13 de Septiembre de 2011
De nuevo las San franciscanas se adueñaron del anbon haciendo las lecturas hoy Martes y ni quien las quite a Alma y Librada ah ya nos llevan 4 dias sin agua y el presidente bien gracias toda la población sin agua
(Esdras 8, 21-30) Allí, a orillas del río Ahavá, pregoné un ayuno para humillarnos delante de nuestro Dios y pedirle un viaje feliz para nosotros, nuestros hijos y nuestros bienes. Es que me había dado vergüenza solicitar del rey soldados de infantería y de caballería para protegernos del enemigo en el camino; por el contrario, habíamos declarado al rey: "La mano de nuestro Dios está para protegernos del enemigo en el camino; por el contrario, habíamos declarado al rey: "La mano de nuestro Dios está, para bien, con todos los que lo buscan; y su poder y su cólera sobre todos los que lo abandonan." Ayunamos, pues, e invocamos a nuestro Dios con este fin. Y él nos atendió. Elegí a doce jefes de los sacerdotes, y además a Serebías y Jasabías, y con ellos a diez de sus hermanos; les pesé la plata, el oro y los utensilios, ofrendas que el rey, sus consejeros, sus jefes y todos los israelitas que se encontraban allí habían reservado para el templo de nuestro Dios. Pesé y les entregué seiscientos cincuenta talentos de plata, cien utensilios de plata de dos talentos, cien talentos de oro, veinte copas de oro de mil dáricos y dos objetos de hermoso bronce dorado, preciosos como el oro.
Y les dije: "Vosotros estáis consagrados a Yahvé; estos utensilios son sagrados; esa plata y este oro son una ofrenda voluntaria a Yahvé, Dios de nuestros padres. Vigilad y guardadlos hasta que los peséis ante los jefes de los sacerdotes y de los levitas y los cabezas de familia de Israel, en Jerusalén, en las cámaras del templo de Yahvé. Es palabra de Dios (Esdras 8,21-30)
Salmo 119 (118), 129-136
Tus dictámenes son maravillas,
por eso los guardo con ansia,
Al manifestarse, tus palabras iluminan,
dando inteligencia a los sencillos.
Abro bien mi boca y hondo aspiro,
que estoy ansioso de tus mandatos.
Vuélvete a mí y tenme piedad,
como es justo con los que aman tu nombre.
Afirma mis pasos en tu promesa,
que no me domine ningún mal.
Rescátame de la opresión humana,
y yo tus ordenanzas guardaré.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
y enséñame tus preceptos.
Ríos de lágrimas vierten mis ojos,
porque no se guarda tu ley.
Es palabra de Dios (Salmo 119 (118) , 129-136
(san Juan 18, 12-18, Jesús ante Anás y Caifás, Negaciones de Pedro.
Entonces la cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Jesús, le ataron y lo condujeron primero a casa de Anás, pues era suegro de Caifás, el sumo Sacerdote de aquel año. Caifás era el que había aconsejado a los judíos que convenía que muriera un solo hombre por el pueblo. Seguían a Jesús Simón Pedro y tro discípulo. Este discípulo, como era conocido del Sumo Sacerdote, entró con Jesús en el atrio del Sumo Sacerdote, mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Entonces salío el tro discípulo, el conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera e hizo pasar a Pedro. La muchacha portera dijo a Pedro: "¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?" Respondió él: "No lo soy." Los siervos y los guardias estaban calentándose en torno a unas brasas, porque hacía frío. También Pedro estaba con ellos calentándose. Es palabra de Dios (san Juan 18, 12-18)
OM AUM
Oye el latido
del universo
Oye la voz
de tu deseo.
Aún vivirás
bellos momentos.
Aún la sonrisa
borra el recuerdo.
Aún queda tierra.
Aún queda fuego.
Aún canta el alma.
Aún vibra el cuerpo.
Aún estremecen
los sentimientos.
Aún echan flor
viejos cerezos.
Mira los campos
de humeda hiedra.
Mira las playas
de ardiente arena.
Aún la paloma
es mensajera.
Aún forman nidos
blancas cigüeñas.
Aún brilla el sol.
Aún hay estrellas
Aún juega el niño.
Aún hay ballenas.
Aún está el mundo
ante tus puertas
Aún llama siempre
la primavera.
Vive la vida cada momento
Vive al instante
de amor sincero.
Gracias Rosy ! Dios te bendiga.
Al alba dije : !Ven!, ven!
Andrea Andrea hola tiempo que no te dejas ver ni oir Tú Andrea gracias por pasar por aquí nomas quiero decirte algo que quizas nadien lo ha observado o no te lo quieren decir hay una cosa que la gente lo interpreta mal y es como se le dice en Medicina o los que estudian y van a ser doctores a las partes intimas del hombre me dá pena decirtelo pero preguntalo por ahi empieza con una preciosa "p" y termina con Ven, Ven nomás quitas las u v´s oh Dios mio que nombres escojen pero ya ni modo estoy segura que tú ni te lo imaginabas a mi cuando alguien pasa por lo que escribo me gusta agradecer y decir gracias Andrea muchacha linda y de buen corazón pura e ingenua.
Tocante a la poesía está muy bonita preciosa y hermosa Bella la tomé o más bien la copié de una "Especial Emma Margarita R.A. Valdes. Presentado por "Tiempo de Poesía" Poesía Trascedental . Y apenas empieza hay que acabarla hoy escribiré un poco más. Dios te Bendiga siempre
14 de Septiembre de 2011
(Sabiduría 16, 15-24) cuarta antitesis: el ranizo y el maná
Es imposible huir de tu mano. Los impíos que no querían conocerte fueron castigados con la fuerza de tu brazo; los persiguieron lluvias insólitas, granizadas y aguaceros implacables, y el fuego los devoró. Y lo más sorprendente era que el fuego ardía más en el agua, que todo lo apaga, pues el cosmos es defensor de los justos. Unas veces las llamas amainaban, para no abrasar a los animalitos enviados contra los impíos y para que, al verlos, comprendieran que los impulsaba el juicio de Dios. Tras veces, aun en medio del agua, ardían más intensamente que el fuego, para destruir los frutos de una tierra injusta. A tu pueblo, por el contrario, lo alimentaste con manjar de ángeles y les mandaste desde el cielo un pan arreglado sin fatiga, que producía gran placer y satisfacía todos los gustos. Este sustento mostraba tu dulzura para con tus hijos, pues se adaptaba al gusto del que lo tomaba y se transformaba en lo que cada uno quería.
Nieve y hielo resistían al fuego sin fundirse, para que supieran que el fuego destruía las cosechas de sus enemigos, ardiendo entre el granizo y resplandeciendo entre la lluvia. En cambio, se olvidaba de su propio poder, para que los justos pudieran alimentdarse. Porque la creación, sirviendote a ti, su Creador, se endurece para castigar a los injustos y se modera para favorecer a los que confían en ti. Es palabra de Dios (Sabiduría 16, 15-24)
Salmo 4
Oración vespertina
Respóndeme cuando te llamo,
Dios testigo de mi inocencia;
tú, que en el apuro me abres salidas,
tenme piedad y escucha mi oración.
Sabed que Yahvé me distingue con su amor,
Yahvé me escucha cuando le llamo.
Temblad y no pequéis,
reflexionad en el lecho y callad.
Ofreced sacrificios justos y confiad en Yahvé.
Muchos dicen: "¿Quién nos hará ver la dicha?"
¡Haz brillar sobre nosotros la luz de tu rostro!
Yahvé, me has dado más alegría interior
que cuando ellos abundan en trigo y en mosto.
En paz me acuesto y en seguida me duermo,
pues tú solo, Yahvé, me haces vivir tranquilo
Es palabra de Dios ( Salmo 4 )
(san Juan 18, 1-10) Prendimiento de Jesús .
