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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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Documentación: Gregorio Magno, papa
Memoria de san Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia, que siendo monje ejerció ya de legado pontificio en Constantinopla, y después, en tal día, fue elegido Romano Pontífice. Resolvió problemas temporales y, como siervo de los siervos, atendió a los valores espirituales, mostrándose como verdadero pastor en el gobierno de la Iglesia, ayudando sobre manera a los necesitados, fomentando la vida monástica y propagando y reafirmando la fe por doquier, para lo cual escribió muchas y célebres obras sobre temas morales y pastorales. Murió el doce de marzo.

Pudo más porque amó más

fuente: De los libros de los Diálogos (Libro 2,33: PL 66, 194-196)
Se utiliza en: Santa Escolástica, virgen (lecc. único) (10/2)

Escolástica, hermana de Benito, dedicada desde su infancia al Señor todopoderoso, solía visitar a su hermano una vez al año. El varón de Dios se encontraba con ella fuera de las puertas del convento, en las posesiones del monasterio. Cierto día vino Escolástica, como de costumbre, y su venerable hermano bajó a verla con algunos discípulos, y pasaron el día entero entonando las alabanzas de Dios y entretenidos en santas conversaciones. Al anochecer, cenaron juntos.

Con el interés de la conversación se hizo tarde y entonces aquella santa mujer le dijo: «Te ruego que no me dejes esta noche y que sigamos hablando de las delicias del cielo hasta mañana.»

A lo que respondió Benito: «¿Qué es lo que dices, hermana? No me está permitido permanecer fuera del convento.» Pero aquella santa, al oír la negativa de su hermano, cruzando sus manos, las puso sobre la mesa y, apoyando en ellas la cabeza, oró al Dios todopoderoso.

Al levantar la cabeza, comenzó a relampaguear, tronar y diluviar de tal modo, que ni Benito ni los hermanos que le acompañaban pudieron salir de aquel lugar.

Comenzó entonces el varón de Dios a lamentarse y entristecerse, diciendo: «Que Dios te perdone, hermana. ¿Qué es lo que acabas de hacer?»

Respondió ella: «Te lo pedí, y no quisiste escucharme; rogué a mi Dios, escuchó. Ahora sal, si puedes, despídeme y vuelve al monasterio.»

Benito, que no había querido quedarse voluntariamente, no tuvo, al fin, más remedio que quedarse allí. Así pudieron pasar toda la noche en vela, en santas conversaciones sobre la vida espiritual, quedando cada uno gozoso de las palabras que escuchaba a su hermano.

No es de extrañar que al fin la mujer fuera más poderosa que el varón, ya que, como dice Juan: Dios es amor, y, por esto, pudo más porque amó más.

A los tres días, Benito, mirando al cielo, vio cómo el alma de su hermana salía de su cuerpo en figura de paloma y penetraba en el cielo. Él, congratulándose de su gran gloria, dio gracias al Dios todopoderoso con himnos y cánticos, y envió a unos hermanos a que trajeran su cuerpo al monasterio y lo depositaran en el sepulcro que había preparado para sí.

Así ocurrió que estas dos almas, siempre unidas en Dios, no vieron tampoco sus cuerpos separados ni siquiera en la sepultura.

Otras lecturas del mismo autor

¡Señor mío y Dios mío! - [(Homilía 26,7-9: PL 76,1201-1202)]
Los ingleses han sido revestidos por la luz de la santa fe - [De las cartas (Libro 9, 36; MGH, Epistolae 2, 305-306)]
La Jerusalén celestial está fundada como ciudad - [De las Homilías (Lib 2, Hom 1, 5: CCL 142, 210-212)]
En el mundo, pero no del mundo - [Homilía sobre los evangelios (Libro 2, homilía 36, 11-13: PL 76,1272-1274)]
El nombre de «ángel» designa la función, no el ser - [Homilías (Homilía 34,8-9; PL 76,1250-1251)]
Por amor a Cristo, cuando hablo de él, ni a mí mismo me perdono - [homilías sobre el libro del profeta Ezequiel]
Cristo se hizo carne para hacernos a nosotros espirituales - [Homilías sobre el libro del profeta Ezequiel (Lib. 2, Hom. 4, 19-20: CCL 142, 271-273)]
La esperanza de los premios celestiales - [Homilías sobre el libro del profeta Ezequiel (Lib. 2, Homilía 1, 7: CCL 142, 213- 214)]
Aplicaos, hermanos, a meditar las palabras de Dios - [Homilías sobre el libro del profeta Ezequiel (Lib. 2, homilía 3, 18. 19. 21: CCL 142, 250. 252. 253. 254)]
Cristo, el buen pastor - [Homilías sobre los Evangelios 14,3-6]
Nuestro ministerio pastoral - [Homilías sobre los evangelios 17,3.14]
El Señor viene detrás de sus predicadores - [Homilías sobre los Evangelios, 17,1-3 (PL 76, 1139)]
La carga del gobierno - [Regla pastoral (Parte 1, cap. 3: PL 177, 16-17)]
La voz de las almas es su amoroso deseo - [Tratados morales sobre el libro de Job (Lib. 2, 11: SC 32, 188-190)]
Ataques por fuera y temores por dentro - [Tratados morales sobre el libro de Job (Lib. 3, 39-40: PL 75, 619-620)]
El testigo interior - [Tratados morales sobre Job (Lib 10, 47-48: PL 75, 946-947)]
La ley del Señor abarca muchos aspectos - [Tratados morales sobre Job (Lib 10, 7-8.10: PL 75. 922.925-926)]
La verdadera enseñanza evita la arrogancia - [Tratados morales sobre Job (Lib 23, 23-24: PL 76, 265-266)]
La Iglesia se asoma como el alba - [Tratados morales sobre Job (Lib 29, 2-4: PL 76, 478-480)]
Si aceptamos de Dios los bienes, ¿no vamos a aceptar los males? - [Tratados morales sobre Job (Lib 3, 15-16: PL 75, 606-608)]
Un hombre simple y honrado, que temía a Dios - [Tratados morales sobre Job 1,2.36]
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