26 de Agosto de 2011
(Levìtico 25, 8-17) B El año del jubileo
"Contaràs siete semanas de años, es decir, siete por siete años, de modo que las siete semanas de años sumaràn cuarenta y nueve años. El dìa diez del mes sèptimo haràs resonar el estruendo de las trompetas; el dìa de la Expiaciòn harèis resonar el cuerno por toda vuestra tierra. Declararèis santo el año cincuenta, y proclamarèis por el paìs la liberaciòn para todos sus habitantes. Serà para vosotros un jubileo: cada cual regresarà a su familia. Este año cincuenta serà para vosotros año jubilar: no sembrarèis, ni segarèis los rebrotes, ni vendimiarèis la viña inculta, porque es el año jubilar, que serà sagrado para vosotros. Comerèis lo que el campo dè de sì.
"Durante este año jubilar, cada uno recobrara su propiedad. Si vendèis algo a vuestro pròjimo o le compràis algo, que nadie perjudique a su hermano. Compraràs a tu pròjimo atendiendo al nùmero de años transcurridos despuès del jubileo; y èl te fijarà el precio de venta en razòn del nùmero de años de cosecha que quedan: a mayor nùmero de años, mayor serà el precio de la compra; cuantos menos años queden, tanto menor serà su precio, porque lo que èl te vende es el nùmero de cosechas. Que ninguno de vosotros, perjudique a su pròjimo. Y teme a tu Dios, porque yo soy Yahvè, vuestro Dios. Es palabra de Dios (Levìtico 25, 8-17)
Salmo 8
Poder del nombre divino
¡Yahvé, Señor nuestro,
qué glorioso es tu nombre en toda la tierra!
Tú que asientas tu majestad sobre los cielos,
por boca de chiquillos, de nños de pecho,
cimentas un baluarte frente a tus adversarios,
para acabar con enemigos y beldes.
cuando veo tu cielo, hechura de tus dedos,
la luna y las estrellas que pusiste,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el hijo de Adán para que de él te cuides?
apenas inferior a un dios lo hiciste,
coronándolo de gloria y esplendor,
señor lo hiciste de las obras de tus manos,
todo lo pusiste bajo sus pies:
ovejas y bueyes, juntos,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar
que circulan por las sendas de los mares.
¡Yahvé, Señor nuestro,
qué glorioso es tu nombre en toda la tierra!
Es palabra de Dios (Salmo 8 )
(Hechos 7, 23-33) "Cuando cumplió cuarenta años, se le ocurrió la idea de visitar a sus hermanos israelitas. Al ver que uno de ellos era maltratdo, salió en su defensa y vengó al oprimido matamdö al egipcio, . Pensaba que sus hermanos comprenderían que Dios los iba a alvar por medio de él; pero ellos no lo entendieron así. al día siguiente se les presentó mientras estaban peleándose y trato de poner paz, diciendo: amigos, que sois hermanos, ¿por qué os maltratáis uno a tro? Pero el que maltrataba a su compañero lo rechazó diciendo: ¿Quién te ha nombrado jee y juez sobre nosotros? ¿Es que quieres mtarme a mí como mataste ayer al egipcio? Al oír esto Moisés huyó y vivió como forastero en la tierra de Madián, donde tuvo dos hijos.
Al cabo de cuarenta años se le apareció un ángel en el desierto del monte Sinaí, sobre la llama de una zarza ardiendo. Moisés se maravilló al contemplar la visión y al acercarse a mirarla, se dejó oír la voz del Señor: Yo soy el Dios de tus antepasados, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. Moisés temblaba y no se atrevía a mirar. El Señor le dijo: Quítate las sandalias de los pies, pues el lugar donde estás es tierra santa. Bien vista tengo la opresión de mi pueblo que está en Egipto; he oído su gemido y he bajado a librarles. Y ahora alistate, que voy a enviarte a Egipto. Es palabra de Dios (Hechos 7, 23-33)
¿Que quiero mi Jesús.......Quiero quererte
por Calderón de la Barca (1600-1681)
¿Qué quiero mi Jesús.......Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mí del todo darte,
sin tener más placer que el agradarte,
sin tener más temor que el ofenderte.
Quiero olovidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús, abismarme
en ese dulce hueco de tu herida,
y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero por fin en Ti, transfigurarme,
morir a mi, para vivir Tu vida,
perderme en Ti Jesús, y no encontrarme.
27 de Agosto de 2011
(Daniel 6, 17-25) Daniel en el foso de los leones.
Entonces el rey dio orden de traer a Daniel y de arrojarlo al foso de los leones. El rey dijo a Daniel: "Tu Dios, a quien sirves tan fielmente, te librarà." Trajeron una piedra para colocarla en la boca y el rey la sellò con su anillo y con el de sus dignatarios, para que no se modificase la sentencia contra Daniel. Luego el rey regresò a su palacio y pasò la noche en ayunas, sin recibir concubinas y sin poder dormir. Al amanecer, el rey se levantò al rayar el alba y fue corriendo al foso de los leones. Conforme se acercaba, gritò a Daniel con voz angustiada: "Daniel , siervo del Dios vivo, ¿ha podido tu Dios, a quien sirves tan fielmente, librarte de los leones?" Y Daniel le respondiò: "¡viva el rey por siempre! Mi dios ha enviado a su àngel, que ha cerrado la boca de los leones y no me han hecho daño, porque soy inocente ante èl, como tampoco he hecho nada contra ti." Entonces el rey se alegrò mucho y mandò sacar a Daniel del foso. Cuando lo sacaron del foso, no le encontraron ni un rasguño, porque habìa confiado en su Dios. Y el rey mandò traer a aquellos hombres que habìan acusado a Daniel y echarlos al foso de los leones junto con sus mujeres y sus hijos. Y aùn no habìan llegado al fondo del foso, cuando ya los leones se habìan lanzado sobre ellos y los habìan devorado. Es palabra de Dios (Daniel 6, 17-25)
Salmo 119 (118), 9-16
¿Cómo purificará el joven su conducta?
Observando tu palabra.
Te busco de todo corazón,
no me valla de tus mandatos.
en el corazón guardo tu promesa,
para no pecar contra ti.
¡Bendito seas Yahvé,
enséñame tus preceptos!
Con mis labios he contado
lo que dispone tu boca.
Me recreo cumpliendo tus dictámenes
más que en toda riqueza.
tus ordenanzas quiero meditar
y fijarme en tu forma de actuar.
Me deleito en tus preceptos,
no olvido tu palabra.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118) )
(Romanos 8, 31-39) Himno al amor de Dios.
Ante esto, ¿qué podemos decir? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? Si Él no perdonó ni a su propio Hijo (antes lo entregó por todos nosotros), ¿cómo no va a darnos con el gratuitamente todas las cosas? ¿Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es quien justifica. ¿Quién condenará? ¿Acaso Cristo Jesús, que murió; más aún, que resucitó, que está a la diestra de Dios y que intercede por nosotros?
¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿los peligros?, ¿la espada?...
Como dice la Escritura: Por ti nos matan cada día, nos tratan como a ovejas de matadero. Pero en todo esto salimos más que vencedores gracias a aquél que nos amo.
Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los principados, ni lo presente ni lo futuro, ni las potestades, ni la altura ni la profundidad, ni cualquier tra criatura podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro. Es palabra de Dios (Romanos 8, 31-39)
Oración en las grandes vacilaciones
por Eugenio D' ors
No me ilumina nada,
no veo nada,
no siento nada,
no adivino nada,
sino lo que sientes tu.
No decido nada,
no juzgo nada,
no examino nada,
no sé nada,
sino lo que sabes tú.
No pido nada,
no quiero nada,
no deseo nada,
sino lo que anhelas tú.
No temo a nadie,
no sirvo a nadie,
no sigo a nadie,
no descanso en nadie,
sino en ti.
28 de Agosto de 2011
(Proverbios 3, 13-35) La felicidad del sabio .
Feliz el hombre que encuentra sabiduría, el hombre que adquiere prudencia; es mayor ganancia que la plata, es más rentable que el oro. Es más preciosa que las perlas, ninguna joya se le puede asemejar. En su mano derecha hay vida, en su izquierda, riqueza y gloria. Sus caminos son una delicia, todas sus sendas son pacíficas. Es árbol de vida para los que se aferran a ella, felices son los que la retienen.
Yahvé fundó la tierra con sabiduría, estableció los cielos con inteligencia; por su saber se dividen las aguas abismales y las nubes destilan rocío. Hijo mío, mantén el acierto y la reflexión, y no las pierdas de vista: serán vida para tu alma y adorno para tu cuello. Así caminarás seguro y tus pies no tropezarán. Al acostarte no tendrás miedo y, acostado, tendrás dulces sueños. No temerás el terror imprevisto, ni la desgracia que sobreviene a los malitos, porque Yahvé estará a tu lado y librará tus pies de la trampa.