Dicho esto, pasó Jesús con sus discípulo al tro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos. Pero también Judas, el que le iba a entregar, conocía el sitio porque Jesús se había reunido allí muchas veces con sus discípulos. Judas, pues, se presentó allí con la cohorte y los gurdias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas. Jesús, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelantó y les preguntó: "¿A quién buscáis?" Le contestaron: "A Jesús el Nazareno." Les dijo: "Yo soy." Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos. Cuando les dijo "Yo soy", retrocedieron y cayeron en tierra.
Ofreced sacrificios justos y confiad en Yahvé. Les preguntó de nuevo: "A quién buscáis?" Le contestaron: "A Jesús el Nazareno". Les dijo Jesús: "Ya os he dicho que yo soy, así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos." Así se cumpliría lo que había dicho: "No he perdido ninguno de los que me has dado."
Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. Jesús dijo a Pedro: "Vluelve la espada a la vaina. ¿Es que no voy a beber la copa que me ha dado el Padre?" Es palabra de Dios (san Juan 18, 1-10)
"OM AUM"
Aún la ilusión
vuela en tus sueños
Aún la palabra
rompe el silencio.
Aún hay futuro.
aún queda tiempo.
Aún hay abrazos.
Aún nace el beso.
Aún en las ramas
susurra el viento
Aún lleva el aire
la luz del cielo
siente la duda,
medita y piensa.
siente el clamor
de tu conciencia.
Aún crece el trigo
de la promesa.
Aún se hace pan
de vida eterna.
Aún brota el fruto
.Aún su cosecha.
Aún hay quien ama.
Aún hay quien reza.
15 de Septiembre de 2011
(Eclesiastés 2, 1-14) Me dije para mis adentros: ¡voy a probar con el placer y a disfrutar del bienestar! Pero vi que también esto es vanidad. A la risa llamé locura, y del placer dije: ¿Para qué vale? Traté de regalar mi cuerpo con vino, mientras guiaba mi reflexión con sabiduría, y de entregarme a la necedad hasta ver en que consistía la felicidad de los humanos , lo que hacen bajo el cielo durante los contados días de su vida. Emprendí mis grandes obras; construí palacios, planté viñas; me hice huertos y jardines, y los planté de toda clase de árboles frutales. Me construí albercas para que el agua regase la fértil fronda. Tuve siervos y esclavas: poseí servidumbre, así como ganados, vacas y ovejas, en mayor cantidad que ninguno de mis predecesores en Jerusalén. Atesoré también plata y oro, tributos de reyes y de provincias. Me procuré cantores y cantoras, toda clase de lujos humanos, coperos y reposteros. Me hice grande y superé a todos mis predecesores en Jerusalén, asistido por mi sabiduría. Nada negué a mis ojos de cuanto me pedían, ni rehusé a mi corazón ninguna alegría, pues me solazaba en medio de todas mis fatigas, y esto me compensaba de todas mis fatigas.
Consideré entonces todas las obras de mis manos y lo mucho que me fatigué haciéndolas, y vi que todo es vanidad y atrapar vientos, y que ningún provecho se saca bajo el sol. Me puse a considerar la sabiduría, la locura y la necedad. ¿qué hará el hombre que suceda al rey, sino lo que ya tros hicieron? Vi que la sabiduría aventaja a la necedad, como la luz a las tinieblas.
El sabio tiene sus ojos abiertos, pero el necio camina en tinieblas. Es palabra de Dios (Eclesiastés 2,1-14)
Salmo 29 (28)
Himno al Señor de la tormenta
¡Rendid a Yahvé, hijos de Dios,
rendid a Yahvé gloria y poder!
Rendid a Yahvé la gloria de su nombre,
postraos ante Yahvé en el atrio sagrado.
La voz de Yahvé sobre las aguas,
el Dios de la gloria truena,
¡es Yahvé sobre las aguas caudalosas!
La voz de Yahvé con fuerza,
la voz de Yahvé con majestad.
La voz de Yahvé desgaja los cedros,
desgaja Yahvé los cedros del Líbano,
hace brincar como novillo al Líbano,
al Sarión como cría de búfalo.
La voz de Yahvé afila llamaradas.
La voz de Yahvé estremece la estepa,
estremece Yahvé el desierto de Cades.
La voz de Yahvé reduce las encinas,
Yahvé se sentó sobre el diluvio,
Yahvé se sienta como rey eterno.
Yahvé da poder a su pueblo,
Yahvé bendice a su pueblo con la paz.
Es palabra de Dios (Salmo 29 (28) )
(2 Pedro 1, 2-16) Su divino poder nos ha concedido cuanto necesitamos para la vida y la piedad, mediante el conocimiento perfecto del que nos ha llamado por su propia gloria y virtud. Por medio de ellas nos han sido concedidas las preciosas y sublimes promesas, para que por ellas os hicierais partícipes de la naturaleza divina, huyendo de la disolución que hay en el mundo a causa de la concupiscencia. Por esta misma razón, poned el mayor empeño en añadir a vuestra fe la virtud, a la virtud el conocimiento, al conocimiento la templanza, a la templanza la paciencia activa, a la paciencia activa la piedad, a la piedad el amor fraterno, y al amor fraterno la caridad. Pues si poseéis estas cosas en abundancia, no os dejarán inactivos ni estériles para llegar al conocimiento perfecto de nuestro Señor Jesucristo. Quien no las tenga es ciego y corto de vista, y ha echado en olvido que ya ha sido purificado de sus pecados pasados. Por tanto, hermanos, poned el mayor empeño en afianzar vuestra vocación y vuestra elección. Obrando así nunca caeréis. Y así se os dará amplia entrada en el Reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
El testimonio apostólico .
Por tal motivo, estaré siempre recordándoos estas cosas, aunque ya las sepáis y os mantengáis firmes en la verdad que poseéis. Mientras permanezca en esta tienda que es la vida, me parece justo estimularos con la exhortación, aunque sé que pronto tendré que abandonar mi tienda, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. Pero pondré empeño en que, en todo momento, después de mi partida, podáis recordar estas cosas. Os hemos enseñado cosas referentes al poder y a la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Para ello no hemos recurrido a fábulas ingeniosas, pues os hemos hablado después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Os hemos enseñado cosas referentes al poder y a la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Para ello no hemos recurrido a fábulas ingeniosas, pues os hemos bablado después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Es palabra de Dios (2 Pedro 1, 2-16)
OM AUM
Aún lucha el hombre
por una idea.
Aún el espíritu
a Dios se acerca.
Lleva a tro ser
el Evangelio.
Lleva a tu hermano
pan y consuelo.
Aún dan buen vino
los odres viejos.
Aún se hace sangre
en el misterio.
Aún se vendimia.
Aún hay viñedos.
Aún quedan monjes.
Aún crecen templos.
Aún la verdad
viene del Verbo.
Aún por la tierra
va el misionero
Hasta una fecha
Dios aún te espera.
tienes aún tiempo
en tu sendero
Emma-Margarita R A .-Valdes
(17 de Septiembre de 2011)
(Esdras 3, 1-8) Reanudación del culto.
Llegado el séptimo mes, y estando ya los israelitas en sus ciudades, se congregó todo el pueblo como un solo hombre en Jerusalén. Josué, hijo de Josadac, con sus colegas los sacerdotes, y Zorobabel, hijo de Sealtiel, con sus hermanos, se pusieron a reconstruir el altar del Dios de Israel, para ofrecer en él holocaustos, como está escrito en la Ley de Moisés, hombre de Dios. Erigieron el altar en su emplazamiento, a pesar del temor que les infundían los pueblos de la tierra, y ofrecieron en él holocaustos a Yahvé: los holocaustos de la mañana y de la tarde. Celebraron la fiesta de las Tiendas, según está escrito, con el número de holocaustos cotidianos establecidos según el rito de cada día; después, ofrecieron el holocausto perpetuo y los de los sábados, novilunios y todas las solemnidades consagradas a Yahvé, además de lo que cada uno quería ofrecer voluntariamente a Yahvé. Desde el día primero del séptimo mes, comenzaron a ofrecer holocustos a Yahvé, aunque no se habían echado todavía los cimientos del santuario de Yahvé.
