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El Testigo Fiel
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Documentación: Hilario, obispo
San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia, que fue elevado a la sede de Poitiers, en Aquitania, en tiempo del emperador Constancio, el cual había abrazado la herejía arriana. Luchó denodadamente en favor de la fe nicena acerca de la Trinidad y de la divinidad de Cristo, y fue desterrado por esta razón a Frigia durante cuatro años. Compuso los celebérrimos comentarios a los Salmos y al evangelio de san Mateo.

Cuando entregare el reino a Dios Padre, Cristo reinará con los que son reyes

fuente: Tratados sobre los salmos (Salmo 60, 5-6: CSEL 22, 205-207)
Se utiliza en: Miércoles, III semana de Adviento (impar)

Me darás la heredad de los que veneran tu nombre. Añade días a los días del rey, que sus años alcancen varias generaciones; que reine siempre en presencia de Dios.

La heredad del santo es esta: la vida, la incorrupción, el reino y la coeterna comunión con Dios. Esta heredad no sólo se promete a Israel, sino a los que veneran el nombre de Dios.

Son eternos los días del rey: bien porque los santos, al no ser siervos del pecado, poseen la dignidad real según aquello del Apóstol: Ya habéis conseguido el reino sin nosotros. ¿Qué más quisiera yo? Así reinaríamos juntos; bien porque, en el presente texto, el mismo profeta es rey o bien porque el que se sienta a la derecha del Padre en el reino eterno debe reinar hasta hacer de sus enemigos estrado de sus pies. Y no es que hasta entonces él no fuese rey, sino que cuando entregare el reino a Dios Padre, Cristo reinará con los que son reyes.

Todo esto me parece que explique cómo a los días del rey puedan añadirse más días, por varias generaciones, mientras él reina para siempre en presencia de Dios. De hecho, el tiempo que él debe reinar hasta hacer de sus enemigos estrado de sus pies, abarca de una a otra generación, porque la generación de entre los muertos sigue a esta generación del nacimiento espiritual; pero el salmo predice además la eternidad del rey, que reina para siempre en presencia de Dios. Pues Cristo es el primogénito de entre los muertos.

De esta nueva generación habla el Señor a los apóstoles con estas palabras: Creedme, cuando llegue la renovación, y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. Así pues, Cristo nos muestra el tiempo de esta generación, y hasta que ésta no llegue, siempre cabe la posibilidad de añadir a los días del rey días y años. Él, por lo demás, permanecerá en presencia de Dios como rey eterno, una vez que haya elevado a los redimidos a la categoría de reyes del cielo y coherederos de la eternidad, y los haya entregado como reino a Dios Padre.

En este nuevo estado, hechos copartícipes, concorpóreos y conformes con él, libres ya del dominio de la corrupción y de la muerte, y enriquecidos con la plenitud de Dios, añade el espíritu del profeta: ¿Quién de entre ellos irá en busca de tu gracia y tu lealtad? Estas generaciones no carecerán ya de su gracia y de su lealtad, pues en él han sido regeneradas de entre los muertos para la vida y permanecieron en la esperanza de la gloria de Dios; entonces, entregadas por él como reino a Dios Padre, serán recibidas como reyes, totalmente perfectos en la gracia y la lealtad de Cristo, dichosos por haber sido por él redimidos para la vida y admitidos al encuentro con el Padre. Después de lo cual, no se pedirá más a Dios la gracia y la lealtad, enriquecidos como están de la plenitud de Dios.

Otras lecturas del mismo autor

Dios edifica y guarda su ciudad - [Del Tratado sobre el salmo 126 (Núms 7-10: PL 9,696-697)]
Don del Padre en Cristo - [Del Tratado sobre la Trinidad, lib. 2,1,33.35]
Del verdadero temor de Dios - [Salmo 127,1-3]
¡Oh Dios, que te alaben los pueblos! - [Tratado sobre el salmo 66 (Tratado 3-5: CSEL 22, 271-273)]
El Hijo entregará al reinado de Dios, a los que él llamó al reino - [Tratado sobre la Trinidad (Lib. 11, 36-40: PL 10, 423-425)]
Toda la alabanza del Padre viene del Hijo - [Tratado sobre la Trinidad (Lib. 3, 15-16: PL 10, 84-85)]
Te serviré predicándote - [Tratado sobre la Trinidad (Libro 1,37-38: PL 10,48-49)]
Muy a gusto hemos de presumir de nuestras debilidades, para que así resida en nosotros la fuerza de Dios - [Tratado sobre los Salmos (Tratado 3. 7. 11 sobre el Salmo 15: PL 9, 892. 894. 896. 897)]
El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios - [Tratado sobre los salmos 64,14-15]
La multitud de los creyentes no era sino un solo corazón y una sola alma - [Tratado sobre los salmos: Salmo 132 (PLS 1,244-245)]
El cimiento de nuestro edificio es Cristo - [Tratados sobre los salmos (Sal 14, 4-5: CSEL 22, 86-88)]
Cristo regirá como pastor las naciones que se le han confiado - [Tratados sobre los salmos (Sal 2, 31.34 35.37: CSEL 22, 60.63.64.65)]
Cristo, que es la vida, quiso morir para hacernos digna morada de Dios - [Tratados sobre los Salmos (Tratado 6-7 sobre el Salmo 131: CSEL 22, 666-667)]
Paraos en el camino del Señor - [Tratados sobre los salmos (Tratado sobre el Salmo 127, 2-3. 6: CSEL 22, 629-632)]
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