No niegues un favor a quien lo necesita, si en tu mano está el hacérselo. Si tienes algo, no digas a tu prójimo: "Vete y vuelve, mañana te daré". No trames males contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti. No pleitees contra nadie sin motivo, si no te ha hecho ningún daño. No envidies al hombre violento, ni trates de imitar su conducta; porque Yahvé se enoja con los malitos pero brinda su confianza a los rectos. Yahvé no bendice la casa del malito, y bendice el hogar de los justos; aunque se burla de los arrogantes, concede su favor a los humildes. Los sabios heredarán la gloria, mientras los necios llevan la deshonra. Es palabra de Dios (Proverbios 3, 13-35)
Salmo (119 (118), 17-24
Yahvé, la parte de mi herencia
Favorece a tu siervo y viviré,
y así gurdaré tu palabra.
abre mis ojos y contemplaré
las maravillas de tu ley.
Soy un forastero en la tierra,
no me ocultes tus mandamientos.
Me consumo todo deseando
tus normas en todo tiempo,
Tú has increpado a los soberbios,
¡malitos los que se apartan de tus mandatos!
Aleja de mi oprobio y menosprecio,
porque he guardado tus dictámenes.
Aunque los nobles deliberen contra mí.
tu siervo medita en tus preceptos.
tus dictámenes hacen mis delicias,
tus preceptos son mis consejeros.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 17-24 )
(1 san Juan 5, 5-13) en la fuente de la fe.
¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios ? Jesucristo fue el que vino con agua y con sangre; no solamente con el agua, sino con el agua y con la sangre. Y el Espíritu da testimonio de ello, porque el Espíritu es la Verdad. Tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convergen en lo mismo. Si somos listos de aceptar el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, Y éste es el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Quien cree en el Hijo de Dios posee el testimonio dentro de sí; pero quien no cree a Dios le deja por mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo, Y éste es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la Vida; quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la Vida. Os he escrito estas cosas a los que creéis en el Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis Vida eterna. Es palabra de Dios (1 san Juan 5, 5-13)
¿No, responderás a un niño?
por Carlos Bousoño
¡Ser un instante luz, solo un instante!
Sopla y enciéndeme, Señor, cual árbol
resplandeciente entre la noche oscura,
Baja, Señor, y sopla entre mis frondas.
Tóquete yo con mi pequeña mano,
con mi pequeña sombra triste. Soy
un niño sin descanso.
Mi corazón golpea contra el tuyo.
Un débil junco puede ilusionado
golpear un gran sol, un mar de tierras.
¡Heme aquí golpeando!
¿Y no responderás a un niño? Mira
cómo hasta Ti levanto mis dos brazos
queriendo reposar sobre la hierba de luz de tu regazo.
29 de Agosto de 2011
(Sabiduría 16, 16-24) Cuarta antítesis: el granizo y el maná.
Los impíos que no querían conocerte fueron castigados la fuerza de tu brazo; los persiguieron lluvias insólitas, granizadas y aguaceros implacables, y el fuego los devoró. Y lo más sorprendente era que el fuego ardía más en el agua, que todo lo apaga, pues el cosmos es defensor de los justos. Unas veces las llamas amainaban, para no abrasar a los animalitos enviados contra los impíos y para que, al verlos, comprendieran que los impulsaba el juicio de Dios. Tras veces, aun en medio del agua, ardían más intensamente que el fuego, para destruir los frutos de una tierra injusta. A tu pueblo, por el contrario, lo alimentaste con manjar de ángeles y les mandaste desde el cielo un pan arreglado sin fatiga, que producía gran placer y satisfacía todos los gustos. Este sustento mostraba tu dulzura para con tus hijos, pues se adaptaba al gusto del que lo tomaba y se transormaba en lo que cada uno quería.
Nieve y hielo resistían al fuego sin fundirse, para que supieran que el fuego sin fundirse, para que supieran que el fuego destruía las cosechas de sus enemigos, ardiendo entre el granizo y resplandeciendo entre la lluvia. En cambio, se olvidaba de su propio poder, para que los justos pudieran alimentarse. Porque la creación, sirviéndote a ti, su Creador, se endurece para castigar a los injustos y se modera para favorecer a los que confían en ti. Es palabra de Dios (Sabiduría 16, 16-24)
Salmo 119 (118), 105-112
Tu palabra es antorcha para mis pasos,
luz para mi sendero.
Lo he jurado y he de cumplirlo:
guardar tus justas disposiciones.
Estoy sobremanera humillado, Yahvé,
dame la vida conforme a tu palabra.
Acepta, Yahvé, los votos de mi boca,
y hazme ver tu voluntad.
Mi vida está en mis manos sin cesar,
pero no olvido tu ley.
Me tienden lazos los malitos,
pero no me salgo de tus ordenanzas.
Tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumjplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 105-112)
(san Lucas 1, 26-38) La Anunciación .
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María. Cuando entró, le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba que significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, por que has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin. María respondió al ángel: "¿Cómo será esto posible, si no conozco varón?" El ángel le respondió: "El espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya está en el sexto mes la que era considerada estéril, porque no hay nada imposible para Dios." Dijo María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y el ángel la dejó y se fue. Es palabdra de Dios ( san Lucas 1, 26-38)
Que muero porque no muero
por santa Teresa de Avila
Vivo sin vivir en mi
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para si;
Cuando el corazón le dí
Puso en él este letrero,
Que muero porque no muero.
Esta divina prision,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mí tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.
30 de Agosto de 2011
Que chistoso que las San Franciscanas diario tienen en exclusiva leer los Martes y hoy no estuvieron,¿será que quien impone esa Ley es Socorro y tiene dias que no va a Misa? Los Martes no me dejan leer.
(Proverbios 12, 1-25) El que ama la educación ama el saber, el que odia la educación es tonto. Yahvé favorece al hombre bueno y condena al intrigante. Nadie está firme en la maldad, la raíz de los justos no vacilará. Mujer virtuosa, corona del marido. Las intenciones de los justos son rectas, las intrigas de los malitos son engañosas. Las palabras de los malitos son trampas, la boca salva a los honrados. cuando el malito se derumba, desaparece; la casa de los justos permanece. El hombre es alabado según su prudencia. Mejor ser despreciado, pero servido, que ser engreído y mal comido. El justo conoce las necesidades de su ganado, pero las entrañas del malvado son malas. Quien cultiva su tierra se hartará de pan, quien persigue quimeras es un insensato. Malos deseos, trampa de impíos; la raíz de los justos permanece. El malito se enreda en sus labios mendaces, pero el justo sale del apuro. Cada uno se harta del fruto de su boca, cada cual recoge el producto de sus manos. El necio considera recto su camino, el sabio escucha los consejos. El necio descubre al instante su pena, el prudente disimula la afrenta. El testigo veraz proclama la justicia, el testigo falso, la mentira.
Hay charlatanes que hieren como espadas, la lengua de los sabios es medicina. Los labios veraces permanecen por siempre, sólo un instante, la lengua mentirosa. Mentira en la mente que trama el mal, alegría para los que aconsejan la paz. Ninguna desgracia alcanza al justo, los malitos están llenos de miserias. Yahvé mira con agrado a lo que actúan con verdad. El hombre prudente disimula su saber, la mente insensata pregona su necedad. La mano laboriosa dominará, la mente insensata pregona su necedad. La mano laboriosa dominará, la perezosa trabajará a la fuerza. La angustia deprime al hombre, una palabra amable lo pone alegre. Es palabra de Dios (Proverbios 12, 1-25)
Salmo 63 (62)
Sed de Dios
Dios, tú mi Dios, yo te busco,
mi ser tiene sed de ti,
por ti languidece mi cuerpo,
como erial agotado, sin agua.
Así como te veía en el santuario,
contemplando tu fuerza y tu gloria
-pues tu amor es mejor que la vida,
por eso mis labios te alaban-.
así quiero bendecirte en mi vida,
levantar mis manos en tu nombre;
me saciaré como de grasa y médula,
mis labios te alabarán jubilosos.
Si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene.
Es palabra de Dios (Salmo 63 (62) )
(1 san Juan 4, 7-19) En la fuente del amor.
Queridos, amémonos unos a los demas, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es Amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios;: en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor: No en que hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de expiación, para el perdón de nuestros pecados.
Queridos, si Dios nos ha amado de esta forma, también nosotros debemos amarnos unos a los demas. A Dios nadie le ha visto nunca. Pero, si nos amamos unos a los demas, Dios mora en nosotros, y podemos decir que su amor ha llegado en nosotros a la perfección. En esto reconocemos que moramos en él y él en nosotros; en que nos ha dado su Espíritu. Y nosotros, que hemos visto, podemos dar testimonio de que el Padre ha enviado a su Hijo, como Salvador del mundo. Si uno confiesa a Jesús como Hijo de Dios, Dios mora en él y él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es Amor, y el que se mantiene en el amor se mantiene en Dios y Dios en él. En esto conoceremos que el amor ha alcanzado en nosotros su plenitud: en que tengamos confianza en el día del Juicio, pues según es Jesucristo, así seremos nosotros en este mundo. No cabe temor en el amor, antes bien, el amor pleno expulsa el temor, porque el temor entraña castigo; así que quien teme no ha alcanzado la plenitud en el amor. Nosotros amamos porque él nos amó primero. Es palabra de Dios (1 san Juan 4, 7-19)
Nada te turbe
por Santa Teresa de Avila
Nada te turbe,
Nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento.