Pagaron con dinero a los canteros y a los carpinteros, y dieron víveres, bebidas y aceite a los idonios y a los tirios, para que enviasen por mar a Jope madera de cedro del Líbano, según la autorización de Ciro, rey de Persia. El año segundo de su llegada al templo de Dios en Jerusalén, el segundo mes, Zorobabel, hijo de Sealtiel, y Josué, hijo de Josadac, con el resto de su correligionarios, los sacerdotes, los levitas y todos lo que habían vuelto del destierro a Jerusalen, comenzaron la obra . Designaron a algunos levitas, de veinte años en adelante, para dirigir las obras del templo de Yahvé. Es palabra de Dios (Esdras 3, 1-8)
Salmo 119 (118), 57-64
Mi porción es Yahvé. He decidido
guardar tus palabras.
Busco con anhelo tu favor,
tenme piedad por tu promesa.
He examinado mis caminos
y vuelo mis pasos a tus dictámenes.
Me doy prisa, sin tardar,
Me doy prisa, sin tardar,
en observar tus mandamientos.
Me envuelven las redes de los malitos,
pero yo no olvido tu ley.
Me levanto a medianoche a darte gracias,
por la justicia de tus normas.
Amigo soy de los que te respetan
y observan tus ordenanzas.
De tu amor, Yahvé, está llena la tierra,
enséñame tus preceptos.
Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 57-64)
(Apocalipsis 12, 1-6; 9, 1-12) Visión de la Mujer y el Dragón .
Apareció en el cielo un signo sorprendente: una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y tocada con una corona de doce estrellas. Está encinta, y grita por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz. Apareció después tro signo en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, que llevaba sobre sus cabezas siete diademas. Barrió con su cola la tercera parte de las estrellas del cielo y las derramó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto naciera. La Mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro. Pero su hijo fue arrebatado y llevado hasta Dios y su trono. La Mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar arreglado por Dios para ser allí alimentada mil doscientos sesenta días.
La quinta trompeta.
Tocó el quinto ángel... Entonces vi una estrella que había caído del cielo a la tierra. Se le dio la llave del pozo del abismo. Abrió el pozo del abismo y subió de él una humareda como la de un horno enorme, y el sol y el aire se oscurecieron con la humareda del pozo. De la humareda salieron langostas, que cubrieron la tierra, y se les dio un poder como el que tienen los escorpiones de la tierra. Se les dijo que no causaran daño a la hierba de la tierra, ni a nada verde, ni a ningún árbol; sólo a los hombres que no llevaran en la frente el sello de Dios. Se les dio poder para atormentarlos durante cinco meses, no para matarlos. El dolor que producen es como el de la picadura del escorpión. En aquellos días, buscarán los hombres la muerte y no la encontrarán. Desearán morir, pero la muerte huirá de ellos. Las langostas parecían caballos listos para la guerra. Llevaban sobre sus cabezas una especie de coronas que parecían de oro; sus rostros tenían apariencia humana, su cabellera era como de mujer, y sus dientes, como de león; llevaban corazas que parecían de hierro, y el ruido de sus alas recordaba al estruendo de carros tirados por muchos caballos, que corren al combate; tienen colas como las de los escorpiones, con aguijons, y con ellas pueden causar daño a los hombres durante cinco meses. Su rey es el ángel del abismo, llamado en hebreo "Abaddón", y en griego "Apolión"
El primer ¡Ay! ha pasado. Pero atención, que detrás vienen todavía dos. Es palabra de Dios (Apocalipsis 12, 1-6; 9, 1-12)
EL VIENTO DEL SUR
El viento no tiene pies
cuando pisa mi albahaca
y persigue a la oropéndola
con su gumia de plata.
El viento no tiene rostro
cuando mi ajiméz alcanza
y ante mis puertas de sándolo
levanta, brusco, la aldaba.
El viento no tiene cuerpo
cuando en la alcoba me abraza
y silba por el arriate
y derriba la albitana.
El viento no tiene manos
cuando mi cintura enlaza
y oprime, ardiente, mis pechos
en su sensual alharaca.
El viento no tiene dedos
cuando por mi piel resbala,
deshoja el rojo clavel
y destrenza la biznaga.
18 de Septiembre de 2011
(Sabiduría 14, 1-11) Tro, dispuesto a embarcar para cruzar el mar bravío, invoca a un madero más frágil que la nave que lo lleva. A ésta la inventó el afán de lucro y la construyó la sabiduría como artífece; pero es tu providencia, Padre, quien la guía, pues también en el mar abriste un camino y una senda segura entre las olas, demostrando así que puedes salvar de todo peligro, para que hasta el inexperto pueda embarcarse. No quieres que las obras de tu Sabiduría queden estériles; por eso, los hombres confían sus vidas a un insignificante madero, cruzan el oleaje en una balsa y arriban sanos y salvos. Ya en los comienzos, cuando los soberbios gigantes perecían, la esperanza del mundo se refugió en una balsa, que, pilotada por tu mano, legó al mundo una semilla de vida.
Bendito, pues, el madero con el que se hace justicia; pero malos los que el ídolo manufacturado y el que lo hizo; el uno por hacerlo, y el tro porque, siendo así, es considerado dios.
Dios no está muy contento igualmente con el impío y su impiedad, y la obra será castigada junto con su autor. Por eso los ídolos de las naciones también serán juzgados, porque se hizieron no muy buenos entre las criaturas de Dios, ocasión de tropiezo para las almas de los hombres y una trampa para los pies de los insensatos. Es palabra de Dios (Sabiduría 14, 1-11)
Salmo 119 (118), 161-168
Unos príncipes me persiguen sin razón,
más mi corazón teme tus palabras.
Yo me regocijo en tu promesa
como quien halla un gran botín
detesto la mentira,
pero amo en cambio tu ley.
Siete veces al día te alabo,
por la rectitud de tus juicios.
Rebosan paz los que aman tu ley,
ningún contratiempo los hace tropezar.
Espero tu salvación Yahvé,
y cumplo tus mandamientos.
Aspiro a guardar tus dictámenes,
los amo sobremanera.
Guardo tus ordenanzas y dictámenes,
tienes presente todos mis caminos.
Es palabra de Dios
(salmo 119 (118), 161-168
(2 Pedro 1, 12-18) El testimonio apostólico
Por tal motivo, estaré siempre recordándoos estas cosas, aunque ya las sepáis y os mantengáis firmes en la verdad que poseéis. Mientras permanezca en esta tienda que es la vida, me parece justo estimularos con la exhortación, aunque sé que pronto tendré que abandonar mi tienda, según me lo ha manifestado nuestro Señor Jesucristo. Pero pondré empeño en que, en todo momento, después de mi partida, podáis recordar estas cosas. Os hemos enseñado cosas referentes al poder y a la Venida de nuestro Señor Jesucristo. Para ello no hemos recurrido a fábulas ingeniosas, pues os hemos hablado después de haber visto con nuestros propios ojos su majestad. Él recibió de Dios Padre honor y gloria, cuando la sublime Gloria le dirigió esta voz: "Este es mi Hijo muy amado en quien me complazco." Nosotros mismos escuchamos esta voz, venida del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. Es palabra de Dios (2 Pedro 1,12-18)
EL VIENTO DEL SUR
El viento no tiene labios
cuando al despertar del alba
roza con su aura mi frente,
fresco de azahar y almáciga
El viento no tiene ojos
cuando clava su azagaya
en el centro de mi sangre
y mis pasiones levanta.
