
El papa León XIV hizo hoy un llamamiento a la colaboración del Colegio Cardenalicio para el cumplimiento de su misión, y subrayó la importancia de la unidad en la Iglesia.
"Necesito de su apoyo: firme, explícito y público", declaró León XIV en la sesión inaugural del consistorio extraordinario.
"En particular, cuento con ustedes para que me ayuden a discernir lo que el Espíritu le está diciendo a la Iglesia hoy", agregó, en la inauguración de las sesiones de trabajo en el Auditorio Pablo VI.
La intervención, de unos 13 minutos de duración, tuvo lugar esta mañana, después de que el pontífice presidiera la misa en la Basílica de San Pedro.
"El ministerio que el Señor me confió no se puede vivir solo. Necesita de su experiencia, de su sabiduría pastoral, de su conocimiento de las Iglesias y de los pueblos que les fueron encomendados", afirmó el Papa ante cardenales de los cinco continentes.
El pontífice pidió consejos "sinceros", que definió como un "acto de comunión", y recomendó a los participantes que no ignoraran "las dificultades, los malentendidos y la resistencia que pueden retrasar el camino".
"No somos guardianes de intereses privados, sino discípulos y testigos del Reino de Dios, llamados a ser en Cristo la levadura de la fraternidad universal".
La misión, la razón de la existencia de la Iglesia
El discurso estructuró la reunión de trabajo en torno a cuatro temas, desde el análisis de la violencia en el mundo actual hasta la tensión entre el poder y el amor, pasando por la promoción del "bien común" y la metodología sinodal.
"La misión no es una de las muchas tareas de la Iglesia, sino la razón de su existencia. Y precisamente por eso se convierte también en el criterio que guía nuestro discernimiento", subrayó León XIV.
La reflexión papal puso de relieve las fracturas de las sociedades contemporáneas, señalando que las diócesis suelen actuar en contextos marcados "por la guerra, la violencia y la polarización social o religiosa".
El Papa instó a los cardenales a examinar el impacto de la encíclica Magnifica humanitas, subrayando que el documento magisterial solo progresa cuando "es acogido, interpretado y encarnado en la vida concreta de las Iglesias".
La sinodalidad guía el camino común de la Iglesia
El pontífice argumentó además que la sinodalidad no representa una disminución de la autoridad institucional, sino más bien una herramienta indispensable para "preservar la comunión" y guiar "el camino común de la Iglesia".
León XIV reconoció que la metodología del debate en grupos reducidos, que caracteriza estas reuniones de cardenales, requiere adaptación, y animó a los participantes a asumir este "ejercicio eclesial" con confianza.
Aquí el discurso completo del Papa