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
31 de Agosto de 2011
(Esdras 7, 6-13) Misión y personalidad de Esdras .
Este Esdras subió de Babilonia. Era un escriba versado en la Ley de Moisés que había dado Yahvé, Dios de Israel. Como la mano de Yahvé su Dios lo sostenía, el rey le concedió todo lo que pedía. Subieron también a Jerusalén , el año séptimo del rey Artajerjes, algunos israelitas, sacerdotes, levitas, cantores, porteros y donados. Llegó a Jerusalén el mes quinto: era el año séptimo del rey. Había decidido salir de Babilonia el día uno del primer mes, y llegó a Jerusalén el día uno del quinto mes. La mano bondadosa de su Dios lo sostenía, porque Esdras había aplicado su corazón a escrutar la Ley de Yahvé, a ponerla en práctica y a enseñar en Israel los preceptos y las normas.
El decreto de Artajerjes .
Ésta es la copia del documento que el rey Artajerjes entregó a Esdras, el sacerdote-escriba dedicado a escribir las palabras de los mandamientos de Yahvé y sus decretos acerca de Israel: "Artajerjes, rey de reyes, al sacerdote Esdras, secretario de la Ley del Dios del cielo, paz y perfecta, etc. "Estas son mis órdenes: Todo aquel que en mi reino pertenezca al pueblo de Israel, o a sus sacerdotes o sus levitas, y quiera volver a Jerusalén, puede partir contigo. Es palabra de Dios (Esdras 7, 1-6-13)
Salmo 119 (118), 49-56
Recuerda la palabra dada a tu siervo,
de la que has hecho mi esperanza.
Éste es mi consuelo en mi miseria:
que me da vida tu promesa.
Los soberbios me insultan hasta el colmo,
pero yo no me aparto de tu ley.
Me acuerdo de tus normas de antaño,
oh Yahvé, y me consuelo.
Me arrebata el furor por los malitos,
que abandonan tu ley.
Tus preceptos son cantares para mí
en mi mansión de forastero.
Por la noche me acuerdo de tu nombre,
Yahvé, quiero guardar tu ley.
Ésta es mi tarea:
guardar tus ordenanzas. Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 49-56 )
(Hebreos 7, 1-10) Melquisedec .
Este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del Dios Altísimo, que salió al encuentro de Abraham cuando regresaba de la derrota de los reyes, y le bendijo, es aquel a quien dio Abraham el diezmo de todo. Su nombre significa, en primer lugar, "rey de justicia" y, además, rey de Salem, es decir, "rey de paz". Nada se dice de su padre, su madre o su genealogía; tampoco de su nacimiento y de su muerte. De este modo, a semejanza del Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.
Melquisedec recibe el diezmo de Abraham .
Pensad ahora lo grande que sería éste, para que el mismísimo patriarca Abraham le diera el diezmo de lo mejor del botin. Los sacerdotes descendientes de Leví tienen orden, según la Ley, de percibir el diezmo del pueblo, es decir, de sus hermanos, que también proceden, por cierto, de la estirpe de Abraham. Pero aquél, sin pertenecer a su genealogía, recibió el diezmo de Abraham y bendijo al depositario de las promesas. Pues bien, es incuestionable que el inferior recibe la bendición del superior. Y aquí, entre nosotros, reciben el diezmo hombres mortales; pero allí lo recibe uno de quien se asegura que vive. Además, puede decirse que hasta el mismo leví, que percibe los diezmos, los pagó en la persona de Abraham, pues ya estaba en las entrañas, de su antepasado cuando Melquisedec le salió al encuentro. Es palabra de Dios (Hebreos 7, 1-10)
Amor
por Montserrar Marstany Carmel de Igualada
Amor que tanto me amas
Amor ¿qué milagro has hecho,
que en mi corazón helado
has encendido tu fuego?
¡Qué fulgor el de tus luces
al borde de mis senderos!
y ¡Qué amplios horizontes
a mis ojos has abierto!
Amor, que tanto me amas,
dime, ¿qué milagro has hecho
que en todo cuanto yo miro,
me acompaña tu recuerdo?
En el monte y en el valle
en el sol y en los luceros
en el mar de bravas ondas
y en el tranquilo riachuelo
de tu amor todo me habla
y en todo tu nombre leo.
1 de Septiembre de 2011
(Ezequiel 1, 15-28) Visión del "Carro de Yahvé"
Miré entonces a los seres: había una rueda en el suelo al lado de los seres, por los cuatro costados. El aspecto de las ruedas y su estructura era como el destello del crisólito. Tenían las cuatro la misma forma y parecían dispuestas como si una rueda estuviese dentro de la tra. En su marcha avanzaban en las cuatro direcciones; no se volvían en su marcha. Su circunferencia era enorme, imponente, y la circunferencia de las cuatro estaba llena de destellos todo alrededor. Cuando los seres avanzaban, avanzaban las ruedas junto a ellos, y cuando los seres se elevaban del suelo, se elevaban las ruedas. Donde el espíritu les hacía ir, allí iban, y las ruedas se elevaban juntamente con ellos, porque el espíritu del ser estaba en las ruedas. Cuando avanzaban ellos, avanzaban ellas; y cuando ellos se elevaban del suelo, las ruedas se elevaban juntamente con ellos, porque el espíritu del ser estaba en las ruedas. Sobre las cabezas del ser había una especie de bóveda como de cristal resplandeciente, extendida por encima de sus cabezas, y bajo la bóveda sus alas estaban unidas una con tra; cada uno tenía dos que le cubrían el cuerpo . Oí el ruido de sus alas, figurado al de aguas caudalosas, como la voz de Sadday. Cuando marchaban, se oía un ruido atronador, como el estruendo de una batalla, cuando se detenían, replegaban sus alas. Y se produjo un ruido. Por encima de la bóveda que estaba sobre sus cabezas, había como una piedra de zafiro en forma de trono, y sobre esta forma de trono, por encima, en lo más alto, una figura de apariencia humana.
Vi luego como el destello de un relámpago, como un fuego que la envolvía alrededor, desde lo que parecía ser sus caderas hacia arriba; y desde lo que se figuraba ser sus caderas hacia abajo, vi como un fuego resplandeciente que la envolvía. Se figuraba al arco iris que aparece en las nubes los días de lluvia: tal era el aspecto de este resplandor a su alrededor. Se figuraba la gloria de Yahvé. A su vista caí rostro en tierra y oí una voz que hablaba.Es palabra de Dios (Ezequiel 1,15-28)
Salmo 119 (118), 57-64
Mi porción es Yahvé. He decidido
guardar tus palabras.
Busco con anhelo tu favor,
tenme piedad por tu promesa.
He examinado mis caminos
y vuelvo mis pasos a tus dictámenes.
Me doy prisa, sin tardar,
en observar tus mandamientos.
Me envuelven las redes de los malitos,
pero yo no olvido tu ley.
Me levanto a medianoche a darte gracias,
por la justicia de tus normas.
Amigo soy de los que te respetan
y observan tus ordenanzas,
De tu amor, Yahvé, está llena la tierra,
enséñame tus preceptos.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 57-64 )
(Apocalipsis 3, 7-13) Filadelfia .
Al ángel de la iglesia de Filadelfia. Escribe: esto dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir. Conozco tu conducta. Mira, he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi palabra y no has renegado de mi nombre. He decidido poner en tus manos a algunos de la Sinagoga Satanás, de esos mentirositos que se proclaman judíos sin serlo; yo haré que vayan a postrarse delante de tus pies, para que sepan que yo te he amado. Ya que has preservado mi recomendación de ser paciente, también yo te preservaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.
Vengo pronto. Mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona. Al vencedor le pondré de columna en el Santuario de mi Dios, y ya no saldrá de allí; y grabaré en él el nombre de mi Dios y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi nombre nuevo. El que tenga oídos, que oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Es palabra de Dios (Apocalipsis 3, 7-13)
Lo que Vos queráis Señor
por Juan R. Jimenez
Lo que vos querais, Señor;
sea lo que vos, queráis .
Si queréis que entre las rosas
ría hacia los matinales
resplandores de la vida,
sea lo que Vos, queráis.
Si quereis que, entre los cardos,
sangre hacia las insondables
sombras de la noche eterna,
sea lo que Vos, queráis.
Gracias si queréis que mire
gracias si queréis cegarme,
gracias por todo y por nada ;
sea lo que Vos, queráis
Lo que Vos queráis, Señor;
sea lo que Vos queráis.
2 de Septiembre de 2011
(1 Macabeos 6, 28-38) Campaña de Antíoco V y de Lisias.
Batalla de Bet zacaría.