Pero cuando tú en el viento
agitas tus blancas alas,
mi cuerpo y mi alma se elevan
como libre alcahazada.
Cuando en el viento rodeas
la arcilla de mi alcarraza,
refresas mi agua interior,
sacias la sed que me abrasa.
Cuando sobre el viento alientas
brisa de fe, de esperanza,
me liberas de mi miedo,
de mi dolor, de mi adarga.
Y cuando habito en el viento
solano de tu palabra,
el viento negro del mundo
se detiene ante mi alcázar.
Emma Margarita R.A.-Valdés
19 de Septiembre de 2011
(Esther 4, 17a-17h) Oración de Mardoqueo.
Mardoqueo oró al Señor, acordándose de todas sus maravillas, y exclamó: "¡Señor, Señor, Rey Omnipotente! Todo está en tu poder y no hay quien se resista a tu voluntad, si has decidido salvar a Israel.
Tú hiciste el cielo y la tierra, cuantas maravillas existen bajo el cielo. Eres Señor de todo, y nadie se te puede oponer, Señor. Tú lo conoces todo, tú sabes, Señor, que no por insolencia, orgullo o pundonor, me negué a inclinarme ante el orgulloso Amán, pues gustoso besaría las plantas de sus pies por la salvación de Israel.
Pero yo lo hice por no rendir gloria a un hombre, por encima de la gloria de Dios; no me postraré ante nadie, sino ante ti solo, Señor; y no dicta el orgullo mi conducta. Ahora, pues, señor Dios, Rey, dios de Abraham, perdona a tu pueblo, porque andan mirando cómo destruirnos y desean exterminar la heredad que fue tuya desde siempre. No desprecies tu parte, la que rescataste para ti del país de Egipto. Escucha mi oración, muéstrate propicio a tu heredad; haz nuestro duelo en alegría, para que, viviendo, cantemos himnos a tu Nombre, Señor. No tapes la boca de los que te alaban." Es palabra de Dios (Esther 4, 17a-17h)
Salmo 145 (144), 2-3, 8-9, 17-18
Todos los días te bendeciré,
alabaré tu nombre por siempre.
Grandioso es Yahvé, muy digno de alabanza,
su grandeza carece de límites.
Es Yahvé, clemente y misericordioso,
tardo a la cólera y grande en amor,
bueno es Yahvé para con todos,
tierno con todas sus creaturas.
Yahvé es justo cuando actúa,
Yahvé es justo cuando actúa,
amoroso en todas sus obras.
Cerca está Yahvé de los que lo invocan,
de todos lo que lo invocan con sinceridad .
Es palabra de Dios
(Salmo 145 (144), 2-3, 8-9, 17-18)
(san Juan 13, 21-30) Anuncio de la traición de Judas.
Cuando pronunció estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró: "En vedad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará." Los discípulos se miraban unos a tros, sin saber de quién hablaba. Uno de sus discípulos, el que Jesús amaba, estaba a la mesa al lado de Jesús. Simón Pedro le hizo una seña y le dijo: "Pregúntale de quién está hablando." Él, recostándose sobre el pecho de Jesús, le preguntó: "Señor, ¿quién es?" Le respondió Jesús: "Es aquel a quien dé el bocado que voy a mojar:" Entonces mojó el bocado, lo tomó y se lo dio a Judas, hijo de Simón Iscariote. Y, tras el bocado, llegó en él Satanás. Jesús le dijo: "Lo que vas a hacer, hazlo pronto." Pero ninguno de los comensales entendió por qué se lo decía. Como Judas tenía la bolsa, algunos pensaban que Jesús quería decirle: "Compra lo que nos hace falta para la fiesta", o que diera algo a los pobres. En cuanto tomó Judas el bocado, salió. Era de noche. Es palabra de Dios (san Juan 13, 21-30)
AROMA DE MANDRÁGORAS
(Cantar de los cantáres)
Aroman el encuentro las mandrágoras.
Desperte, por tu amor, bajo el manzano
y hallaré el dulce mosto de tu boca
en el macizo de las balsameras.
Déjame ver tu bello rostro
entre las hendiduras de los riscos,
por las grietas de peñas escarpadas,
en las guaridas negras de los negros leones
o en las montañas de los leopardos.
Antes de que refresque el día
y nos cubran las sombras,
construyamos la casi inmaculada
con pilares de hierro
y artesonado de ciprés.
Tú serás fuente en mi jardín
y yo seré un vergel de nardos,
de canela, de cinamomo
de incienzo, de azafrán y de áloe.
Ya han cesado las lluvias torrenciales,
han pasado los tiempos.
Hoy arrulla la tórtola en la tierra,
el rito de la poda se ha cumplido,
la hiquera hecha sus brotes y florece la viña.
Soy racimo de alheña tu nombre es mi color
y mis manos destilan miel
en tu acervo de trigo y azucenas.
Cuando pronunció estas palabras, Jesús se turbó en su interior y declaró:
Qué bella imágen de Jesús turbado. Muestra lo humano. Tan acostumbrados a ver sólo lo divino. ¿Será así el término en el origuannal? Gracias Rosy. m
Al alba dije : !Ven!, ven!
Bueno tendré que contestar " l mean answer you" quisiera enterderte Andrew todos somos humanos desde Jesús hecho hombre tenía que tener los mismos sentimientos que sentimos los humanos y es bello verlo a imagen y semejanza nuestra y es sensible ver a una persona cual Jesús ver a una persona que se detiene y continua o se equivoca, ese sentimiento vino a nuestro amado Jesús al pronunciar esas palabras muchos lo tomaremos a mal que le haya sucedido a El o a aquella persona al leer que se brinco algunas palabras o que empezó a leer antes de tiempo no encuentra que hacer yo siento que eso es turbación del mecanismo que hay de nuestro cerebro y boca alguna imagen que le vino en mente o algún recuerdo de lo que estaba viendo o ver y a sabiendas del que lo iba entregar a mi buen amado Jesús hizo que no leyera o actuara o se contubiera "debemos pensar al igual que los niños" pues oh mi Dios amado si ha permitido que se hizieran las compiures tan inteligentes que son pues la compiurer que diseño el arquitecto de la vida Dios que nos hizo a su imagen y semejanza esa compiurer esta en nuestra cabeza y es la que dirije nuestros sentimientos nuestra forma de actuar gracias Andrew, y el Buen y amado Dios te Bendiga .
20 de Septiembre de 2011
(Sabiduría 9, 1-13)) "Dios de mis antepasados, Señor de misericordia, que hiciste todas las cosas con tu palabra, y con tu sabiduría formaste al hombre para que dominase sobre tus criaturas, gobernase el mundo con santidad y justicia y juzgase con rectitud de espíritu; dame la Sabiduría entronizada junto a tí, y no me excluyas de entre tus hijos. Porque soy siervo tuyo, hijo de tu esclava, un hombre débil y de vida efímera, dificil de comprender el derecho y las leyes. Pues, aunque uno sea perfecto entre los hombres, si le falta la sabiduría que viene de ti, será tenido en nada.
Tú me elegiste como rey de tu pueblo, para gobernar a tus hijos y a tus hijas; tú me diste a construir un templo en tu monte santo y un altar en la ciudad donde habitas, a imitación de la tienda santa que arreglaste desde el principio. Contigo está la sabiduría que conoce tus obras, que estaba a tu lado cuando hacías el mundo, que conoce lo que te agrada y lo que es conforme a tus mandamientos. Envíala desde el santo cielo, mándala desde tu trono glorioso, para que me acompañe en mis tareas y pueda yo conocer lo que te agrada. Ella, que todo lo sabe y comprende, me guiará prudentemente en mis empresas y me protegerá con su gloria. Así mis obras serán aceptadas, juzgaré a tu pueblo con justicia y seré digno del trono de mi padre. Pues, ¿qué hombre puede conocer la voluntad de Dios? ¿Quién puede considerar lo que el Señor quiere? . Es palabra de Dios (Sabiduría 9, 1-13
Salmo 119 (118), 33-40
Enséñame, Yahvé, el camino de tus preceptos,
lo quiero recorrer como recompensa.
