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El Testigo Fiel
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Documentación: Orígenes, presbítero

Purificados por su palabra, Dios hace resplandecer en nosotros la imagen del hombre celestial

fuente: Homilías sobre el libro del Génesis (Hom. 4: PG 12, 234-235)
Se utiliza en: Lunes, I semana del Tiempo Ordinario (par)

Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. El pintor de esta imagen es el Hijo de Dios. Y por tratarse de un pintor tan grande y de tanta calidad, su imagen puede ser afeada por la incuria, pero no borrada por la malicia. Pues la imagen de Dios permanece siempre en ti, aun cuando tú mismo superpongas la imagen del hombre terreno. Esta imagen del hombre terreno, que Dios no dibujó en ti, tú mismo te la vas pintando mediante la variada gama de tipos de malicia, cual si de una combinación de diversos colores se tratara. Por eso hemos de suplicar a aquel que dice por boca del profeta: He disipado como niebla tus rebeliones; como nube, tus pecados. Y cuando haya borrado en ti todos estos colores procedentes de los fraudes de la malicia, entonces resplandecerá en ti la imagen creada por Dios. Ya ves cómo las sagradas Escrituras traen a colación formas y figuras mediante las cuales aprenda el alma a conocerse y a purificarse a sí misma.

¿Quieres contemplar todavía esta imagen desde otra perspectiva? Hay cartas que Dios escribe y cartas que escribimos nosotros. Las cartas del pecado las escribimos nosotros. Escucha cómo se expresa el Apóstol: Borró — dice— el protocolo que nos condenaba con sus cláusulas y era contrario a nosotros; lo quitó de en medio, clavándolo en la cruz. Esto que el Apóstol llama protocolo, fue la caución de nuestros pecados. Pues cada uno de nosotros es deudor de aquello en que delinque y escribe la carta de sus pecados. Pues en el juicio de Dios —cuya apertura describe Daniel—, dice que se abrieron los libros, aquellos sin duda que contienen los pecados de los hombres. Estos libros los escribimos nosotros con las culpas que cometemos. Por donde consta que nuestras cartas las escribe el pecado; las de Dios, la justicia. Así, en efecto, lo dice el Apóstol: Vosotros sois una carta, escrita no con tinta, sino con el Espíritu de Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón. Tienes, pues, en ti la carta de Dios, y la carta del Espíritu Santo. Pero si pecas, tú mismo firmas el protocolo del pecado.

Pero fíjate que con sólo acercarte una vez a la cruz de Cristo y a la gracia del bautismo, tu protocolo fue clavado en la cruz y borrado en la fuente bautismal. No vuelvas a escribir nuevamente lo que fue borrado, ni restaures lo que ha sido abolido; conserva en ti únicamente la carta de Dios; que permanezca en ti la Escritura del Espíritu Santo.

Otras lecturas del mismo autor

Esta fe que profesan los romanos es la misma que se anuncia y crece en todo el mundo - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 1, 7-9: PG 14, 852-855)]
Dios no es parcial con nadie - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 2, 7: PG 14, 887-889)]
También vosotros habéis resucitado juntamente con él - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 4, 7: PG 14, 985-986)]
Qué significa resucitar con Cristo - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 5, 8: PG 14, 1041-1042)]
En la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo, cada uno ejercemos distintas funciones - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 9, 2: PG 14, 1211-1212)]
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Abrahán creyó en lo que había de venir, nosotros creemos en lo que ya ha venido - [Comentario a la carta a los Romanos de (Lib. 7: PG 14, 981-985)]
Cristo hablaba del templo de su cuerpo - [Comentario sobre el evangelio de san Juan, tomo 10,20]
¡Ánimo, soy yo! - [Comentario sobre el evangelio de san Mateo (Lib 11, 6: PG 13, 919-923)]
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Sin derramamiento de sangre no hay perdón - [Comentario sobre la carta a los Romanos (Lib. 3, 8: PG 14, 950-951)]
Si alguien ha sido reconciliado por la sangre de Cristo, que no se relacione más con lo que es enemigo de Dios - [Comentario sobre la carta a los Romanos (Lib. 4, 7: PG 14, 986-988)]
Los que son compañeros de Cristo en el sufrir también lo son en el buen ánimo - [De la exhortación al martirio (Núms. 41-42: PG 11,618-619)]
Somos edificados a manera de piedras vivas, como casa y altar de Dios - [De las homilías sobre el libro de Josué (homilía 9,1-2: SC 71,244-246)]
El sacrificio de Abrahán - [Homilía sobre el Génesis (Hom. 8, 6.8.9: PG 12, 206-209)]
Angosto y estrecho es el callejón que lleva a la vida - [Homilías (Homilía 5 sobre el libro del Éxodo, 3-4: Ed. Maurist. t. 2, 145-146)]
Producid el fruto que la conversión pide - [Homilías sobre el Evangelio de san Lucas (Hom. 22, 7-10: SC 87. 306-308)]
Cristo es nuestro sumo sacerdote, nuestra propiciación - [Homilías sobre el Levítico (Homilía 9, 5. 10: PG 12, 515. 523)]
El paso del Jordán - [Homilías sobre el libro de Josué (Homilía 4, 11: PG 12, 842-843)]
La conquista de Jericó - [Homilías sobre el libro de Josué (Homilía 6, 4: PG 12, 855-856)]
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Hambre de oír la palabra del Señor - [Homilías sobre el libro del Génesis (16, 4: PG 12, 249-250)]
Cristo lava a su Iglesia con el baño del segundo nacimiento - [Homilías sobre el libro del Génesis (17, 8.9: PG 12,260-261)]
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La muerte de Cristo se ha convertido en espiga de trigo - [Homilías sobre el libro del profeta Jeremías (Homilía 10, 1-3: PG 13, 358-362)]
Esto es lo que hay que pedir en la oración - [Opúsculo sobre la oración (1-2: PG 11,415-418)]
Nuestro ángel custodio reza con nosotros - [Opúsculo sobre la oración (10-11 PG 11, 446­)]
Ser constantes en orar - [Opúsculo sobre la oración (12-13: PG 11, 451-455)]
Vosotros que aspiráis a ser espirituales, pedid bienes celestiales en la oración - [Opúsculo sobre la oración (13-14: PG 11, 455-459)]
Dios lo sabe todo antes de que suceda - [Opúsculo sobre la oración (2.5: PG 11, 422-423. 430-434)]
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Sobre la oración asidua - [Opúsculo sobre la oración (7-8: PG 11, 439-442)]
Sobre la oración pura - [Opúsculo sobre la oración (9-10: PG 11, 442-446)]
Venga a nosotros tu reino - [Opúsculo sobre la oración (Cap. 25: PG 11, 495-499)]
Sobre el misterio de la encarnación del Verbo - [Tratado Sobre los principios (Lib 2, 6, 2: PG 11, 210-211)]
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