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El Testigo Fiel
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Documentación: Hilario, obispo
San Hilario, obispo y doctor de la Iglesia, que fue elevado a la sede de Poitiers, en Aquitania, en tiempo del emperador Constancio, el cual había abrazado la herejía arriana. Luchó denodadamente en favor de la fe nicena acerca de la Trinidad y de la divinidad de Cristo, y fue desterrado por esta razón a Frigia durante cuatro años. Compuso los celebérrimos comentarios a los Salmos y al evangelio de san Mateo.

Cristo, que es la vida, quiso morir para hacernos digna morada de Dios

fuente: Tratados sobre los Salmos (Tratado 6-7 sobre el Salmo 131: CSEL 22, 666-667)
Se utiliza en: Martes Santo (impar)

Nuestro Señor Jesucristo, Hijo unigénito de Dios, que, siendo justo, llevó a cabo todos los misterios de la humana salvación y al que los profetas vieron representado en David, tuvo un interés particular en realizar una cosa: que el hombre, instruido en la ciencia divina, se convirtiera en digna morada de Dios. Y que el hombre está destinado a convertirse en morada de Dios, lo sabemos por el mismo Dios, quien dice por boca del profeta: Habitaré y caminaré con ellos, y yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo; y de nuevo: Que se alegren con júbilo eterno y habitarás en medio de ellos.

Más tarde, el Señor dice en el evangelio: El que me ama guardará mi palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él. Y también el Apóstol dice: Sois templos de Dios y el Espíritu de Dios habita en vosotros.

Dios viene a habitar en el alma de los creyentes no a través de una pasarela corporal, ni siquiera abriéndose una brecha en la espesura de la naturaleza humana, como si, saliendo de un lugar, se encerrase allí donde ha entrado; no, penetra en los corazones purificados de las pasiones terrenas, en virtud de una energía espiritual y se introduce como luz en las almas abiertas a la inocencia, para iluminarlas.

Por tanto, el Hijo unigénito de Dios, asumido con el cuerpo, jura que no entrará bajo el techo de su casa es decir, no retornará a su morada celestial, hasta que el corazón del hombre se haya convertido en sede del Señor. De igual modo hace voto de no subir al lecho de su descanso. El lecho significa el descanso de las fatigas humanas. Y como quiera que en el cielo está en continuo reposo, y la naturaleza divina es incapaz de experimentar el cansancio, Dios está siempre en el lecho, o sea, en actitud de descanso.

Nuestro Señor Jesucristo, permaneciendo Dios, asumió la condición de esclavo y se sometió incluso a la muerte, y una muerte de cruz. ¡Ignoro si hubiera podido soportar un sufrimiento superior a la muerte! Y se sometió incluso a la muerte de cruz, sólo por esto: para ofrecernos la posibilidad de convertirnos en morada de Dios. El que es la vida, quiso no obstante morir y no dudó en asumir —con inagotable fuerza de amor— la precaria habitación del cuerpo para hacer suya, aun permaneciendo Dios, la condición de esclavo.

Se levantó, pues, del lecho de su eterna beatitud cuando —por obedecer la voluntad del Padre-Dios— se hizo hombre; de poderoso, débil, muerto. ¡El que da la vida, eterno juez de los tiempos, juzgado reo de cruz!

Otras lecturas del mismo autor

Dios edifica y guarda su ciudad - [Del Tratado sobre el salmo 126 (Núms 7-10: PL 9,696-697)]
Don del Padre en Cristo - [Del Tratado sobre la Trinidad, lib. 2,1,33.35]
Del verdadero temor de Dios - [Salmo 127,1-3]
¡Oh Dios, que te alaben los pueblos! - [Tratado sobre el salmo 66 (Tratado 3-5: CSEL 22, 271-273)]
El Hijo entregará al reinado de Dios, a los que él llamó al reino - [Tratado sobre la Trinidad (Lib. 11, 36-40: PL 10, 423-425)]
Toda la alabanza del Padre viene del Hijo - [Tratado sobre la Trinidad (Lib. 3, 15-16: PL 10, 84-85)]
Te serviré predicándote - [Tratado sobre la Trinidad (Libro 1,37-38: PL 10,48-49)]
Muy a gusto hemos de presumir de nuestras debilidades, para que así resida en nosotros la fuerza de Dios - [Tratado sobre los Salmos (Tratado 3. 7. 11 sobre el Salmo 15: PL 9, 892. 894. 896. 897)]
El correr de las acequias alegra la ciudad de Dios - [Tratado sobre los salmos 64,14-15]
La multitud de los creyentes no era sino un solo corazón y una sola alma - [Tratado sobre los salmos: Salmo 132 (PLS 1,244-245)]
El cimiento de nuestro edificio es Cristo - [Tratados sobre los salmos (Sal 14, 4-5: CSEL 22, 86-88)]
Cristo regirá como pastor las naciones que se le han confiado - [Tratados sobre los salmos (Sal 2, 31.34 35.37: CSEL 22, 60.63.64.65)]
Cuando entregare el reino a Dios Padre, Cristo reinará con los que son reyes - [Tratados sobre los salmos (Salmo 60, 5-6: CSEL 22, 205-207)]
Paraos en el camino del Señor - [Tratados sobre los salmos (Tratado sobre el Salmo 127, 2-3. 6: CSEL 22, 629-632)]
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