Al oírlo el rey, montó en cólera y convocó a todos sus amígos, capitanes del ejército y comandantes de la caballeria. Le llegaron tropas mercenarias de tros reinos y de las islas del mar. Sus fuerzas se componían de cien mil infantes, veinte mil jinetes y treinta y dos elefantes adiestrados para la guerra. Viniendo por Idumea, pusieron cerco a Bet Sur y la atacaron durante mucho tiempo, valiéndose de ingenios de guerra. Pero los sitiados, en salidas que hacían, se los quemaban y peleaban valerosamente.
Entonces Judas partió de la Ciudadela y acampó en Bet Zacaría, frente al campamento real. El rey se levantó de madrugada y puso en marcha el ejército con todo su ímpetu, por el camino de Bet Zacaría. Los ejércitos se dispusieron a entrar en batalla y se tocaron las trompetas. A los elefantes les habían mostrado zumo de uvas y moras para estar listos al combate. Las bestias estaban repartidas entre las falanges. Mil hombres, con cota de malla y casco de bronce en la cabeza, se alineaban al lado de cada elefante. Además, con cada bestia iban quinientos jinetes escogidos, que estaban donde el animalito estuviese y lo acompañaban adonde fuese, sin apartarse de él. Cada elefante llevaba sobre sí, sujeta con cinchas, una torre fuerte de madera como defensa y tres guerreros que combatían desde ella, además del conductor. Al resto de la caballería el rey lo colocó a un lado y tro, en los flancos del ejército, con la misión de hostigar al enemigo y proteger las falanges. Es palabra de Dios (1 Macabeos 6, 28-38)
Salmo 119 (118), 65-72
Has sido generoso con tu siervo,
oh Yahvé, conforme a tu palabra.
enséñame cordura y sabiduría,
pues tengo fe en tus mandamientos.
antes de humillarme, me descarriaba,
pero ahora cumplo tu palabra.
tú, que eres bueno y bienhechor,
enséñame tus preceptos.
Los soberbios me enredan con mentiras,
pero guardo tus ordenanzas de corazón.
como de grasa se embota su corazón,
pero yo me deleito en tu ley,
considero un bien ser humillado,
para así aprender tus preceptos.
considero un bien la ley de tu boca,
más que miles de monedas de oro y de plata.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 65-72 )
(Hebreos 11, 23-40) Modelos de fe en la Historia Sagrada .
Por la fe, Moisés, recién nacido, fue durante tres meses ocultado por sus padres, pues vieron que el niño era hermoso y no temieron el edicto del rey. Por la fe, Moisés, ya adulto, rehusó que lo llamaran hijo de la hija del faraón, y prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar el efímero goce del pecado. Consideró que el oprobio de Cristo era una riqueza mayor que los tesoros de Egipto, porque tenía los ojos puestos en la recompensa. Por la fe, salió de Egipto sin temer la ira del rey; se mantuvo firme como si viera al invisible. Por la fe, celebró la Pascua e hizo la aspersión de la sangre para que el Exterminador no tocase a sus primogénitos. Por la fe, atravesaron el mar Rojo como por tierra firme; mientras que los egipcios, al intentarlo, se ahogaron. Por la fe se derrumbaron los muros de Jericó, después de ser rodeados durante siete días. Por la fe, la mujer Rajab no pereció con los incrédulos, por haber acogido amistosamente a los exploradores.
¿Y a que continuar? Me faltaría el tiempo si hubiera de hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas. Éstos, por la fe, sometieron reinos, administraron justicia, alcanzaron las promeas y cerraron la boca a los leones; apagaron la violencia del fuego, hulleron al filo de la espada, curaron de sus malecitos, fueron valientes en la guerra y rechazaron ejércitos extranjeros. Gracias a ellos, algunas mujeres recobraron resucitados a sus muertos. Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resucitación mejor; tros soportaron la prueba de burlas y azotes, de cadenas y prisiones. Fueron apedreados, torturados, aserrados, muertos a espada; anduvieron errantes, cubiertos de pieles de ovejas y de cabras; se vieron faltos de todo; fueron oprimidos y maltrdatados . Hombres de los que no era digno el mundo anduvieron errantes por desiertos y montañas, por grutas y cavernas. Y todos ellos, aunque alabados por su fe, no consiguieron el objeto de las promesas. Dios tenía dispuesto algo mejor para nosotros, de modo que no llegaran ellos sin nosotros a la perfección. Es palabra de Dios (Hebreos 11, 23-40)
¿Qué quiero mi Jesús?.......Quiero quererte,
por Calderón de la Barca (1600-1681)
¿Qué quiero Jesús.......Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mi del todo darte,
sin tener más placer que el agradarte,.
sin tener más temor que el ofenderte.
Quiero olvidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.
Quiero, amable Jesús, abismarme,
en ese dulce hueco de tu herida,
y en sus divinas llamas abrasarme.
Quiero por fin en Ti, transfigurarme,
morir a mi para vivir Tu vida,
perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.
Quiero olvidarlo todo y conocerte,
Sobre todo olvidar que creemos saber saber tanto sobre ti...
---------------------
«Mi corazón está vacío de verdadero saber, acógele entre tus brazos.»
Y asì
olvidarlo todo y entregarnos por completo a ti..
Quiero, amable Jesùs, abismarme,
Abismarme de cuanto nos quieres, de cuanto nos amas
3 de Septiembre de 2011
(Génesis 12, 1-9) Vocación de Abraham .
Yahvé dijo a Abraham: "Vete de tu tierra, de tu patria y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré. De ti, de ti haré una nación grande y te bendeciré. Engrandeceré tu nombre; y sé tu una bendición. Bendeciré a quienes te bendigan y maldeciré a quienes te maldigan. Por ti, por ti se bendecirán todos los linajes de la tierra." Marchó, pues, Abraham, como se lo había dicho Yahvé, y con él marchó Lot. Tenía Abraham setenta y cinco años cuando salió de Jarán. Tomó Abraham a Saray, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, con toda la hacienda que habían logrado y el personal que habían adquirido en Jarán, y salieron para dirigirse a Canaán. Llegaron a Canaán y Abraham atravesó el país hasta el lugar sagrado de Siquén, hasta la encina de Moré. Por entonces estaban los Cananeos en el país. Yahvé se apareció a Abraham y le dijo: "A tu descendencia he de dar esta tierra." Entonces él edificó allí un altar a Yahvé que se le había aparecido. De allí pasó a la montaña, al oriente de Betel, y desplegó su tienda, entre Betel al occidente y Ay al oriente. Allí edificó un altar a Yahvé e invocó su nombre. Luego Abraham fue desplazándose por acampadas hacia el Negueb. Es palabra de Dios (Génesis 12, 1-9)
Salmo 119 (118), 73-80
Tus manos me han hecho y me han formado,
instrúyeme para aprender tus mandamientos.
Los que te respetan me miran alegres,
porque sé esperar en tu palabra.
Sé, Yahvé, que son justas tus decisiones,
que tú me humillas con lealtad.
Que tu amor sea mi consuelo,
según hiciste promesa a tu siervo.
Que me alcance tu ternura y viviré,
porque tu ley es mi delicia.
Queden confundidos los soberbios que me calumnian ,
pero yo medito en tus ordenanzas.
Vuélvame hacia mí los que te respetan,
los que conocen tus dictámenes.
Sea, sea mi corazón firme en tus preceptos,
para que no quede avergonzado.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 73-80 )
(Romanos 8, 18-27) Destinados a la gloria.
Soy consciente de que los sufrimientos del tiempo presente no se pueden asemejar con la gloria que se ha de manifestar en nosotros. Incluso la reación espera ansiosa y desea vivamente el momento en que se revele nuestra condición de hijos de Dios. La creación, en efecto, fue hecha, no espontáneamente, sino por voluntad de aquél que la hizo; pero latía en ella la esperanza de verse liberada de la esclavitud de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Pues sabemos que la creación entera viene gimiendo hasta el presente y sufriendo dolores de parto. Pero no sólo ella. También nosotros mismos, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior anhelando la liberación de nuestro cuerpo. Porque nuestra salvación está relacionada con la esperanza. En efecto, si esperamos algo que se ve, eso no es esperanza, pues ¿cómo es posible esperar una cosa que se ve? Pero si esperamos lo que no vemos, hemos de agurdar con paciencia.De igual forma, el Espíritu viene también en ayuda de nuestra flaqueza. Como nosotros no sabemos pedir como conviene, el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indescriptibles. Y el que examina el interior de las personas ya sabe lo que anhela el Espíritu, y que, cuamdo intercede en favor de de los santos, lo hace conforme a la voluntad de Dios. Es palabra de Dios (Romanos 8,18-27)
Amor
por Monserar Marstany Carmel de Igualada
Amor que tanto me amas
Amor ¿Qué milagro has hecho,
que en mi corazón helado
has encendido tu fuego?
¡Que fulgor el de tus luces
al borde de mis senderos!
y ¡Que amplios horizontes
a mis ojos has abierto!
Amor, que tanto me amas
dime, ¿que milagro has hecho
que en todo cuanto yo miro
me acompaña tu recuerdo?
En el monte y en el valle
en el sol y en los luceros
en el mar de bravas ondas
y en el tranquilo riachuelo
de tu amor todo me habla
y en todo tu nombre leo.
