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El Testigo Fiel
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Documentación: Ambrosio de Milán, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria de san Ambrosio, obispo de Milán, y doctor de la Iglesia, que descansó en el Señor el día cuatro de abril, fecha que en aquel año coincidía con la vigilia pascual, pero que se le venera en el día de hoy, en el cual, siendo aún catecúmeno, fue escogido para gobernar aquella célebre sede, mientras desempeñaba el oficio de Prefecto de la ciudad. Verdadero pastor y doctor de los fieles, ejerció preferentemente la caridad para con todos, defendió valerosamente la libertad de la Iglesia y la recta doctrina de la fe en contra de los arrianos, y catequizó el pueblo con los comentarios y la composición de himnos.

Cristo penetra el alma y la ilumina cual reflejo de la luz eterna

fuente: Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 36-40: PL 15, 1480-1482)
Se utiliza en: XXX Domingo del Tiempo Ordinario (par)

Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables. El Señor está cerca de todos, pues es omnipresente; si le ofendemos, no podemos huir de él; ni engañarle si en algo faltamos; ni lo perdemos si le adoramos. Dios todo lo escudriña, todo lo ve, asiste a cada uno, diciendo: Yo soy un Dios de cerca. Y ¿cómo podría Dios estar ausente de algún sitio, cuando de su Espíritu se lee: El Espíritu del Señor llena la tierra? Porque donde está el Espíritu del Señor, allí está el Señor Dios. ¿No lleno yo el cielo y la tierra? -oráculo del Señor-. Y ¿de dónde está ausente el que todo lo llena? ¿O cómo podemos todos recibir de su plenitud, si no se acerca a todos?

Sabiendo, pues, que Dios está en todas partes, y que llena el cielo y la tierra y los mares, dice David: ¿A dónde iré lejos de tu aliento, a dónde escaparé de tu mirada? En qué pocas palabras ha expresado que Dios está en todas partes y que donde está Dios, allí está también presente su Espíritu, y que donde quiera que esté el Espíritu de Dios, allí está Dios. En este pasaje está expresada la unión existente en la Trinidad.

En realidad, todo esto lo ha dicho el Hijo de Dios por boca del profeta, hablando en la persona del Hombre, que por su encarnación bajó a la tierra, por su resurrección subió al cielo, por la muerte del cuerpo penetró en el infierno, para liberar a los que allí estaban prisioneros. O bien, si prefieres entenderlo como referido al profeta, no debes perder de vista que siempre que está presente la mano y la diestra de Dios, es decir, Cristo, allí está Dios Padre y el santo Espíritu de Dios.

Porque, ¿cómo podremos dudar de que, al avanzar el día, el sol difunde sus rayos por todo el orbe e ilumina todas las cosas, si su presencia es advertida por los mismos invidentes mediante un progresivo calentamiento de la atmósfera? ¿En dónde no penetra su calor? ¿A dónde no alcanzan sus rayos cuando, disipada la tiniebla de la noche o de las nubes, ilumina la redondez de la tierra? Brilla en el cielo, reverbera en el mar, abrasa en la tierra. Así pues, no te cabe duda de que el sol resplandece por doquier: ¿y dudas de que Dios brille por doquier en la persona de quien es el reflejo de su gloria y la impronta de su ser?

¿Qué es lo que no penetra el Verbo de Dios, esplendor eterno que ilumina incluso los ocultos sentimientos del alma, donde este nuestro sol no puede penetrar? Pues la Palabra de Dios es una espada espiritual, penetrante hasta el punto donde se dividen alma y espíritu, coyunturas y tuétanos. De ella dice a María el honrado Simeón: Y a ti una espada te traspasará el alma: así quedará clara la actitud de muchos corazones.

Penetra, pues, el alma y la ilumina cual reflejo de la luz eterna. Y si bien está difusamente presente por todas y sobre todas las potestades, ya que por todos - buenos o malos- nació de la Virgen, calienta sólo al que se acerca a él. Porque así como el que cierra las ventanas de su casa y elige un lugar oscuro para habitar, rechaza la luz del sol, así también el que se vuelve de espaldas al Sol de justicia no puede disfrutar de su resplandor, vive en las tinieblas y, mientras los demás se gozan de la luz, él mismo es causa de su propia ceguera.

