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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: Ambrosio de Milán, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria de san Ambrosio, obispo de Milán, y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, fecha que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero que se le venera en el día de hoy, en el cual, siendo aún catecúmeno, fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras desempeñaba el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos.

Adelantémonos a la salida del sol, salgamos a su encuentro

fuente: Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 30-32: CSEL 62, 437-439)
Se utiliza en: II Domingo de Adviento (impar)

Invitados por una tan extraordinaria gracia eclesial y por los premios prometidos a la devoción, adelantémonos a la salida del sol, salgamos a su encuentro antes de que nos diga: Aquí estoy. El Sol de justicia anhela ser precedido y espera que se le preceda.

Escucha cómo espera y desea ser precedido. Dice al ángel de la Iglesia de Pérgamo: A ver si te arrepientes, que, si no, iré en seguida. Al ángel de la Iglesia de Laodicea: Sé ferviente y arrepiéntete. Estoy a la puerta llamando: si alguien oye y me abre, entraré y comeremos juntos. Sí, podrá entrar. Pues resucitado corporalmente, ni las mismas puertas atrancadas fueron capaces de retenerle, sino que inesperadamente se presentó a los apóstoles encerrados en el cenáculo. Pero desea poner a prueba el ardor de tu devoción; la de los apóstoles la tenía bien experimentada. Quizá sea él quien te preceda en la tribulación, pero en las épocas de paz desea ser precedido.

Tú procura preceder a este sol que ves: Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo será tu luz. Si te adelantas a la salida de este sol, acogerás a Cristo-Luz. Primero él brillará allá en el hondón de tu corazón; y al decirle tú: Mi espíritu en mi interior madruga por ti, hará resplandecer la luz mañanera en las horas nocturnas, si meditas las palabras de Dios. Mientras meditas, tienes luz: y viendo la luz —luz de la gracia, no del tiempo—dirás: La norma del Señor es límpida y da luz a los ojos. Y cuando el día te sorprenda meditando la Palabra de Dios y esta tan grata ocupación de orar y salmodiar sea las delicias de tu alma, nuevamente dirás al Señor Jesús: A las puertas de la aurora y del ocaso las llenas de júbilo.

Siguiendo las enseñanzas de Moisés, el pueblo judío, por medio de sus ancianos elegidos precisamente para este ministerio, repite las sagradas Escrituras noche y día ininterrumpidamente; y si al anciano le preguntamos sobre otra cuestión, no sabría hacer otra cosa que repetir la serie de la sagrada Escritura. Entre ellos no hay tiempo para los temas mundanos: la Escritura es el único tema de sus conversaciones; unos se suceden en la recitación, para que jamás cese el sagrado resonar de los mandatos celestiales. Y tú, cristiano, que tienes a Cristo por maestro, ¿duermes y no te avergüenzas de que pueda decirse de ti: Este pueblo ni con los labios me honra; el pueblo judío me honraba al menos con los labios, en cambio tú ni siquiera con los labios? Si el corazón del que le honra siquiera con los labios está lejos de Dios, ¿cómo puede el tuyo estar cerca de Dios, tú que ni con los labios le honras? ¡Qué esclavizado te tienen el sueño, los intereses del mundo, las preocupaciones de esta vida, las cosas de esta tierra!

Divide al menos tu tiempo entre Dios y el mundo. O bien, cuando no puedas ocuparte en público de los negocios de este mundo porque te lo impide la oscuridad de la noche, date a Dios, dedícate a la oración y, para evitar el sueño, canta salmos, defraudando a tu sueño con un fraude sagaz. Acude temprano a la iglesia llevando las primicias de tus buenos propósitos; y, después, si te reclaman los asuntos cotidianos de la vida, no te faltarán motivos para decir: Mis ojos se adelantan a las vigilias, meditando tu promesa, y marcharás tranquilo a tus ocupaciones.

¡Qué hermoso es comenzar la jornada con himnos y cánticos, con las bienventuranzas que lees en el evangelio! ¡Qué promesa de prosperidad ser bendecido por la palabra de Cristo y, mientras canturreas interiormente las bendiciones del Señor, te inspire el deseo de alguna virtud, para que puedas reconocer también en ti mismo la eficacia de la divina bendición.