4 de Septiembre de 2011
(Esdras 3, 8-13) Reanudación del culto .
El año segundo de su llegada al templo de Dios en Jerusalén, el segundo mes, Zorobabel, hijo de Sealtiel, y Josué, hijo de Josadac, con el resto de sus correligionarios, los sacerdotes, los levitas y todos los que habían vuelto del destierro a Jerusalén, comenzaron la obra. Designaron a algunos levitas, de veinte años en adelante, para dirigir las obras del templo de Yahvé. Josué, sus hijos y sus hermanos, Cadmiel y sus hijos, los hijos de Hodavías, se pusieron como un sólo hombre a dirigir a los que trabajaban en la obra del templo de Dios. Cuando los albañiles echaron los cimientos del santuario de Yahvé, estaban presentes los sacerdotes, revestidos de lino fino, con trompetas, y los levitas, hijos de Asaf, con címbalos, para alabar a Yahvé según las prescripciones de David, rey de Israel. Cantaban alabando y dando gracias a Yahvé: "Porque es bueno, porque es eterna su misericordia para Israel." Y el pueblo entero prorrumpía en grandes clamores, alabando a Yahvé, porque el templo de Yahvé tenía ya sus cimientos. Muchos sacerdotes, levitas y jefes de familia, ya ancianos, que habían conocido con sus propios ojos el primer templo, sobre sus cimientos, lloraban a voz en grito, mientras que tros lanzaban gozosos clamores. Y nadie podía distinguir los acentos de clamor jubiloso de los acentos de lamentación, porque el pueblo lanzaba grandes clamores, y el estruendo se podía oír desde muy lejos. Es palabra de Dios (Esdras 3, 8-13)
Salmo 119 (118), 81-88
Se consume mi ser en pos de tu salvación,
espero en tu palabra.
Se consumen mis ojos en pos de tu promesa:
¿Cuándo me consolarás?
Aunque quede como un odre ahumado,
no me olvido de tus preceptos.
¿Cuántos años vivirá aún tu siervo?
¿cuándo juzgarás a mis perseguidores?
Los soberbios me han cavado fosas,
los que van en contra de tu ley.
Todos tus mandatos son verdad,
me persiguen con mentira, ¡ayúdame!
Poco falta porque me borren de la tierra,
pero yo tus ordenanzas no abandono.
Hazme vivir en nombre de tu amor,
y guardaré el dictamen de tu boca.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 81-88 )
(Mateo 18, 15-20) Corrección fraterna.
"Si tu hermano llega a pecar, ve y corrígele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si también desoye a la comunidad, considéralo como al pagano y al publicano.
"Yo os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Es palabra de Dios (Mateo 18, 15-20)
Vivo sin vivir en mí
por Santa Teresa de Avila
Vivo sin vivir en mi,
Y tan alta vida espero,
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mi,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para si:
Cuando el corazón le dí
Puso en él este letrero,
Que muero porque no muero.
Esta divina prisión,
Del amor con que yo vivo
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mi tal pasión
Ver a Dios mi prisionero,
Que muero porque no muero.
5 de Septiembre de 2011
(Números 15, 1-16) La oblación correspondiente a los sacrificios.
Yahvé dijo a Moisés: "Comunica esto a los israelitas: Cuando entréis en la tierra que voy a daros por morada y ofrezcáis manjares abrasados a Yahvé en holocausto o sacrificio de comunión, para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, o con ocasión de vuestras fiestas, ofreciendo así, de vuestros bueyes u ovejas, calmante aroma para Yahvé, el oferente presentará, para su ofrenda Yahvé, una oblación de una décima de flor de harina amasada con un cuarto de sextario de aceite. Harás una libación de un cuarto de sextario de vino por cada cordero, además del holocausto o sarificio de comunión. Si es un carnero, la oblación será de dos décimas de flor de harina amasada con un tercio de sextario de aceite, y la libación, de un tercio de sectario de vino, que ofrecerás como calmante aroma para Yahvé. Y si ofreces a Yahvé un novillo en holocausto o sacrificio, para cumplir un voto, o como sacrificio de comunión, se ofrecerá además del novillo una oblación de tres décimas de flor de harina amasada con medio sextario de aceite, y una libación de medio sextario de vino, como manjar abrasado de calmante aroma para Yahvé. Así se hará con cada novillo y con las reses menores, cordero o cabrito. Haréis así con cada uno de los que inmoléis, con tantos como hubiere. Así hará todo hombre de vuestro pueblo, cuando ofrezca un manjar abrasado como calmante aroma para Yahvé. Y si reside entre vosotros o entre vuestros descendientes un forastero y ofrece un manjar abrasado como calmante aroma para Yahvé, hará lo mismo que vosotros, En la asamblea no habrá más que una norma para vosotros y para el forastero residente. Es decreto perpetuo para vuestros descendientes: será igual delante de Yahvé para vosotros y para el forastero. Una sola ley y una sola norma regirá para vosotros y para el forastero que reside entre vosotros." Es palabra de Dios (Números 15, 1-16)
Salmo 118 (117)
En la fiesta de las Tiendas
¡Aleluya!
¡Dad gracias a Yahvé, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
¡Diga la casa de Israel:
es eterno su amor!
¡Diga la casa de Aarón:
es eterno su amor!
¡Digan los que están por Yahvé:
es eterno su amor!
En mi angustia grité a Yahvé,
me respondió y me dio respiro;
Yahvé está por mí, no temo,
¿qué puede hacerme el hombre?
Yahvé está por mí y me ayuda,
y yo desafío a los que me odian.
Mejor refugiarse en Yahvé
que poner la confianza en el hombre;
que poner la confianza en los nobles
.Clamor de júbilo y victoria
se oye en las tiendas de los justos:
"La diestra de Yahvé hace proezas,
magnífica es la distra de Yahvé,
la diestra de Yahvé hace proezas.".
Es palabra de Dios (Salmo 118 (117) )
(san Juan 21, 15-23) Después de haber comido, preguntó Jesús a Simón Pedro: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?" Respondió él: "Si, Señor, si Señor; tú sabes que te quiero." Jesús le dijo: "Apacienta mis corderos." Volvió a preguntarle por segunda vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me amas?" Respondió él: "Si, Señor; tú sabes que te quiero, tú sabes que te quiero." Le dijo Jesús: " Apacienta mis ovejas." Insistió por tercera vez: "Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?" Se entristeció Pedro de que le preguntase por tercera vez ¿Me quieres? y le dijo: "Señor; tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero." Le dijo Jesús: "Apacienta mis ovejas.
"En verdad, en verdad te digo que, cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando llegues a viejo, extenderás tus manos y tro te ceñirá y te llevará adonde tú no quieras."
Con esto indicaba la clase de muerte con que iba a glorificar a Dios. Dicho dicho esto, añadió: "Sígueme." Pedro se volvió y vio que les seguía el discípulo a quien Jesús amaba, que además durante la cena se había recostado en su pecho y le había preguntado: "Señor, ¿quién es el que te va a entregar?" Viéndole Pedro, preguntó a Jesús: "Señor, y éste ¿qué?" Jesús le respondió: "Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme." Corrió, pues, entre los hermanos la voz de que este discípulo no moriría, Pero Jesús no había dicho a Pedro No morirá, sino Si quiero que se quede hasta que yo venga." Es palabra de Dios (san Juan 21, 15-23)
Nada te turbe
por Santa Teresa de Avila
Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
6 de Septiembre de 2011
(Jeremías 42, 1-16; 43, 4-7) Huida a Egipto
Entonces todos los oficiales de la tropa, junto con Juan, hijo de Caréaj, Azarías, hijo de Hosaías, y el pueblo en masa, del chico al grande, se llegaron al profeta Jeremías y le dijeron: "Caiga bien la demanda de favor que te hacemos y ruega a tu Dios Yahvé por nosotros, por todo este resto, pues hemos quedado pocos de tantos que éramos, como tú mismo puedes ver, y que nos indique tu Dios Yahvé el camino por donde hemos de ir y lo que hemos de hacer." Les dijo el profeta Jeremías: " De acuerdo: ahora mismo me pongo a rogar a vuestro Dios Yahvé como decís, y sea cual fuere la respuesta de Yahvé para vosotros, yo os la comunicaré sin ocultaros palabra." Ellos dijeron a Jeremías: "Que Yahvé sea testigo veraz y leal contra nosotros si no obramos conforme a cualquier mensaje que tu Dios Yahvé te envía para nosotros. Sea grata o sea desfavorable, nosotros obedeceremos la voz de nuestro Dios Yahvé a quien te enviamos, pues siempre nos va bien cuando obedecemos la voz de nuestro Dios Yahvé."