Dame inteligencia para guardar tu ley
y observarla de todo corazón.
Llévame por la senda de us mandatos,
que en ella me siento complacido.
Inclina mi corazón a tus dictámenes,
y no a ganancias injustas.
Aparta mis ojos de la vanidad,
hazme vivir por tu palabra.
Mantén a tu siervo tu promesa,
que conduce a tu temor,
Apártame el oprobio que me hiere,
pues son buenas tus decisiones.
Mira que anhelo tus ordenanzas,
hazme vivir por tu justicia.
Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 33-40
(san Lucas 1, 26-38) La Anunciación .
Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María. Cuando entró, le dijo: "Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo." Ella se turbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: "No temas, María, por que has hallado gracia delante de Dios; vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hjijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin." María respondió al ángel: "¿Cómo será esto posible, si no conozco varón?" El ángel le respondió: "El Espíritu santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, por eso, el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de Dios. Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya está en el sexto mes la que era considerada estéril, porque no hay nada imposible para Dios." Dijo María: "He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra." Y el ángel la dejó y se fue. Es palabra de Dios (san Lucas 1, 26-38)
AROMA DE MANDRÁGORAS
(Cantar de los cantares)
en la palmera erguida de tu tallo.
Antes de que refresque el día
y nos cubran las sombras,
ábreme, amor, la puerta. Tengo
mi cabeza cubierta de rocío
y en mi cuerpo desnudo la escarcha de la noche.
Mis ojos son palomas ciegas
Cobijo entre mis pechos lágrimas de tu mirra.
Te ofrezco mi odre, virgen
como el pomar del sol.
Ya el campo verdeguea
ya renacen los lirios en el valle.
Rasga tu carne mineral,
dame el oro de tus caricias fértiles
con las piedras de Tarsís de tus dedos.
Deseo en mi ánfora expectante, núbil,
tu marfil, tus zafiros,
y las columnas de alabastro
de tu estatua en humano renacer.
Antes de que refresque el día
y nos cubran las sombras,
estarémos unidos
en los macizos de las balsameras.
Llegaré luminosa, ardiente,
con tus saetas fúlgidas .
Sedienta de tu voz
beberé el dulce mosto de tu boca
pues ya exhalan su aroma las mandrágoras.
Emma Margarita RA. Valdés
21 de Septiembre de 2011
(Malaquías 4, 13-21) Triunfo de los justos el Día de Yahvé.
Duras me resultan vuestras palabras, dice Yahvé.- Y todavía decís: ¿Qué hemos dicho contra ti? - Habéis dicho: Es inútil servir a Dios; ¿qué ganamos con guardar sus mandamientos o con hacer duelo ante Yahvé Sebaot? Más bien hemos de felicitar a los arrogantes, que aun haciendo el mal prosperan, y aun tentando a Dios hullen impunes.
Entonces los devotos de Yahvé hablaron entre sí. Yahvé escuchó con atención; y se escribió en su presencia un libro en memoria de los devotos de Yahvé que honran su Nombre. Ese día que estoy listo se convertirán en mi propiedad personal, dice Yahvé Sebaot; y seré indulgente con ellos como es indulgente un padre con el hijo que le sirve. Entonces volveréis a distinguir entre el justo y el malito, entre quien sirve a Dios y quien no le sirve.
Está para llegar el Día, abrasador como un horno; todos los arrogantes y los malitos serán como paja; y los consumirá el Dia que viene, dice Yahvé Sebaot, hasta no dejarles raíz ni rama. Pero para vosotros, los adeptos a mi Nombre, os alumbrará el sol de justicia con la salud en sus rayos, y saldréis brincando como becerros bien cebados fuera del establo. Y pisotearéis a los malitos, que serán como ceniza bajo la planta de vuestros pies, el dia que estoy listo, dice Yahvé Sebaot Es palabra de Dios (Malaquías 4, 13-21)
Salmo 63 (62)
sed de Dios
Dios, tú mi Dios, yo te busco,
mi ser tiene sed de ti,
por ti languidece mi cuerpo,
como erial agotado, sin agua.
Así como te veía en el santuario,
contemplando tu fuerza y tu gloria
pues tu amor es mejor que la vida,
por eso mis labios te alaban-,
así quiero bendecirte en mi vida,
levantar mis manos en tu nombre;
me saciaré como de grasa y médula,
mis labios te alabarán jubilosos.
Si acostado me vienes a la mente,
quedo en vela meditando en ti,
porque tú me sirves de auxilio
y exulto a la sombra de tus alas;
mi ser se aprieta contra ti,
tu diestra me sostiene.
Es palabra de Dios
(Salmo 63 (62)
(Hebreos 2, 5-17) Base bíblica: Salmo 8.
En efecto, Dios no sometió a los ángeles el mundo venidero del que estamos hablando. Pues alguien declaró en algún lugar: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él? ¿O el hijo del hombre, para que de él te preocupes? Lo hiciste por un poco inferior a los ángeles; de gloria y honor lo coronaste. Todo lo sometiste bajo sus pies Someterle todo quiere decir que nada quedó sin que le fuera sometido. Pero ahora no vemos todavía que le esté sometido todo. Sin embargo, si vemos a Jesús, que fue hecho inferior a los ángeles por un poco, coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, pues por la gracia de Dios gustó la muerte para bien de todos.
Convenía, en verdad, que Aquel por quien y para quien existe todo condujera muchos hijos a la gloria, perfeccionando mediante el sufrimiento al que iba a guiarlos a la salvación. Pues santificador y santificados tienen todos el mismo origen. Por eso, no se avergüenza de llamarlos hermanos, cuando dice: Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la asamblea te alabaré. Y también: En él pondré yo mi confianza. Y nuevamente: Henos aquí, a mí y a los hijos que Dios me ha dado. Por tanto, del mismo modo que los hijos comparten la sangre y la carne, también él las compartió, para reducir a la impotencia mediante su muerte al que tenía el dominio sobre la muerte, es decir, al diablo, y liberar a los que, por temor a la muerte, estaban de por vida sometidos a esclavitud. Porque, ciertamente, no es a los ángeles a quienes tiende una mano, sino a la descendencia de Abraham. Por eso tuvo que asemejarse en todo a sus hermanos, para ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en lo que toca a Dios, y expiar los pecados del pueblo. Pues, habiendo pasado él la prueba del sufrimiento, puede ayudar a los que la están pasando. Es palabra de Dios (Hebreos 2, 5-17)
A CRISTO
Dime quien eres tú
¿Eres quizá dolor,
pues con citar tu nombre
vuelve ancestral temor
del mundo pecador
y se estremece el hombre?
Dime quien eres tu.
¿Eres acaso amor?.
¿Eres suave susurro de arroyuelo,
sauce florido, ave que en su vuelo
agita la alegría y el consuelo
con celestial ardor?.
Dime quien eres tú,
que sufriste el dolor
en el cuerpo de un hombre,
entregando tu amor,
humillando tu nombre.
Dime quien eres tú,
22 de Septiembre de 2011
(Qohélet 8, 1-17) ¿Quién como el sabio? ¿Quién tro sabe explicar una cosa? La sabiduría ilumina el rostro del hombre y transfigura sus facciones severas. Aténte al dictamen del rey, a causa del juramento divino; no tengas prisa en evitar su presencia; no te mezcles en conspiraciones, pues puede hacer cuanto le place. Pues la palabra regia es soberana, y ¿quién va a decirle: Qué haces? Quien se atiene a lo mandado, nada sabe de conspiraciones. Y la mente del sabio sabe el cuándo y el cómo, pues todo asunto tiene su cuándo y su cómo. Grandioso es el peligro que acecha al hombre, pues ignora lo que está por venir y nadie le anuncia lo que está por llegar. No es el hombre señor del viento, listo de dominarlo; ni es dueño del día de la muerte, ni puede huir a la guerra; ni la maldad libra a sus autores.
