una política y cultivar los odios.
Tu palabra es disfrazada;
tu rostro desfigurado, se instrumentaliza
para crear fanatismo entre los sencillos,
para oprimir las libertades, para amordazar un pueblo.
"Señor, no olvides a tus pobres para siempre;
ten piedad, Señor, y salva a tu pueblo".
Bendito seas, Señor, que bajas a nuestro infierno para liberarnos;
bendito seas, Señor, que permites que estemos
en el infierno humano para llevar allí tu amor.
cristiano de Irán
20 de Diciembre de 2010
(Reyes 3, 4-15) El sueño de Gabaón El rey acudió a Gabaón a ofrecer allí sacrificios, pues era entonces el santuario principal. Salomón ofreció mil holocaustos sobre aquel altar. En Gabaón se apareció Yahvé a Salomón aquella noche mediante un sueño. Dios dijo: "Pídeme lo que crees que debo darte." "Salomón respondió: "Has actuado con gran benevolencia hacia tu siervo David, mi padre, porque él caminaba en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón. Y además has mantenido hacia él esta gran benevolencia, concediéndole un hijo que ocupase su trono, como acaece hoy. Pues bien, Yahvé mi Dios, tú me has hecho rey en lugar de David mi padre, pero soy un joven muchacho y no sé por dónde empezar y terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú elegiste, un pueblo numeroso, que no es posible contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo, para discernir entre el bien y el mal. Cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan grande?" Agradó al Señor esta súplica de Salomón. Entonces le dijo Dios: "Por haber pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti ni tampoco la vida de tus enemigos, sino inteligencia para atender a la justicia, obraré segun tu palabra: te concedo una mente sabia e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después. Te concedo también aquello que no has pedido: riquezas y gloria, mientras vivas. Si caminas por mis mandamientos, como hizo David, tu padre, prolongaré los días de tu vida. Salomón se despertó: y regresó a Jerusalén. Puesto en pie ante el arca de la alianza del Señor, ofreció holocaustos y sacrificios de comunión, y dio luego un banquete a todos sus servidores. Es palabra de Dios (Reyes 3, 4-15)
Salmo 18 (17) Te Deum real
Te quiero, Yahvé, mi fortaleza
(mi salvador, que me salva de la violencia).
Yahvé, mi roca y mi baluarte,
mi libertador y mi Dios;
la roca en que me amparo,
mi escudo y mi fuerza salvadora,
mi ciudadela y mi refugio,
Invoco a Yahvé, digno de alabanza,
y me veo libre de mis enemigos.
En mi angustia grité a Yahvé,
pedí socorro a mi Dios;
desde su templo escuchó mi voz,
resonó mi socorro en sus oídos.
La tierra rugió, retembló,
temblaron las bases de los montes
(vacilaron bajo su furor),
De su nariz salía una humareda,
de su boca un fuego abrasador
(y lanzaba carbones encendidos),
Inclinó los cielos y bajó,
con espeso nublado a sus pies;
volaba a lomos de un querubín,
sostenido por las alas del viento.
(salmo 18 (17) )
(Mateo 18, 23-35) Historieta del siervo sin entrañas.
"Por eso, el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con que pagar; ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer, sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies y, postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré." Movido a compasión el señor de aquel siervo le dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo, se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios. Lo agarró y lo ahogaba, mientras le decía: Paga lo que debes. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: (le rogaba) Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré. Pero él no quiso. Entonces fue y lo metió en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces lo mandó llamar y le dijo: Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste (me lo rogaste). ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti? Y encolerizado su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano." (Mateo 18, 23-35)
Nueva Espiritualidad
Gracias, Padre Santo,
por haberme enseñado, durante mi depresion,
a reflexionar y a ensanchar mis horizontes
en la fe y en el amor a Cristo.
Me has dado tiempo para reflexionar
sobre mi y mi pasado,
sobre mis posibilidades y mis expectativas.
muchas cosas
que hasta hace poco me parecían importantes
me resultan ahora secundarias.
Estoy aprendiendo a valorar
las pequeñas realidades
y los gestos más sencillos.
Puedo advertir cómo nace en mí una nueva espiritualidad.
Gracias, Señor, por quienes han dado
claridad y serenidad a mi vida,
por quienes me valoran y me alientan,
por quienes me comprenden,
por quienes me recuerdan y me apoyan.
Gracias, Señor,
por las miradas de quienes nos aprecian,
por los corazones que nos sienten
y por las palabras de quienes nos confortan. Amén
21 de Diciembre de 2010
(Cantar de los Cantares 2, 8-14) Segundo poema
La amada ¡La voz de mi amado! Miradlo, aquí llega, saltando por montes, brincando por lomas. Es mi amado una gacela, parecido a un cervatillo.