Pues bien, al cabo de diez días dirigió Yahvé la palabra a Jeremías. Éste llamó a Juan, hijo de Careaj, a todos los oficiales de la tropa que había con él y al pueblo todo, del chico al grande, y les dijo: "Esto dice Yahvé, el Dios de Israel, a quien me habéis enviado en demanda de su favor: Si os quedáis a vivir en esta tierra, yo os edificaré y no os destruiré, os plantaré y no os arrancaré, porque me pesa el mal que os he hecho. No temáis al rey de Babilonia, que tanto os asusta: No temáis al rey de Babilonia, que tanto os asusta: no temáis nada de él -orácuilo de Yahvé-, que con vosotros estoy para salvaros y libraros de su mano. Le daré entrañas compasivas para que se apiade de vosotros y os devuelva a vuestro suelo. Pero si decidís no quedaros en este país, desoyendo así la voz de vuestro Dios Yahvé; si decís: No, preferimos ir al país de Egipto, donde no veamos guerras, ni oigamos toques de trompeta, ni tengamos que pasar hambre, y allí nos quedaremos, en ese caso, escuhad la palabra de Yahvé, resto de Judá. Esto dice Yahvé Sebaot, el Dios de Israel: si vosotros enderezáis rumbo a Egipto y entráis como refugiados allí, entonces la espada que reméis os alcanzará allí en Egipto, y el hambre que receláis, allá os irá pisando los talones; y allí, en Egipto mismo, moriréis.
Además, ni Juan, hijo Caréaj, ni ninguno de los oficiales de la tropa, ni nadie de entre la gente hizo caso de la voz de Yahvé, que mandaba quedarse en tierra de Judá. Antes bien, Juan, hijo de Caréaj, y todos los oficiales de la tropa tomaron consigo al resto de Judá, que había regresado para habitar en tierra de Judá, de todas las naciones por donde se habían dispersado: a hombres, mujeres, niños, a las hijas del rey y a toda persona que Nabuzardán, jefe de la guardia, había dejado en paz con Godolías, hijo de Ajicán, hijo de Safán, y también al profeta Jeremías y a Baruc, hijo de Nerías. Una vez llegados al país de Egipto -pues desoyeron la voz de Yahvé-, se adentraron hasta Tafnis . Es palabra de Dios (Jeremías 42, 1-16;43, 4-7)
Salmo 119 (118), 89-96
Tu palabra, Yahvé, para siempre.
firme está en los cielos.
firme está en los cielos
Tu verdad duras por todas las edades,
tú asentaste la tierra, que persiste.
Tu disposición conserva todo hasta hoy,
pues todas las cosas están a tu servicio.
De no haberme deleitado en tu ley,
ya habría perecido en mi aflicción.
Jamás olvidaré tus ordenanzas,
con ellas me mantienes en vida.
Tuyo soy, sálvame,
Tuyo soy, sálvame,
pues busco tus ordenanzas.
Los malitos me acechan para perderme,
´pero estoy atento a tus dictámenes.
En todo lo perfecto he visto límites:
¡Pero qué inmenso tu mandamiento!
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 89-96 )
(Hebreos 12, 5-13) Pedagogía paternal de Dios.
Habéis echado en olvido la exhortación que os dirige como a hijos: Hijo mío, no menosprecies la corrección del Señor, ni te desanimes cuando te reprenda. Pues el Señor corrige a quien ama, y azota a todos los hijos que reconoce. Es decir, sufrís para corrección vuestra, pues Dios os trata como a hijos. ¿Conocéis acaso algún hijo a quien su padre no corrija? Y al contrario: si sé os ahorra la corrección -que a todos toca-, señal de que sois bastardos y no hijos. Además, teníamos a nuestros padres terrestres, que nos corregían, y les respetábamos. ¿No nos someteremos mejor al Padre de los espíritus para vivir? ¡Eso que ellos nos corregían según sus luces y para poco tiempo! Mas él lo hace para provecho nuestro, y para hacernos partícipes de su santidad. Cierto que ninguna corrección es agradable cuando la recibimos, sino penosa; pero luego produce frutos apacibles de justicia a los que la han experimentado con paciencia. Por tanto, robusteced las manos caídas y las rodillas vacilantes, y enderezad para vuestros pies los caminos tortuosos, para que el cojo no se descoyunte, sino más bien se cure. Es palabra de Dios (Hebreos 12, 5-13)
Vuestra soy, para Vos nací
por Santa Teresa de Avila
Vuestra soy, para vos nací,
¿Qué mandais hacer de mi?
Soberana Majestad,
Eterna sabiduría,
Bondad buena al alma mía;
Dios, alteza, un ser, bondad,
La gran vileza mirad,
Que hoy os canta amor asi.
¿Qué mandáis hacer de mí?
Vuestra soy, pues me criastes,
Vuestras, pues me redimistes,
Vuestra, pues que me sufristes,
Vuestra, pues que me llamastes,
Vuestra, porque me esperastes,
Vuestra, pues no me perdí.
¿Qué mandáis hacer de mí?
Que mandáis pues, buen Señor,
Que haga tan vil criado?
¿Cuál oficio le habéis dado?
A este esclavo pecador?
Veisme aquí, mi dulce Amor,
Amor dulce, veisme aquí,
¿Qué mandáis hacer de mí?
7 de Septiembre de 2011
(Amós 7, 7-9; 8, 4-8; 9, 11-15) Tercera visión: la plomada .
Esto me hizo ver el Señor Yahvé: Estaba aplicando a una pared una plomada que tenía en la mano. Yahvé me dijo: !¿Qué ves, Amós?" Yo respondí: "Una plomada." El Señor añadió: !¡Es que voy a aplicar plomada en medio de mi pueblo Israel; ni una más le volveré a pasar! Serán devastados los altos de Isaac, asolados los santuarios de Israel; y me alzaré blandiendo una espada contra la casa de Jeroboán."
Contra los defraudadores y explotadores.
Escuchad esto los que pisoteáis a los pobres, los que queréis suprimir a los humildes de la tierra. Decís: "¿Cuándo pasará el novilunio para poder vender el grano, y el sábado para dar salida al trigo, achicar la medida y aumentar el peso, trucando balanzas para robar, para comprar por dinero a los débiles y al pobre por un par de sandalias, y vender hasta el salvado del grano?" Lo ha jurado Yahvé por el orgullo de Jacob; ¡Jamás he de olvidar todas sus obras" La tierra se estremecerá por ello, y hará duelo todo el que en ella habita; subirá toda entera como el Nilo, se encrespará y se amainará como el Nilo de Egipto.
Perspectivas de restauración y de fecundidad paradisíaca
Aquel día levantaré la cabaña ruinosa de David; arreglaré sus brechas, restauraré sus ruinas; la reconstruiré para que quede como en los días de antaño, para que lleguen a poseer lo que queda de Edom y todas las naciones sobre las que se invocó mi nombre, oráculo de Yahvé, el que hace esto. Mirad, ya vienen días -oráculo de Yahvé- en que el arador alcanzará al segador y el que pisa la uva, al sembdrador, destilarán vino los montes y todas las colinas se derretirán. Entonces haré volver a los deportados de mi pueblo Israel. Reconstruirán las ciudades devastadas y podrán habitar en ellas; plantarán viñas y beberán su vino, cultivarán huertas y comerán sus frutos. Yo los plantaré en su tierra y no serán arrancados nunca más de la tierra que les dí, dice Yahvé tu Dios .Es palabra de Dios (Amos 7, 7-9; 8, 4-8; 9, 11-15)
Salmo 119 (118), 97-104
¡Oh, cuánto amo tu ley!
Todo el día la medito.
Tu mandato me hace más sabio que mis enemigos,
porque es mío para siempre.
porque es mío para siempre
Gano en sagacidad a mis maestros,
porque medito tus dictámenes.
Gano en cordura a los ancianos,
porque guardo tus ordenanzas,
Aparto mis pasos del mal camino,
para guardar así tu palabra.
Nunca me aparto de tus normas,
porque así me instruyes tú.
¡Qué dulce me sabe tu promesa,
más que la miel a mi boca!
¡Qué dulce me sabe tu promesa,
más que la miel a mi boca!
Con tus ordenanzas cobro inteligencia,
por eso no me gusta la senda del engaño.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 97-104 )
(san Lucas 1, 26-45) La Anunciación
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María. Cuando entró, le dijo: "Alégrate, llena de gacia, el Señor está contigo." Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobe la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin." María respondió al ángel: "¿Cómo será esto posible, si no conozco varón? El ángel le respondió: "El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, por eso el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya está en el sexto mes la que era considerada estéril, porque no hay nada imposible para Dios." Dijo María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra." Y el ángel la dejó y se fue.
La Visitación .
En aquellos días, se puso en camino María y se dirigió con prontitud a la región montañosa, a una población de Judá. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: "Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; ¿cómo así viene a visitarme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!" Es palabra de Dios (Lucas 1, 26- 45)
¿A dónde te escondistes Amado?
por San Juan de la Cruz
A dónde te escondistes, Amado
y me dejaste con gemido?
como el ciervo huistes,
habiéndome herido;
salí tras tí clamando, ¡y eras ido!
Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.
¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
Decid si por vosotros ha pasado.
Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
y yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.
Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.
8 de Septiembre de 2011
(2 Macabeos 3, 24-31) Castigo de Heliodoro .