Otras lecturas del mismo autor

Que el encanto de tu palabra cautive el favor del pueblo - [(Carta 2,1-2.4-5.7: PL 16 [edición 1845], 847-881)]
Somos herederos de Dios y coherederos de Cristo - [(Carta 35 4-6.13: PL 16 [ed. 1845] 1078-1079. 1081)]
Predicamos a Cristo - [Cartas (Carta 29, 6-9: PL 16, 1100-1101)]
Cristo no se arrogó el sacerdocio: lo aceptó - [Cartas (Carta 67, 47-50: PL 16, 1253-1254)]
Sobre el signo de Jonás - [Comentario al salmo 43 (83-85: PL 14, 1129-1130)]
Él mismo fundó su Iglesia - [Comentario al salmo 47 (16-17: PL 14, 1152-1153)]
Carguemos con la cruz del Señor para que, crucificando nuestra carne, destruya el pecado - [Comentario sobre el salmo 118 (Homilía 15, 37-40: PL 15, 1423-1424)]
Eres, oh hombre, una obra maestra, animada por la potencia creadora de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 10, 10-11: PL 14, 1332-1334)]
Cristo es el camino para los que buscan a Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 11, 4-6: CSEL 62, 234-236)]
Cristo penetra el alma y la ilumina cual reflejo de la luz eterna - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 36-40: PL 15, 1480-1482)]
De la plenitud del Verbo todos hemos recibido - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 20, 54-55: CSEL 62, 471-472)]
Sin motivo padece persecución, el que es combatido siendo inocente - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 21, 6-9: PL 15, 1581-1583)]
En la sombra observamos las palabras de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 3, 19-21: CSEL 62, 50-53)]
En el tiempo de nuestra humillación, la esperanza nos consuela - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 7, 7-8: PL 15, 1282-1283)]
Del seno de la Virgen nació el que es Siervo y Señor a la vez - [Comentario sobre el salmo 35 (Núm. 4-5 : CCL 64, 52-53)]
El sacrificio del justo Abel significó que el Señor Jesús iba a ofrecerse por nosotros - [Comentario sobre los salmos (39 11-14: PL 14, 1061-1062)]
Vino el perdón, y saltaron las cadenas del pecado - [Comentario sobre los salmos (45, 16-17: CSEL 64, 340-342)]
Dios nos amonestó por medio de la ley, los profetas, el evangelio y los apóstoles - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 1, 14-15 sobre el Salmo 118: PL 15, 1270)]
Sé hombre sujeto a Cristo, súbdito de la sabiduría de Dios - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 16, sobre el salmo 36: PL 14, 973-974)]
La semilla de todos es Cristo - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 36-39, sobre el salmo 43: CSEL 64, 288-290)]
Asumió Cristo la obediencia para inoculárnosla a nosotros - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 4-6 sobre el salmo 61: PL 14, 1224-1225)]
Esta carne que era sombra de muerte, comenzó a resplandecer gracias al Señor - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 75-77 sobre el salmo 43: PL 14, 1125-1126)]
Dulzura del libro de los salmos - [Comentario sobre los salmos (Comentario al Salmo 1, 4. 7-8: CSEL 64, 4-7)]
Estudiad las Escrituras, pues ellas están dando testimonio de mí - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 1, 33: CSEL 64, 28-30)]
El templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros - [Comentario sobre los Salmos (Comentario sobre el salmo 118, n. 12, 13. 14: CSEL 62, 258-259)]
Dios prefirió que la salvación del hombre viniese por el camino de la fe, más que por el de las obras - [Comentario sobre los Salmos (Comentario sobre el Salmo 43, 10-14: CSEL 64, 268-272)]
Uno solo es el mediador entre Dios v los hombres, el hombre Cristo Jesús - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 13-14: CSEL 64, 367-368)]
Cristo reconcilió el mundo con Dios por su propia sangre - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 14-15: CSEL 64, 368-370)]
Ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro - [Comentario sobre los salmos (Salmo 43,89-90: CSEL 64, 324-326)]
Haced resplandecer para vosotros la luz del conocimiento - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 1, 2 sobre el Salmo 118: PL 15, 1199-1200)]
Aplastar bajo los pies a todos los prisioneros de la tierra - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 12, 3-6, sobre el Salmo 118: PL 15, 1361-1362)]
Sé un testigo fiel y valeroso - [Comentarios sobre el Salmo 118 (Cap 20,47-50; CSEL 62, 467-469)]
Cantar salmos con el espíritu, pero cantarlos también con la mente - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 1, 9-12: CSEL 64, 7. 9-10)]
Abre tu boca a la palabra de Dios - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 36, 65-66: CSEL 64, 123-125)]
Testimonio fiel de Cristo - [Del comentario de , sobre el salmo 118 (Cap. 20,43-45.48: CSEL 62,466-468)]
Muramos con Cristo, y viviremos con él - [Del libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Libro 2,40.41.46.47.132.133; CSEL 73, 270-274.323-324)]
Con la claridad de tu mente iluminas la gracia de tu cuerpo - [Del libro sobre la virginidad (Cap.12,68.74-75; 13,77-78: PL 16 [ed. 1845], 281.283.285-286)]
No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria - [Del tratado sobre las vírgenes (Libro I, caps. 2.5.7-9: PL 16 [edición 1845], 189-191)]
La visitación de santa María Virgen - [Exposición sobre evangelio de San Lucas 2,19.22-23.26-27]
Como Adán es la primicia de la muerte, así Cristo es la primicia de la resurrección - [Libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Lib. 2, 89-93: CSEL 73, 298-300)]
Hay que orar especialmente por todo el cuerpo de la Iglesia - [Tratado sobre Caín y Abel (Lib 1, 9, 34. 38-39: CSEL 32, 369.371-372)]
En toda ocasión, llevemos en el cuerpo la muerte de Jesús - [Tratado sobre el bien de la muerte (Caps 3, 9; 4, 15: CSEL 32, 710.716-717)]
En Cristo murió nuestra culpa, no nuestra vida - [Tratado sobre el Espíritu Santo (Lib. 1, 108-111: PL 16, 759-760)]
Estad siempre alegres en el Señor - [Tratado sobre la carta a los Filipenses (PLS 1, 617-618)]
Unirse a Dios, único bien verdadero - [Tratado sobre la huida del mundo (Caps. 6, 36; 7, 44; 9, 52)]
Catequesis sobre los ritos que preceden al bautismo - [Tratado sobre los misterios (1-7: SC 25bis,156-158)]
Todo les sucedía como un ejemplo - [Tratado sobre los misterios (12-16.19: SC 25bis,162-164)]
El agua no purifica sin la acción del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (19-21.24.26-38: SC 25bis,164-170)]
Catequesis de los ritos que siguen al bautismo - [Tratado sobre los misterios (29-30.34-35.37.42: SC 25bis,172-178)]
Instrucción a los recién bautizados sobre la eucaristía - [Tratado sobre los misterios (43.47-49: SC 25bis,178-180.182)]
Este sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo - [Tratado sobre los misterios (52-54.58: SC 25bis,186-188.190)]
Renacemos del agua y del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (8-11: SC 25bis,158-160)]
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