Todo esto he descubierto aplicando mi reflexión a cuanto pasa bajo el sol, cuando un hombre domina a tro hombe para hacerle daño. Por ejemplo, he visto a malitos conducidos a la tumba; vuelve la gente del Lugar Sagrado, y se olvidan en la ciudad del modo en que obraron. ¡Tro absurdo!: que no se ejecute en seguida la sentencia de la conducta del malito, con lo que el corazón de los humanos se llena de ganas de hacer el mal; que el pecador haga el mal cientos de veces, y se le den larguitas. Pues yo tenía entendido que les va bien a los temerosos de Dios, porque le temen, y que no le va bien al malito, ni alargará sus días como sombra el que no teme a Dios. Pues bien, un absurdo se da en la tierra:
Hay honrados tratados según la conducta de los malitos, y malitos tratados según la conducta de los honrados. Digo que éste es tro absurdo. Por eso, por eso alabaré la alegría, pues no hay tra cosa buena para el hombre bajo el sol sino comer, beber y divertirse; eso le acompañará en sus fatigas los días de vida que Dios le conceda bajo el sol. Cuanto más apliqué mi corazón a estudiar la sabiduría y a contemplar el ajetreo que se da sobre la tierra - pues ni de día ni de noche concilian los ojos el sueño-, fui viendo que el ser humano no puede descubrir todas las obras de Dios, las obras que se realizan bajo el sol. Por más que se afane el hombre en buscar, nada descubrirá, y el mismo sabio, aunque diga saberlo, no esta listo a descubrirlo. Es palabra de Dios (Qohélet 8, 1-17)
Salmo 119 (118), 1-8
Dichosos los que caminan rectamnte,
los que proceden en la ley de Yahvé.
Dichosos los que guardan sus preceptos,
los que lo buscan de todo corazón;
los que sin hacer inquidad,
andan por sus caminos.
Tú promulgaste tus ordenanzas,
para que sean guardadas cabalmente.
¡Ojalá mis caminos estén firmes
para poder guardar tus preceptos!
No me veré entonces defraudado
al mirar todos tus mandamientos.
Te daré gracias con toda sinceridad
cuando aprenda tus justas normas.
Quiero observar tus preceptos,
no me abandones del todo.
Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 1-8
(Hechos 27, 1-13) Camino de Roma
Cuando se decidió que nos embarcásemos rumbo a Italia, entregaron a Pablo y a algunos tros prisioneros a un centurión de la cohorte Augusta, llamado Julio. Embarcamos en una nave de Adramitio, que iba a partir hacia las costas de Asia, y nos hicimos a la mar. Estaba con nosotros Aristarco, macedonio de Tesalónica. Al día siguiente arribamos a Sidón. Julio se portó humanamente con Pablo y le permitió ir a ver a sus amigos y ser atendido por ellos. Zarpamos de allí y navegamos al abrigo de las costas de Chipre, porque los vientos eran contrarios. Atravesamos los mares de Cilicia y Panfilia y, al cabo de quince días, llegamos a Mira de Licia. Allí encontró el centurión una nave alejandrina que navegaba a Italia, y nos hizo subir a bordo.
Durante muchos días la navegación fue lenta y a duras penas llegamos a la altura de Gnido. Como el viento no nos dejaba llegar al puerto, navegamos al abrigo de Creta por la parte de Salmonte; y, costeándola, llegamos con dificultad a un lugar llamado Buenos Puertos, cerca del cual se encuentra la ciudad de Lasea.
Tempestad y naufragio
Había transcurrido bastante tiempo y la navegación era ya peligrosa, pues incluso había pasado el Ayuno. Pablo les advertió: "Amigos, presiento que la navegación va a ser muy peligrosa, y que pueden salir seriamente dañadas no sólo la carga y la nave, sino también nuestras propias personas." Pero el centurión daba más crédito al piloto y al patrón que a las palabras de Pablo. Como el puerto no estaba acondicionado para invernar, la mayoría decidió hacerse a la mar desde allí, por si era posible llegar a Fénica, un puerto de Creta orientado al suroeste y al noroeste, y pasar allí el invierno. Como entonces soplaba ligeramente el viento del sur, creyeron que podían poner en práctica su fin. Así que levaron anclas y fueron costeando Creta de cerca. Es palabra de Dios (Hechos 27, 1-13)
A CRISTO
¿Eres Dios, el Señor
que ilumina en su lumbre
a la pálida flor,
a la más alta cumbre?.
Dime quién eres tú.
¿Acaso fuistes un hombre?.
¡Qué grande fue tu vida en este suelo!,
en un abrazo uniste tierra y cielo
llevándonos a Dios en raudo vuelo
como el mejor pastor.
Dime quién eres tú.
¿Eres el creador?.
Si eres Dios, es tan grande tu bondad
que te hiciste hombre, humilde en tu deidad,
y has venido a legarnos la verdad
en un dulce fervor.
Emma Margarita RA.- Valdés
23 de Septiembre de 2011
Quiero pedir por la Señora María del Carmen Tejeda Valdovinos de Amezcua qepd mamá de Belinda y la Señora Carlota Diaz Merlo de López
(Proverbios 16,6-33) Amor y lealtad compensan las faltas, el temor de Yahvé aparta del mal. Cuando Yahvé aprueba la conducta de un hombre hasta lo reconcilia con su enemigo. Más vale un poco con justicia que muchas ganancias injustas. El hombre proyecta su camino, pero Yahvé asegura sus pasos. Los labios del rey son como un oráculo : Cuando juzga, su boca no yerra. Balanza y platillos sin trucar son de Yahvé, todas las pesas son obra suya. Los reyes detestan hacer el mal, pues su trono se afianza en la justicia. El rey aprueba los labios sinceros y ama al que habla rectamente. La cólera del rey es presagio de muerte, pero el hombre sabio la apacigua. El rostro radiante del rey de la vida, su favor es como nube de lluvia primaveral. Mejor es adquirir sabiduría que oro. Más vale inteligencia que plata. La senda de los honrados se aparta del mal, el que cuida su camino guarda su vida. La soberbia precede a la ruina y el orgullo a la caída. Mejor es ser humilde con los pobres que compartir botín con los soberbios. Al que cuida cualquier cosa le irá bien, dichoso el que confía en Yahvé. La mente sabia se llama inteligencia, las palabras suaves añaden convicción.
La sensatez es fuente de vida para el que la posee, la necedad es el castigo del necio. Mente sabia perfecciona la boca y añade convicción a sus palabras. Las palabras amables son un panal de miel: endulzan el alma y tonifican el cuerpo. Hay caminos que parecen rectos, y al final son caminos de muerte. La necesidad del trabajador trabaja por él, porque el hambre lo apremia. El desalmado trafica con el mal y echa por sus labios fuego abrasador. El hombre malito provoca peleas, el que no tiene boca divide a los amigos. El hombre violento seduce a su prójimo y lo lleva por mal camino. Quien guiña los ojos medita engaños; quien se muerde el labio ya ha hecho el mal. Las canas son corona de gloria, que se obtiene en el camino de la justicia. Más vale hombre paciente que valiente, mejor dominarse que conquistar ciudades. Los dados se tiran sobre el tablero, pero su sentencia depende de Yahvé. Es palabra de Dios (Proverbios 16, 6-33)
Salmo 65 (64)
Himno de acción de gracias
Tú mereces la alabanza,
oh Dios, en Sión.
