
Después de la oración Mariana Francisco recordó que hoy se recuerda el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial (esa, evocando las palabras de su predecesor Benedicto XV cuando la definió como «matanza inútil») y afirmó que la página histórica del primer conflicto mundial es para todos «una severa advertencia para rechazar la cultura de la guerra y buscar todos los medios legítimos para poner fin a los conflictos que aún ensangrientan muchas regiones del mundo». «Parece que no aprendemos», constató con tristeza. Por ello hoy a las 13.30, hora italiana, sonarán las campanas de todo el mundo, también las de la Basílica de San Pedro, para recordar la barbarie. «Mientras rezamos por todas las víctimas de esa terrible tragedia, decimos con fuerza: ¡invirtamos en la paz, no en la guerra! Y, como símbolo emblemático, tomemos el del gran San Martín de Tours, que «cortó su manto en dos para compartirlo con un hombre pobre» como gesto de humana solidaridad que muestra el camino para construir la paz.