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El Testigo Fiel
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Documentación: Orígenes, presbítero

Producid el fruto que la conversión pide

fuente: Homilías sobre el Evangelio de san Lucas (Hom. 22, 7-10: SC 87. 306-308)
Se utiliza en: Viernes, I semana del Tiempo Ordinario (par)

Sobre nuestro siglo pende la amenaza de una gran ira: todo el mundo deberá sufrir la ira de Dios. La ira de Dios provocará la subversión de la inmensidad del cielo, de la extensión de la tierra, de las constelaciones estelares, del resplandor del sol y de la nocturna serenidad de la luna. Y todo esto sucederá por culpa de los pecados de los hombres. En todo tiempo, es verdad, la cólera de Dios se desencadenó únicamente sobre la tierra, porque todos los vivientes de la tierra se habían corrompido en su proceder; ahora, en cambio, la ira de Dios va a descargar sobre el cielo y la tierra: los cielos perecerán, tú permaneces –se dirige a Dios–, se gastarán como la ropa. Considerad la calidad y la extensión de la ira que va a consumir el mundo entero y a castigar a cuantos son dignos de castigo: no le va a faltar materia en que ejercerse. Cada uno de nosotros suministramos con nuestra conducta materia a la ira. Dice, en efecto, san Pablo a los Romanos: Con la dureza de tu corazón impenitente te estás almacenando castigos para el día del castigo, cuando se revelará el justo juicio de Dios.

¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Producid el fruto que la conversión pide. También a vosotros que os acercáis a recibir el bautismo, se os dice: producid el fruto que la conversión pide. ¿Queréis saber cuáles son los frutos que la conversión pide? El amor es fruto del Espíritu, la alegría es fruto del Espíritu, la paz, la comprensión, la servicialidad, la bondad, la lealtad la amabilidad, el dominio de sí y otras cualidades por el estilo. Si poseyéramos todas esas virtudes, habríamos producido los frutos que la conversión pide.

Y no os hagáis ilusiones pensando: «Abrahán es nuestro padre»; porque os digo que de estas piedras Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán. Juan, el último de los profetas, profetiza aquí el rechazo del primer pueblo y la vocación de los paganos. A los judíos, que estaban orgullosos de Abrahán, les dice en efecto: Y no os hagáis ilusiones pensando: «Abrahán es nuestro padre»; y refiriéndose a los paganos, añade: Porque os digo que de estas piedras Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán. ¿De qué piedras se trata? No apuntaba ciertamente a piedras inanimadas y materiales: se refería más bien a los hombres insensibles y antaño obstinados que por haber adorado ídolos de piedra y de madera, se cumplió en ellos aquello que de los tales se canta en el salmo: Que sean igual los que los hacen, cuantos confían en ellos.

Realmente los que hacen y confían en los ídolos pueden parangonarse con sus dioses: insensibles e irracionales, se han convertido en piedras y leños. No obstante ver en la creación un orden, una armonía y una disciplina admirables; a pesar de ver la sorprendente belleza del cosmos, se niegan a reconocer al Creador a partir de la criatura; no quieren admitir que una organización tan perfecta postula una Providencia que la dirija: son ciegos y sólo ven el mundo con los ojos con que lo contemplan los jumentos y las bestias irracionales. No admiten la presencia de una razón, en un modo manifiestamente regido por la razón.