Mirad cómo se pra oculto tras la cerca, mira por las ventanas, atisba por las rejas.
Habla mi amado y me dice: "Levántate, amor mío, hermosa mía, y vente. Mira, ha pasado el invierno, las lluvias cesaron, se han ido. La tierra se cubre de flores, llega la estación de las canciones; ya se oye el arrullo de la tórtola por toda nuestra tierra. Despuntan yemas en la higuera, las viñas en cierne perfumean. ¡Anímate, amor mío, hermosa mía y ven! Paloma mía, escondida en las grietas de la roca, en los huecos escarpados, déjame ver tu figura, deja que escuche tu voz; porque es muy dulce tu voz y atractiva tu figura". Es palabra de Dios de la Santa Misa del día 21 de Diciembre de 2010) (Cantar de los Cantares 2, 8-14)
Salmo 33 (32) Himno a la Providencia
¡Aclamad con júbilo, justos, a Yahvé,
que la alabanza es propia de hombres rectos!
¡Dad gracias a Yahvé con la cítara,
tocad con el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañad la música con aclamaciones!
Pues recta es la palabra de Yahvé,
su obra toda fundada en la verdad;
él ama la justicia y el derecho,
del amor de Yahvé está llena la tierra.
Por la palabra de Yahvé fueron hechos los cielos,
por el aliento de su boca todos sus ejércitos.
Él recoge, como un dique, las aguas del mar,
pone en depósitos los océanos.
¡Tema a Yahvé la tierra entera,
tiemblen ante él los habitantes del orbe!
Pues él habló y así fue,
él lo mandó y se hizo.
(Salmo 33 (32) )
(Lucas 1, 39-45) La Visitación.
En aquellos días, se puso en camino María y se dirigió con prontitud a la región montañosa, a una población de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; ¿cómo así viene a visitarme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" Es palabra de Dios (Lucas 1, 39-45)
Danos Sabiduría
Señor, danos la sabiduría que juzga desde arriba y ve a lo lejos,
Danos el espíritu que omite lo trivial en favor de lo esencial.
Enséñanos a serenarnos frente a la lucha y los obstáculos.
y a proseguir en la fe, sn agitación, el camino por ti trazado.
Danos una actividad serena que abarque con una
visión unitaria la totalidad.
Ayúdanos a aceptar la crítica y la contradicción.
Haz que sepamos evitar el desorden y la dispersión.
Que amemos todas las cosas juntamente contigo.
Oh Dios, fuente de ser, únenos a ti y a todo lo que converge
hacia la alegría y la eternidad.
Amén
12. Carísimos, cuando Dios os prueba con
fuego de las tribulaciones, no lo extrañeis,
como si os aconteciese una cosa muy
extraordinaria.
13. antes bien, alegraos de ser
participantes de la pasión de Jesucristo,
para que cuando se descubra su gloria, os
gocéis también con él llenos de júbilo.
(1 Pedro 4: 12-13)
22 de Diciembre de 2010
(Miqueas 4, 1-5) El reino futuro de Yahvé en Sión
En días futuros, el monte del templo de Yahvé se asentará en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Acudirán a él los pueblos, llegarán naciones numerosas, que dirán: "Venid, subamos al monte de Yahvé, al Templo del Dios de Jacob; él nos enseñará sus caminos y nosotros seguiremos sus senderos." Pues de Sión saldrá la Ley y de Jerusalén la palabra de Yahvé. Él juzgará entre pueblos numerosos, y arbitrará entre naciones poderosas, convertirán sus espadas en azadas, y sus lanzas en podaderas. No levantará la espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Se sentará cada cual bajo su parra y su higuera, sin que nadie le inquiete, ¡Yahvé Sebaot ha hablado!
Pues todos los pueblos caminan cada uno en el nombre de sus dioses, pero nosotros caminamos en el nombre de Yahvé, nuestro Dios, para siempre jamás.
Salmo 40 (39) Acción de gracis Petición de auxilio
Yo esperaba impaciente a Yahvé
hacia mí se inclinó
y escuchó mi clamor.
Puso en mi boca un cántico nuevo,
una alabanza a nuestro Dios;
muchos verán y temerán,
y en Yahvé pondrán su confianza.
Dichoso será el hombre
que pone en Yahvé su confianza,
y no se va con los rebeldes
que andan tras los ídolos.
¡Cuántas maravillas has hecho.
Yahvé, Dios mío,
cuántos designios por nosotros;
nadie se te puede comparar!
Quisiera publicarlos, pregonarlos,
mas su número es incalculable.
Y tú, Yahvé, no retengas
tus ternurs hacia mí.
Que tu amor y lealtad
me guarden incesantes.
¡En ti gocen y se alegren
todos los que te buscan!