A ti el voto se te cumple,
tú que escuchas la oración.
Dichoso el que eliges e invitas
a habitar dentro de tus atrios.
¡Que nos hartemos de los bienes de tu Casa,
de las ofrendas santas de tu Templo!
Nos respondes con prodigios favorables,
Dios Salvador nuestro,
esperanza de los confines de la tierra
y de las islas lejanas:
Tú afirmas los montes con tu fuerza,
ceñido de potencia;
tú acallas el estruendo de los mares,
el estruendo de sus olas
(y el tumulto de los pueblos).
Los que habitan los confines lejanos
se estremecen al ver tus signos;
a las puertas del alba y del ocaso
las haces gritar de júbilo.
Coronas el año con tus bienes,
de tus rodadas brota la abundancia;
destilan los pastos del páramo,
las colinas se adornan de alegría;
las praderas se visten de rebaños
y los valles se cubren de trigales
entre gritos de júbilo y canciones.
Es palabra de Dios
(Salmo 65 (64) )
(Apocalipsis 12, 1-6) visión de la Mujer y el Dragón.
Apareció en el cielo un signo sorprendente: una Mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y tocada con una corona de doce estrellas. Está encinta, y grita por los dolores del parto, por el sufrimiento de dar a luz. Apareció después tro signo en el cielo: un gran Dragón rojo, con siete cabezas y diez cuernos, que llevaba sobre sus cabezas siete diademas. Barrió con su cola la tercera parte de las estrellas del cielo y las aventó sobre la tierra. El Dragón se detuvo delante de la Mujer que iba a dar a luz, para devorar a su Hijo en cuanto naciera. La Mujer dio a luz un Hijo varón, el que ha de regir a todas las naciones con cetro de hierro. Pero su hijo fue arrebatado y llevado hasta Dios y su trono. La Mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar arreglado por Dios para ser allí alimentada mil doscientos sesenta días . Es palabra de Dios (Apocalipsis 12, 1-6)
A SAN GABRIEL
MENMSAJERO DEL SOL
(Lc 1, 5-38)
Arcangel portador de bendiciones,
anuncias nueva Vida, Amor injertas
vino la Voz a abrir cerradas puetas
con sacrificio, fe y predicaciones.
Mensajero del Sol, son tus misiones
derramar la abundancia en fieles huertas,
hoy las fuentes del cielo están abiertas,
traen aguas de inocencias y perdones.
Su semilla de amor cayó en desierto,
en duna de pasión de fuego y luto,
y palpita en mi humano desconcierto.
Ofrezco a Dios mi corazón liberto
para que alegres tú con flor y fruto
mi sembradio, de dolor cubierto.
Emma-Margarita RA.- Valdés
24 de Septiembre de 2011
Y pues si un 12 o un "21" son una preciosa bella "R" con mayor razon todos los doces o sea donde vá un "2" ahí va tu "R" si digo alguna palabra o frase dos veces ahí va tu "R" si pongo un "V" ahí vá tu "R" Benedicto X V I lo sabe y fijense como levanta sus manos porque sabe que sus dedos bellos que nos ha hecho Dios de alguna forma son nuestros "11´s" y nuestras "R´s" ah lo mismo donde pones un "5" ahí va tu "R"
(Rut 2, 8-14) Booz dijo a Rut: "¿Me oyes, hija mía? No vayas a espigar a tro campo, ni te alejes de aquí. Quédate junto a mis criadas. Fijate en la parcela que siegan y ve tras ellas. Ya he ordenado a mis criados que te dejen en paz. Si tiens sed, ve donde están las vasijas y bebe de lo que saquen del pozo los criados." Ella inclinó su rostro, se postró en tierra y le dijo: "¿Por qué me tratas con amabilidad y te fijas en mí, que no soy más que una extranjera?" Booz le respondió: "Me han contado al detalle todo lo que hiciste con tu suegra después de la muerte de tu marido, y cómo has dejado a tu padre y a tu madre y la tierra en que naciste, y has venido a un pueblo que hasta entonces no conocías. Que Yahvé te premie por tu obra y que tengas cumplida recompensa de parte de Yahvé, Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte." Ella dijo: "Que mi señor siga siendo amable conmigo, ya que me has consolado y has hablado al corazón de tu sierva, cuando yo no soy ni siquiera una de tus criadas."
A la hora de la comida. Booz le dijo: "Acercate aquí; puedes comer y untar tu pan en el vinagre." Ella se sentó junto a los segadores, y él le ofreció grano tostado. Es palabra de Dios (Rut 2, 8-14)
Salmo 112 (111)
¡Aleluya!
¡Dichoso el hombre que respeta a Yahvé,
que encuentra placer en todos sus mandatos!
Su estirpe arraigará con fuerza en el país,
la raza de los rectos será bendita.
Su casa abundará en riqueza y bienestar,
se afianzará su justicia para siempre.
En las tinieblas ilumina a los rectos,
tierno, clemente y justo.
Feliz el hombre que se apiada y presta,
y arregla rectamente sus asuntos.
Nunca verá su existencia amenazada,
el justo dejará un recuerdo estable.
No habrá de temer las malas noticias,
con firme corazón confiará en Yahvé.
Seguro y animoso, nada temerá,
hasta ver humillado al adversario.
Es palabra de Dios
Salmo 112 (111)
(Romanos 8, 1-11) La vida en el Espíritu.
Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están unidos a Cristo Jesús, porque la ley del espíritu, que da la vida a través de Cristo Jesús, te liberó de la ley del pecado y de la muerte. Pues lo que la ley era incapaz de hacer, reducida como estaba a la impotencia por la carne, lo hizo Dios. En efecto, Dios, enviando a su propio Hijo en una carne semejante a la del pecado, y en orden a abolir el pecado, condenó el pecado en la carne. Y lo hizo para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros, que seguimos una conducta no según la carne, sino según el espíritu.
Efectivamente, los que viven según la carne desean lo que es propio de la carne; mas los que viven según el espíritu buscan lo espiritual. Ahora bien, las tendencias de la carne, desembocan en la muerte, mas las del espíritu cunducen a la vida y la paz, ya que las tendencias de la carne llevan al odio de Dios: no se someten a la ley de Dios, si siquiera pueden. Así que los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo no le pertenece; mas si Cristo está en vosotros, aunque el cuerpo esté ya muerto a causa del pecado, el espíritu es vida a causa de la justicia que habéis recibido. Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros. Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros. Es palabra de Dios (Romanos 8, 1-11)
ACERCATE SEÑOR
(Mt 5, 17-19; 10,22; 24-13 Lc 11, 14-23)
Si algún día mi humano pensamiento
se olvida, mi Señor, de tu existencia;
si algún día se acalla en mi conciencia
la verdad de tu fiel conocimiento;
si algún día en el goce del momento
me alejo de tu mística vivencia;
si algún día razones de la ciencia
contradicen mi fe, mi sentimiento,
acerca tu palabra a mis oídos
tu luz a la pupila de mis ojos,
escucha el eco virgen de mi entrega;
acerca tu perdón a mis latidos,
tu fuego a mi maleza, a mis abrojos,
despierta a mi alma sorda, muda y ciega.
Emma-Margarita RA.- Valdés
25 de Septiembre de 2011
(Eclesiastés 11, 1-10; 12, 1-8) Envía tu grano por el mar, que al cabo de mucho tiempo lo encontrarás divídelo en siete partes, o incluso en ocho, que no sabes qué mal puede venir sobre la tierra. Si las nubes van llenas, vierten lluvia sobre la tierra, y caiga el árbol al sur o al norte, donde cae el árbol allí se queda. El que vigila el viento no siembra, el que mira a las nubes no siega. Si no sabes cómo entra el espíritu en los miembros, en el vientre de la mujer encinta, tampoco sabrás la obra de Dios que todo lo hace. Siembra tu semilla de madrugada y a la tarde no des descanso a tus manos, pues no sabes si es mejor esto o lo tro, o si ambas cosas son igual de buenas.