Estaba ya allí mismo con su guardia junto al Tesoro, cuando el Soberano de los Espíritus y de toda Potestad se manifestó en su grandeza, de modo que todos los que con él juntos se habían atrevido a acercarse, pasmados ante el poder de Dios, se volvieron débiles y cobardes. Pues se les apareció un caballo montado por un jinete terrible y guarnecido con riquísimo arnés, que, lanzándose con ímpetu, levantó contra Heliodoro sus patas delanteras. El que lo montaba vestía una armadura de oro. Se le aparecieron además tros dos jóvenes de notable vigor, espléndida belleza y magníficos vestidos, que, colocándose a ambos lados, le azotaban sin cesar, moliéndolo a golpes. Al caer de pronto a tierra, rodeado de densa oscuridad, lo recogieron y lo pusieron en una litera. Al mismo que poco antes, con numeroso séquito y con toda su guardia, había entrado en el mencionado Tesoro, lo llevaban ahora incapaz de valerse por si mismo, reconociendo todos claramente la soberanía de Dios.
Mientras él yacía mudo y privado de toda esperanza de salvación, a causa del poder divino, tros bendecían al Señor, que había glorificado maravillosamente su propio lugar. Y el templo, lleno poco antes de miedo y turbación, rebosaba de gozo y alegría después de la manifestación del Señor Todopoderoso. Pronto algunos de los acompañantes de Heliodoro instaron a Onías a que invocara al Altísimo para que diese la gracia de vivir a aquel que yacía ya en su último suspiro. Es palabra de Dios (2 Macabeos 3, 24-31)
Salmo 89 (88)
Himno y oración al Dios fiel
Cantaré por siempre el amor de Yahvé,
anunciaré tu lealtad de edad en edad.
Firme está por siempre tu amor en el cielo,
en él cimentada tu lealtad.
en él cimentada tu lealtad
Dije: "Una alianza pacté con mi elegido,
hice un juramento a mi siervo David:
He fundado tu estirpe para siempre,
Los cielos celebran tus maravillas, Yahvé,
tu lealtad en la asamblea de los santos.
Pues, ¿quién en las nubes se asemeja a Yahvé,
quién se le iguala entre los hijos de los dioses?
Tú domeñas el orgullo del mar,
reprimes sus olas encrespadas;
Tuyo, es el cielo, tuya la tierra,
fundaste el orbe y cuanto contiene;
Antaño hablaste en visión
a tus amigos diciendo:
"He prestado mi asistencia a un bravo,
he exaltado a un elegido de mi pueblo.
pondré su mano sobre el mar,
sobre Los Ríos su derecha.
¡Bendito sea por siempre Yahvé!
¡Amén! ¡Amén! Es palabra de Dios
(Salmo 89 (88) )
(Efésios 4, 1-13) Llamamiento a la unidad .
Os exhorto, pues, yo, prisionero por el Señor, a que viváis de una forma digna de la llamada que habéis recibido; con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a los demas por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz. Pues uno solo es el cuerpo y uno solo el Espíritu, como una es la esperanza a que habéis sido llamados. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos. A cada uno de nosotros le ha sido concedida la gracia a la medida de los dones de Cristo. Por eso dice la Escritura:
Subiendo a la altura, llevó cautivos y repartió dones a los hombres. ¿Qué quiere decir "subió" sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra? Éste que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos, para llenar el universo. Él mismo dispuso que unos fueran apóstoles; tros, profetas; tros, evangelizadores; tros, pastores y maestros, para organizar adecuadamente a los santos en las funciones del ministerio. Y todo orientado a la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que lleguemos todos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto, a la plena madurez de Cristo. Es palabra de Dios (Efésios 4, 1-13)
Tantum ergo
por Santo Tomas de Aquino
Tantum ergo sacramentum
Veneremur cernui:
Et antiquum documentum
Novo cedat ritui:
Praestet fides supplementum
sensuum defectui.
Genitori, Genitoque
Laus et iubilatio,
Salus, honor, virtus quoque
sit et benedictio:
Procedenti ab utroque
compar sit laudatio.
Amén.
V Panem de coelo praestitisti eis.
R Omne delectamentum in se
habentem.
9 de Septiembre de 2011
9 de Septiembre de 2011
Pidamos por todos los que llevan el nombre de José María en especial por mi papá José María qepd .
(Jeremías 23, 16-28) Esto dice Yahvé Sebaot: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan. Os están embaucando: os cuentan sus propias fantasías, no cosa que haya hablado Yahvé. Dicen a los que me desprecian: "Yahvé dice: ¡Paz tendréis", y a todo el que se conduce con corazón obstinado: "No os sucederá nada malo." (Porque ¿quién asistió al consejo de Yahvé y vio y oyó su palabra?, ¿quién escuchó su palabra y la ha oído?) Ya ha estallado una tormenta de Yahvé, un torbellino se va arremolinando, girando sobre la cabeza de los malitos. No ha de apaciguarse la ira de Yahvé hasta que la ejecute, y realice los designios de su corazón. En días futuros os percataréis de ello. Yo no envié a esos profetas, pero ellos corrieron; tampoco les hablé, pero ellos profetizaron. Pues si asistieron a mi consejo, que hagan oír mi palabra a mi pueblo, y háganle tornar de su mal camino y de sus acciones malitas.
¿Soy yo un Dios sólo de cerca -oráculo de Yahvé- y no soy Dios de lejos? ¿O pensará alguién ocultarse en escondite donde yo no le vea? -oráculo de Yahvé-. ¿No lleno yo el cielo y la tierra? -oráculo de Yahvé-.
Ya he oído lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi nombre diciendo:"¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!" ¿Hasta cuándo divagará así la mente de los profetas, que profetizan en falso y son profetas de la impostura de su mente?, ¿esos que piensan hacer olvidarse a mi pueblo de mi Nombre por los sueños que se cuentan entre sí, como olvidaron sus padres mi Nombre por Baal? El profeta que tenga un sueño, que cuente un sueño; y el que tenga consigo mi palabra, que transmita mi palabra fielmente.
¿Qué tiene que ver la paja con el grano? -oráculo de Yahvé-. -oráculo de Yahvé-. Es palabra de Dios (Jerémías 23, 16-29)
Salmo 119 (118), 105-112
Tu palabra es antorcha para mis pasos,
luz para mi sendero.
Lo he jurado y he de cumplirlo:
guardar tus justas disposiciones.
Estoy sobremanera humillado, Yahvé,
dame la vida conforme a tu palabra.
acepta, Yahvé, los votos de mi boca,
y hazme ver tu voluntad.
Mi vida está en mis manos sin cesar,
pero no olvido tu ley.
pero no olvido tu ley.
Me tienden lazos los malitos,
pero no me descamino de tus ordenanzas.
Tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre.
Es palabra de Dios
(Salmo 119, (118), 105-112 )
(Hechos 2, 14-28) Discurso de Pedro a la gente.
Entonces Pedro, presentándose con los Once, levantó la voz y les dijo: "Judíos y todos lo que vivís en Jerusalén: Que quede bien claro lo que os voy a decir: prestad atención a mis palabras . Éstos no están borrachos, como vosotros suponéis, pues es la hora tercia del día. Más bien está ocurriendo lo que anunció el profeta:
Sucederá en los últimos días, dice Dios: Derramaré mi Espíritu sobre todo mortal y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas: vuestros jóvenes hijos y vuestras hijas; vuestro jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños. Y también sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu. Haré prodigios arriba en el cielo y signos abajo en la tierra. El sol se volverá en tinieblas, y la luna en sangre, antes de que llegue el Día grandioso del Señor. Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.
"Israelitas, escuchad estas palabras: Jesús, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis, fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios. Vosotros lo matasteis clavándolo en la cruz por mano de unos impíos. Pero Dios lo resucitó librándolo de los lazos del Hades, pues no era posible que lo retuviera bajo su dominio; porque David dice refiriéndose a él:
Veía constantemente al Señor delante de mí, puesto que está a mi derecha para que no vacile. Por eso se ha alegrado mi corazón y alborozado mi lengua, y hasta mi carne reposará, en la esperanza de que no abandonarás mi vida en el Hades ni permitirás que tu santo experimente la descomposición. Me has hecho conocer caminos de vida, me llenarás de gozo con tu presencia. Es palabra de Dios (Hechos 2, 14-28)
Nada te turbe
por Santa Teresa de Avila
Nada te turbe,
Nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia,
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.
Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
10 de Septiembre de 2011
(Rut 3, 1-18) Booz dormido en la era
Noemí, su suegra, le dijo: "Hija mía, creo que debo procurarte una posición segura que te convenga. Ahora bien, ten en cuenta que Booz con cuyas criadas estuviste es pariente nuestro. Pues bien, esta noche estará aventando la cebada en la era. Así que lávate, perfúmate y ponte encima el manto. Después baja a la era y no dejes que te reconozca ese hombre antes que acabe de comer y beber. Cuando se acueste, fíjate bien en el lugar en que se haya acostado. Después vas, descubres un sitio a sus pies y te acuestas. Y él mismo te indicará lo que debes hacer." Ella le respondió: "Haré todo lo que me dices."