¡Digan sin cesar: "Grande es Yahvé"
los que ansian tu victoria!
(Salmo 40, (39)
(Lucas 1, 46-56) Cantico de María
Dijo María:
Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava. Desde ahora, todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero. Deribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes, A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacias. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia como había anunciado a nuestros padres en favor de Abraham y de su linaje por los siglos."
María se quedó con ella unos tres meses, y luego regresó a su casa. Es palabra de Dios (Lucas 1, 46-56)
En Tu Voluntad
Nunca es demasiado largo el camino
para llegar al encuentro del amigo,
ni demasiado pequeño el lugar donde Él habita.
Si los hombres generosos
se ponen en camino para llegar hasta ti,
y te piden con insistencia los bienes del espíritu,
uno después de otro...
Nosotros, por el contrario, dejamos las cabalgaduras
en la etapa del abandono total en tu voluntad,
y renunciamos a seguir el viaje,
en el que siempe paramos, para volver a partir,
Depositamos nuestra impedimenta ante el umbral de tu casa.
Oh, mi Dios, nuestros intereses
te los confiamos todos, enteramente.
Dispón, pues, como fuere de tu agrado;
no nos dejes volver al sabor de nuestras previsiones,
¡oh Dios de majestad!
Amén
23 de Diciembre de 2010
(Malaquías 3, 1-4. 23-24) Voy a enviar a mi mensajero a allanar el camino delante de mí, y enseguida vendrá a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el Ángel de la alianza que tanto deseáis, ya llega, dice Yahvé Sebaot. ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién se tendrá en pie cuando aparezca? Porque será como fuego de fundidor y lejía de lavandero. Se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata; y serán quienes presenten a Yahvé oblaciones legítimas. Entonces se complacerá Yahvé en la oblaión de Judá y de Jerusalén, como en los días de antaño, como en los años remotos.
Voy a enviaros al profeta Elías antes de que llegue el Día de Yahvé, grande y terrible. Él reconciliará a los padres con los hijos y a los hijos con los padres, y así no vendré a castigar la tierra con el anatema. Es palabra de Dios de la Santa Misa del día 23 de Diciembre de 2010 (Malaquías 3, 1-4. 23-24)
Salmo 76 (75) Oda al Dios temible
Dios es conocido en Judá,
grande es su fama en Israel;
Su tienda está en Salem,
su morada en Sión.
Allí quebró las ráfagas del arco,
el escudo, la espada y la guerra.
Fulgurante eres tú, magnífico
en medio de montones de botín.
Los valientes han sido despojados,
durmiendo están su sueño;
les fallaron los brazos a los guerreros.
A tu amenaza, oh Dios de Jacob,
se pasmaron carro y caballo.
Haced votos a Yahvé, vuesto Dios, y cumplidlos,
los que lo rodean traigan presentes al Terrible:
el que corta el aliento a los príncipes,
a quien temen los reyes de la tierra.
(Salmo 76 (75) )
(1 Pedro 2, 4-10) El sacerdocio del Pueblo de Dios Vosotros acercaos al Señor, la piedra viva desechada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios; y así, como piedras vivas que sois, formad parte de un edificio espiritual, de un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo. Pues dice la Escritura: Voy a colocar en Sión una piedra elegida, angular y preciosa, y el que crea en ella no será confundido. Para vosotros, los creyentes, eso es motivo de orgullo; pero para los incrédulos, la piedra que los constructores desecharon se ha convertido en piedra angular, en piedra de tropiezo y roca de escándalo. Tropiezan en ella porque no creen en la palabra; para esto han sido destinados. Pero vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido, destinado a anunciar las labanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz; vosotros, que si en un tiempo no fuisteis pueblo, ahora sois Pueblo de Dios: ésos de los que antes no se tuvo compasión, pero que ahora son compadecidos. Es palabra de Dios (1 Pedro 2, 4-10)
Al Espíritu Santo
Ven, Espíritu Santo Creador,
ven a llenar nuestro corazón
con tu viva y eficaz gracia,
nuestras almas, las que tú creaste por amor.
Dios Altísimo y Señor,
eres vertiente viva, fuente de inmenso amor,
ilumínanos, Espíritu Santo.
Espíritu Santo Creador,
eres Tú la promesa que el Padre nos dio;
tu palabra enriquece hoy nuestra vida
y nuestros sentidos que iluminas.
Nuestro corazón llenarás de fe,
con tu fuerza ven a reafirmarnos.
Aparta de nosotros la opresión,
danos pronto, sin tardar, tu paz;
sé Tú nuestro guía,
para evitar cualquier error o pecado.
Danos a conocer a nuestro Padre,
su Hijo Jesucristo a comprender,
y a ti, Espíritu Santo,
que procedes de su mutuo amor,
te creemos con ardiente fe. Amén