Ábrele, pues, de par en par las ventanas, para que ilumine toda tu casa con el fulgor del verdadero sol; abre los ojos para que veas al Sol de justicia nacer para ti. La Palabra de Dios llama a tu puerta, y dice: Si alguien me abre, entraré. En realidad, ninguna puerta está atrancada para Dios, ninguna puerta le está cerrada a la luz eterna: pero él no se digna franquear el dintel de la malicia, se resiste a penetrar los conventículos de la iniquidad.

Otras lecturas del mismo autor

Que el encanto de tu palabra cautive el favor del pueblo - [(Carta 2,1-2.4-5.7: PL 16 [edición 1845], 847-881)]
Somos herederos de Dios y coherederos de Cristo - [(Carta 35 4-6.13: PL 16 [ed. 1845] 1078-1079. 1081)]
Predicamos a Cristo - [Cartas (Carta 29, 6-9: PL 16, 1100-1101)]
Cristo no se arrogó el sacerdocio: lo aceptó - [Cartas (Carta 67, 47-50: PL 16, 1253-1254)]
Sobre el signo de Jonás - [Comentario al salmo 43 (83-85: PL 14, 1129-1130)]
Él mismo fundó su Iglesia - [Comentario al salmo 47 (16-17: PL 14, 1152-1153)]
Carguemos con la cruz del Señor para que, crucificando nuestra carne, destruya el pecado - [Comentario sobre el salmo 118 (Homilía 15, 37-40: PL 15, 1423-1424)]
Eres, oh hombre, una obra maestra, animada por la potencia creadora de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 10, 10-11: PL 14, 1332-1334)]
Cristo es el camino para los que buscan a Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 11, 4-6: CSEL 62, 234-236)]
Adelantémonos a la salida del sol, salgamos a su encuentro - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 19, 30-32: CSEL 62, 437-439)]
De la plenitud del Verbo todos hemos recibido - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 20, 54-55: CSEL 62, 471-472)]
Sin motivo padece persecución, el que es combatido siendo inocente - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 21, 6-9: PL 15, 1581-1583)]
En la sombra observamos las palabras de Dios - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 3, 19-21: CSEL 62, 50-53)]
En el tiempo de nuestra humillación, la esperanza nos consuela - [Comentario sobre el salmo 118 (Sermón 7, 7-8: PL 15, 1282-1283)]
Del seno de la Virgen nació el que es Siervo y Señor a la vez - [Comentario sobre el salmo 35 (Núm. 4-5 : CCL 64, 52-53)]
El sacrificio del justo Abel significó que el Señor Jesús iba a ofrecerse por nosotros - [Comentario sobre los salmos (39 11-14: PL 14, 1061-1062)]
Vino el perdón, y saltaron las cadenas del pecado - [Comentario sobre los salmos (45, 16-17: CSEL 64, 340-342)]
Dios nos amonestó por medio de la ley, los profetas, el evangelio y los apóstoles - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 1, 14-15 sobre el Salmo 118: PL 15, 1270)]
Sé hombre sujeto a Cristo, súbdito de la sabiduría de Dios - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 16, sobre el salmo 36: PL 14, 973-974)]
La semilla de todos es Cristo - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 36-39, sobre el salmo 43: CSEL 64, 288-290)]
Asumió Cristo la obediencia para inoculárnosla a nosotros - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 4-6 sobre el salmo 61: PL 14, 1224-1225)]
Esta carne que era sombra de muerte, comenzó a resplandecer gracias al Señor - [Comentario sobre los Salmos (Comentario 75-77 sobre el salmo 43: PL 14, 1125-1126)]
Dulzura del libro de los salmos - [Comentario sobre los salmos (Comentario al Salmo 1, 4. 7-8: CSEL 64, 4-7)]
Estudiad las Escrituras, pues ellas están dando testimonio de mí - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 1, 33: CSEL 64, 28-30)]
El templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros - [Comentario sobre los Salmos (Comentario sobre el salmo 118, n. 12, 13. 14: CSEL 62, 258-259)]
Dios prefirió que la salvación del hombre viniese por el camino de la fe, más que por el de las obras - [Comentario sobre los Salmos (Comentario sobre el Salmo 43, 10-14: CSEL 64, 268-272)]
Uno solo es el mediador entre Dios v los hombres, el hombre Cristo Jesús - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 13-14: CSEL 64, 367-368)]
Cristo reconcilió el mundo con Dios por su propia sangre - [Comentario sobre los salmos (Comentario sobre el Salmo 48, nn. 14-15: CSEL 64, 368-370)]
Ha resplandecido sobre nosotros la luz de tu rostro - [Comentario sobre los salmos (Salmo 43,89-90: CSEL 64, 324-326)]
Haced resplandecer para vosotros la luz del conocimiento - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 1, 2 sobre el Salmo 118: PL 15, 1199-1200)]
Aplastar bajo los pies a todos los prisioneros de la tierra - [Comentario sobre los Salmos (Sermón 12, 3-6, sobre el Salmo 118: PL 15, 1361-1362)]
Sé un testigo fiel y valeroso - [Comentarios sobre el Salmo 118 (Cap 20,47-50; CSEL 62, 467-469)]
Cantar salmos con el espíritu, pero cantarlos también con la mente - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 1, 9-12: CSEL 64, 7. 9-10)]
Abre tu boca a la palabra de Dios - [Comentarios sobre los salmos (Salmo 36, 65-66: CSEL 64, 123-125)]
Testimonio fiel de Cristo - [Del comentario de , sobre el salmo 118 (Cap. 20,43-45.48: CSEL 62,466-468)]
Muramos con Cristo, y viviremos con él - [Del libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Libro 2,40.41.46.47.132.133; CSEL 73, 270-274.323-324)]
Con la claridad de tu mente iluminas la gracia de tu cuerpo - [Del libro sobre la virginidad (Cap.12,68.74-75; 13,77-78: PL 16 [ed. 1845], 281.283.285-286)]
No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria - [Del tratado sobre las vírgenes (Libro I, caps. 2.5.7-9: PL 16 [edición 1845], 189-191)]
La visitación de santa María Virgen - [Exposición sobre evangelio de San Lucas 2,19.22-23.26-27]
Como Adán es la primicia de la muerte, así Cristo es la primicia de la resurrección - [Libro sobre la muerte de su hermano Sátiro (Lib. 2, 89-93: CSEL 73, 298-300)]
Hay que orar especialmente por todo el cuerpo de la Iglesia - [Tratado sobre Caín y Abel (Lib 1, 9, 34. 38-39: CSEL 32, 369.371-372)]
En toda ocasión, llevemos en el cuerpo la muerte de Jesús - [Tratado sobre el bien de la muerte (Caps 3, 9; 4, 15: CSEL 32, 710.716-717)]
En Cristo murió nuestra culpa, no nuestra vida - [Tratado sobre el Espíritu Santo (Lib. 1, 108-111: PL 16, 759-760)]
Estad siempre alegres en el Señor - [Tratado sobre la carta a los Filipenses (PLS 1, 617-618)]
Unirse a Dios, único bien verdadero - [Tratado sobre la huida del mundo (Caps. 6, 36; 7, 44; 9, 52)]
Catequesis sobre los ritos que preceden al bautismo - [Tratado sobre los misterios (1-7: SC 25bis,156-158)]
Todo les sucedía como un ejemplo - [Tratado sobre los misterios (12-16.19: SC 25bis,162-164)]
El agua no purifica sin la acción del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (19-21.24.26-38: SC 25bis,164-170)]
Catequesis de los ritos que siguen al bautismo - [Tratado sobre los misterios (29-30.34-35.37.42: SC 25bis,172-178)]
Instrucción a los recién bautizados sobre la eucaristía - [Tratado sobre los misterios (43.47-49: SC 25bis,178-180.182)]
Este sacramento que recibes se realiza por la palabra de Cristo - [Tratado sobre los misterios (52-54.58: SC 25bis,186-188.190)]
Renacemos del agua y del Espíritu Santo - [Tratado sobre los misterios (8-11: SC 25bis,158-160)]
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