Bajó a la era e hizo todo lo que su suegra le había mandado. Booz comió y bebió, y sintió el corazón alegre. Entonces fue a acostarse junto al montón de cebada. Vino ella sigilosamente, descubrió un sitio a sus pies y se acostó. A media noche sintió el hombre un escalofrío, se volvió y notó que había una mujer acostada a sus pies. Preguntó: "¿Quién eres tú?"; ella respondió: "Soy Rut, tu sierva. Extiende sobre tu sierva el borde de tu manto, porque tienes derecho de rescate." Él dijo: "Que Yahvé te bendiga, hija mía. Tu segundo acto de lealtad ha sido mejor que el primero, porque no has pretendido a ningún joven, pobre o rico. Y ahora, hija mía, no temas; haré por tí cuanto me digas, porque toda la gente de mi pueblo sabe que eres una mujer virtuosa. Ahora bien: es verdad que tengo derecho de rescate, pero hay un pariente más cercano que yo que tiene este derecho. Pasa aquí esta noche, y mañana, si él quiere ejercer su derecho, que lo ejerza. Pero, si se niega, te rescataré yo. ¡Lo juro por Yahvé! Acuéstate hasta el amanecer." Se acostó ella a sus pies hasta la madrugada. Él se levantó a la hora en que todavía un hombre no puede reconocer a tro, pues se decía: "Que no se sepa que la mujer ha venido a la era."
Él dijo: "Trae el manto que tienes encima y sujeta bien." Sujetó ella, y él tomó seis medidas de cebada, se las puso a cuestas y luego entró en la ciudad. Cuando volvió donde su suegra, le dijo ésta: "¿Cómo te ha ido, hija mía?" Entonces le contó cuanto el hombre había hecho por ella, y añadió: "Me ha dado estas seis medidas de cebada y me ha dicho: No debes volver de vacío donde tu suegra." Noemí le dijo: "Quédate tranquila, hija mía, hasta que sepas cómo acaba el asunto. Este hombre no acabará hasta concluirlo hoy mismo." Es palabra de Dios (Rut 3, 1-18)
Salmo 119 (118), 113-120
Aborrezco los malitos
y amo en cambio tu ley.
Tú eres mi escudo y mi refugio,
yo espero en tu palabra.
¡Apartaos de mí, malitos,
quiero guardar los mandamientos de mi Dios!
Sosténme con tu promesa y viviré,
no defraudes mi esperanza.
Sé tú mi apoyo y estaré a salvo,
Sé tú mi apoyo y estaré a salvo,
y sin cesar me fijaré en tus preceptos.
Rechazas a los que se apartan de tu voluntad,
que utilizan la mentira en sus cálculos.
Consideras escoria a los malitos de la tierra,
por eso amo tus dictámenes.
Tu terro me hace temblar,
tengo miedo de tus juicios.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 113-120 )
(san Juan 4, 7- 19) en la fuente del amor.
Queridos, amémonos unos a tros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. Quien no ama no ha conocido a Dios, poque Dios es Amor. En esto se manifestó entre nosotros el amor de Dios; en que Dios envió al mundo a su Hijo único, para que vivamos por medio de él. En esto consiste el amor, no en que hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como víctima de expiación, para el perdón de nuestros pecados.
Queridos, si Dios nos ha amado de esta forma, también nosotros debemos amarnos unos a los demas. A Dios nadie le ha visto nunca. Pero, si nos amamos unos a los demas, Dios mora en nosotros, y podemos decir que su amor ha llegado en nosotros a la perfección. En esto reconocemos que moramos en él y él en nosotos: en que nos ha dado su Espíritu. Y nosotros, que hemos visto, podemos dar testimonio de que el Padre ha envíado a su Hijo, como Salvador del mundo. Si uno confiesa a Jesús como Hijo de Dios, Dios mora en él y él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es Amor. Y el que se mantiene en el amor se mantiene en Dios y Dios en él. En esto conoceremos que el amor ha alcanzado en nosotros su plenitud: en que tengamos confianza en el día del Juicio, pues según es Jesucristo, así seremos nosotros en este mundo. No cabe temor en el amor, antes bien, el amor pleno expulsa el temor, porque el temor entraña castigo, así que quien teme no ha alcanzado la plenitud en el amor. Nosotros amamos por que él nos amó primero. Es palabra de Dios (san Juan 4, 7-19)
A mí corazón llamaron
por Jacinto Verdaguer
A mi corazón llamaron:
corrí a abrir con vida y alma.
Veo en la puerta a mi Amor
con una cruz que me espanta.
-Pasad, si os place, Señor,
pasad que ésta es vuestra casa;
sí sólo una choza es,
haced de ella vuestro alcázar.
Y haciendo mi noche, día
Jesús entró en mi morada;
pero al entrar en mi pecho
dejó la cruz en mi espalda.
11 de Septiembre de 2011
(Ezequiel 17, 1-10) Alegoría del águila .
Yahvé me dirigió su palabra en estos términos: "Hijo de hombre, propón un enigma; presenta una historieta a la casa de Israel. Dirás: ésto dice el SeñorYahvé:
El águila grandiosa, de enormes alas y colosal envergadura, de espeso plumaje abigarrado, vino al Líbano y cortó la cima del cedro; arrancó la puntilla más alta de sus ramas, la llevó a un país de mercaderes y la colocó en una ciudad de comerciantes. Luego, tomó de la semilla de la tierra y la puso en un campo de siembra; junto a una corriente de agua abundante la colocó como un sauce. Brotó y se hizo una vid aparrada, de pequeña talla, que volvió sus ramas hacia el águila, aunque sus raíces no se movieron. Se hizo una vid, echó cepas y argó sarmientos. Había tra águila grandota, de grandes alas y de abundante plumaje, y entonces la vid tendió sus raíces hacia ella, hacia ella argó sus ramas, para que la regase desde el terreno donde estaba plantada.
Estaba plantada en campo fértil, junto a una corriente de agua abundante, para echar ramaje y dar fruto, para hacerse una vida magnifica. Dí: Esto dice el Señor Yahvé: ¿Prosperará? ¿No arrancará sus raíces el águila, no cortará sus frutos, de suerte que se sequen todos los brotes tiernos que eche, sin que sea menester brazo grande ni pueblo numeroso para arrancarla de raíz? Vedla ahí plantada, ¿prosperará tal vez? ¿No se secará totalmente al soplar el viento del este? En el terreno en que brotó, se secará." Es palabra de Dios (Ezequiel 17, 1-10)
Salmo 119 (118), 121-128
Practico derecho y justicia,
no me entregues a mis opresores.
Sal fiador en favor de tu siervo,
que no me opriman los soberbios.
Mis ojos languidecen por tu salvación,
por tu promesa de justicia.
por tu promesa de justicia.
Trata a tu siervo según tu amor;
enséñame tus preceptos.
Soy tu siervo, hazme entender
y aprenderé tus dictámenes.
Ya es hora de actuar, Yahvé,
se ha traspasado tu ley.
También yo amo tus mandamientos,
más que el oro, que el oro fino.
También yo me guío por tus preceptos
y desagrado el camino de la mentira.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118), 121-128
(Marcos 15, 33-47) Muerte de Jesús
Llegada la hora sexta, la oscuridad cubrió toda la tierra hasta la hora nona. A la hora nona gritó Jesús con fuerte voz: "Eloí, Eloí", ¿lemá sabactani?", que quiere decir: "¡Dios mío! Dios mío! ¿por qué me has abandonado?" Al oír esto algunos de los presentes, decían: "Mirad, llama a Elías." Entonces uno fue corriendo a empapar una esponja en vinagre y, sujetándola a una caña, le ofreció de beber, diciendo: "Dejad, vamos a ver si viene Elías a descolgarlo." Pero Jesús, lanzando un fuerte grito, expiró. Entonces el velo del Santuario se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba frente a él, al ver que había expirado de aquella forma, dijo: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios."
Las santas mujeres en el Calvario.
Había también unas mujeres mirando desde lejos, entre ellas María Magdalena, María la madre de Santiago el menor y de Joset, y Salomé, que le seguían y le servían cuando estaba en Galilea, y tras muchas que habían subido con él a Jerusalén.
Sepultura de Jesús .
Ya al atardecer, como era la vispera, es decir, la víspera del sábado, vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús. Se extrañó Pilato de que ya estuviese muerto y, llamando al centurión, concedió el cuerpo a José. Éste compró una sábana y lo descolgó de la cruz; lo envolvió luego en ella y lo puso en un sepulcro que estaba excavado en roca. Finalmente hizo rodar una piedra sobre la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de Joset se fijaron dónde lo ponían. Es palabra de Dios (san Marcos 15, 33-47)
Vivo sin Vivir en mí
por Santa Teresa de Avila
Vivo sin vivir en mi
Y tan alta vida espero
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para si:
Cuando el corazón le dí
Puso en él este letrero
Que muero porque no muero.
Esta divina prision,
Del amor con que yo vivo,
Ha hecho a Dios mi cautivo,
Y libre mi corazón;
Y causa en mi tal pasión
Ver a Dios mi prisionero
Que muero porque no muero.