Otras lecturas del mismo autor

Esta fe que profesan los romanos es la misma que se anuncia y crece en todo el mundo - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 1, 7-9: PG 14, 852-855)]
Dios no es parcial con nadie - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 2, 7: PG 14, 887-889)]
También vosotros habéis resucitado juntamente con él - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 4, 7: PG 14, 985-986)]
Qué significa resucitar con Cristo - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 5, 8: PG 14, 1041-1042)]
En la Iglesia, que es el cuerpo de Cristo, cada uno ejercemos distintas funciones - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 9, 2: PG 14, 1211-1212)]
Todos los miembros de la Iglesia ofrecen la hostia viva - [Comentario a la carta a los Romanos (Lib. 91: PG 14, 1204-1205. 1206-1207)]
Abrahán creyó en lo que había de venir, nosotros creemos en lo que ya ha venido - [Comentario a la carta a los Romanos de (Lib. 7: PG 14, 981-985)]
Cristo hablaba del templo de su cuerpo - [Comentario sobre el evangelio de san Juan, tomo 10,20]
¡Ánimo, soy yo! - [Comentario sobre el evangelio de san Mateo (Lib 11, 6: PG 13, 919-923)]
Cristo, al tiempo de su pasión, no rehusó morir por los impíos y los injustos - [Comentario sobre la carta a los Romanos (4, 10. 11: PG 14, 997-999)]
Sin derramamiento de sangre no hay perdón - [Comentario sobre la carta a los Romanos (Lib. 3, 8: PG 14, 950-951)]
Si alguien ha sido reconciliado por la sangre de Cristo, que no se relacione más con lo que es enemigo de Dios - [Comentario sobre la carta a los Romanos (Lib. 4, 7: PG 14, 986-988)]
Los que son compañeros de Cristo en el sufrir también lo son en el buen ánimo - [De la exhortación al martirio (Núms. 41-42: PG 11,618-619)]
Somos edificados a manera de piedras vivas, como casa y altar de Dios - [De las homilías sobre el libro de Josué (homilía 9,1-2: SC 71,244-246)]
El sacrificio de Abrahán - [Homilía sobre el Génesis (Hom. 8, 6.8.9: PG 12, 206-209)]
Angosto y estrecho es el callejón que lleva a la vida - [Homilías (Homilía 5 sobre el libro del Éxodo, 3-4: Ed. Maurist. t. 2, 145-146)]
Cristo es nuestro sumo sacerdote, nuestra propiciación - [Homilías sobre el Levítico (Homilía 9, 5. 10: PG 12, 515. 523)]
El paso del Jordán - [Homilías sobre el libro de Josué (Homilía 4, 11: PG 12, 842-843)]
La conquista de Jericó - [Homilías sobre el libro de Josué (Homilía 6, 4: PG 12, 855-856)]
Por la penitencia, nos purificamos de la impureza de nuestra lepra - [Homilías sobre el libro de los Números (Homilía 7, 1-2, Ed. GCS t. 8, 37 40: SC 29, 133-136)]
Hambre de oír la palabra del Señor - [Homilías sobre el libro del Génesis (16, 4: PG 12, 249-250)]
Cristo lava a su Iglesia con el baño del segundo nacimiento - [Homilías sobre el libro del Génesis (17, 8.9: PG 12,260-261)]
Purificados por su palabra, Dios hace resplandecer en nosotros la imagen del hombre celestial - [Homilías sobre el libro del Génesis (Hom. 4: PG 12, 234-235)]
El perdón de los pecados - [Homilías sobre el libro del Levítico (Homilía 2, 4: PG 12, 417-419)]
La muerte de Cristo se ha convertido en espiga de trigo - [Homilías sobre el libro del profeta Jeremías (Homilía 10, 1-3: PG 13, 358-362)]
Esto es lo que hay que pedir en la oración - [Opúsculo sobre la oración (1-2: PG 11,415-418)]
Nuestro ángel custodio reza con nosotros - [Opúsculo sobre la oración (10-11 PG 11, 446­)]
Ser constantes en orar - [Opúsculo sobre la oración (12-13: PG 11, 451-455)]
Vosotros que aspiráis a ser espirituales, pedid bienes celestiales en la oración - [Opúsculo sobre la oración (13-14: PG 11, 455-459)]
Dios lo sabe todo antes de que suceda - [Opúsculo sobre la oración (2.5: PG 11, 422-423. 430-434)]
Todos tenemos potestad para perdonar los pecados cometidos contra nosotros - [Opúsculo sobre la oración (28-33: PG 11, 526. 527.558-562)]
Da a cada uno lo que le es debido - [Opúsculo sobre la oración (28: PG 11, 522-523)]
Cómo hemos de orar - [Opúsculo sobre la oración (2: PG 11, 418-422)]
Dios preordena todas las cosas - [Opúsculo sobre la oración (6: PG 11, 438)]
Sobre la oración asidua - [Opúsculo sobre la oración (7-8: PG 11, 439-442)]
Sobre la oración pura - [Opúsculo sobre la oración (9-10: PG 11, 442-446)]
Venga a nosotros tu reino - [Opúsculo sobre la oración (Cap. 25: PG 11, 495-499)]
Sobre el misterio de la encarnación del Verbo - [Tratado Sobre los principios (Lib 2, 6, 2: PG 11, 210-211)]
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