La edad.
Dulce es la luz y bueno para los ojos ver el sol. Si uno vive muchos años, que sepa disfrutarlos todos, y tenga en cuenta que abundarán los días de oscuridad, que es vanidad todo el porvenir. Disfruta, muchacho, en tu juventud, pásalo bien en tu mocedad. Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te juzgará Dios. Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu cuerpo, que juventud y mocedad son efímeras. Acuérdate de tu Creador en tus días mozos, antes de que lleguen los días malos y se echen encima años en que dirás: "No me agradan"; antes de que se nublen el sol y la luz, la luna y las estrellas, y retornen las nubes tras la lluvia.
Cuando tiemblen los guardianes de la casa y se encorven los robustos, se levanten las que muelen, por ser ya pocas, se queden a oscuras las que miran por las ventanas, se cierren las puertas de la calle, y se ahogue el son acompasado del molino; cuando se debilite el canto del pájaro y enmudezcan todas las canciones; dará recelo la altura, y habrá sustos en el camino, Cuando florezca el almendro, camine pesada la langosta, y pierda su sabor la alcaparra; y es que el hombre va a su eterna morada, y ya circulan por la calle los del duelo. Antes de que se rompa la hebra de plata, y se quiebre la copa de oro, y se haga añicos el cántaro en la fuente, y se deslice la polea en el pozo, y vuelva el polvo a la tierra, a lo que fue, y el espíritu vuelva a Dios, que lo dio.
¡Vanidad de vanidades! -dice Cohélet-: ¡todo vanidad! Es palabra de Dios (Qohélet 11,1-10; 12, 1-8)
Salmo 119 (118), 145- 152
Invoco de corazón, respóndeme, Yahvé,
Invoco de corazón, respóndeme, Yahvé,
y guardaré tus preceptos.
Yo te invoco, sálvame,
y guardaré tus dictámenes.
Me adelanto a la aurora y pido auxilio,
espero en tu palabra.
Mis ojos se adelantan a las vigilias nocturnas,
a fin de meditar en tu promesa.
Por tu amor, Yahvé, escucha mi voz,
dame vida conforme a tus juicios,
Se acercan a la infamia mis perseguidores,
se alejan de tu ley.
Tú estás cerca, Yahvé,
tus mandamientos son verdad.
Hace tiempo que sé de tus dictámenes,
que tú estableciste para siempre.
Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 145-152 )
(1 san Juan 5, 14-21) Adiciones
Ésta es la confianza plena que tenemos en él: que si le pedimos algo conforme a su voluntad, seguro que nos escucha. Y si sabemos que él escucha todo cuanto le pedimos, también sabemos que tenemos conseguido todo lo que hayamos pedido. Si alguno ve que su hermano hace pecado que no conduce a la muerte, que pida, y Dios le dará vida -esto a los que hizieron pecados que no conducen a la muerte, pues hay un pecado de muerte; por ése no digo que pida-, Toda inquidad es pecado, pero hay pecados que no conducen a la muerte.
Sabemos que quien ha nacido de Dios no peca, pues lo protege el hecho por Dios, y el Maligno no lo toca. Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está en el poder del Maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para conocer al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la Vida eterna. Hijos míos, guardaos de los ídolos... Es palabra de Dios (1 san Juan 5, 14-21)
LOS DÍGITOS DEL BARRO
Está mi cuerpo exánime,
materia suspendida, enajenada
lejos del espinar de la agonia.
Por mis ojos inmóviles
resplandece el ardor existencial
y sonríe en mis labios un espíritu alado.
En la ebriedad del gozo
revestí con la seda de tu nombre
la desnudez antigua de la carne.
Purifiqué mis dunas en rayos coherentes
que hicieron con mi azufre y mi mercurio
el oro de tu copa.
26 de Septiembre de 2011
(Ezequiel 36, 1-15) Oráculo sobre los montes de Israel .
Tú hijo, de hombre, profetiza sobre los montes de Israel, escuchad la palabra de Yahvé. Esto dice el Señor Yahvé: Por haber dicho el enemigo de vosotros: ¡Ja,ja, estas alturas eternas han pasado a ser posesión nuestra!, profetiza y diles: Esto dice el Señor Yahvé: Ya que habéis sido asolados y codiciados por cuantos os rodean, hasta pasar a ser posesión de las tras naciones, y ya que habéis sido el blanco de las habladurías y difamaciones de la gente, escuchad ahora, montes de Israel, la palabra del Señor Yahvé. Esto dice el Señor Yahvé a los montes, a las colinas, a los barrancos y a los valles, a las ruinas desoladas y a la ciudades abandonadas que han sido entregadas al pillaje y a la irrisión del resto de las naciones circunvecinas; si, esto dice el Señor Yahvé: Movido por el ardor de mi celo, voy a hablar contra las tras naciones y contra el conjunto de Edom, que, con alegría en el corazón y desprecio en el alma, se apoderaron de mi tierra como si fuera suya, para entregar su pastizar al pillaje.
"Por ello, profetiza sobre la tierra de Israel. Dirás a los montes y a las colinas, a los barrancos y a los valles: esto dice el Señor Yahvé: Aquí estoy, lleno de celo y de furor, pues habéis sufrido el ultraje de las naciones. Por eso, esto dice el Señor Yahvé: Juro mano en alto que las naciones que os rodean llevarán a cuestas sus propios ultrajes. "Por vuestra parte, montes de Israel, vais a echar ramas y a producir frutos para mi pueblo Israel, porque está a punto de volver. Sí, aquí me tenéis, vuelto hacia vosotros: vais a ser cultivados y sembrados. Multiplicaré los habitantes de toda la casa de Israel; las ciudades serán habitadas y las ruinas reconstruidas. Os multiplicaré personas y bestiecitas, que serán numerosos y fecundos. Os repoblaré como antaño y mejoraré vuestra condición precedente. Y sabréis que yo soy Yahvé. Haré que circulen por vosotros personas: mi pueblo Israel. Tomarán posesión de ti y serás su heredad, y no volverás a privales de sus hijos.
Esto dice el Señor Yahvé; Se ha dicho de ti que devoras a la gente y que has privado a tu nación de hijos, pues bien, ya no devorarás más hombres, ni volverás a privar de hijos a tu nación-oráculo del Señor Yahvé-. No consentiré que vuelvas a oír el ultraje de las naciones y a soportar los insultos de los pueblos; y no volverás a privar de hijos a tu nación -oráculo del Señor Yahvé-." Es palabra de Dios (Ezequiel 36, 1-15)
Salmo 119 (118), 105-112
Tu palabra es antorcha para mis pasos,
luz para mi sendero.
Lo he jurado y he de cumplirlo:
gurdar tus justas disposiciones.
Estoy sobremanera humillado, Yahvé,
dame la vida conforme a tu palabra.
Acepta, Yahvé, los votos de mi boca,
y hazme ver tu voluntad.
Mi vida está en mis manos sin cesar,
pero no olvido tu ley.
Me tienden lazos los malitos,
pero no me salgo de tus ordenanzas.
Tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre. Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 105-112 )
(Apocalipsis 8, 1-5) El séptimo sello.
Cuando el Cordero abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo, como una media hora...
Las oraciones de los santos apresuran la llegada del gran Día.
Vi entonces a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, y les fueron entregadas siete trompetas. Llegó tro ángel y se puso junto al altar con un badil de oro. Le dieron muchos perfumes para que, con las oraciones de todos los santos, los ofreciera sobre el altar de oro colocado delante del trono. El humo de los perfumes se elevó delante de Dios por mano del ángel, junto con las oraciones de los santos. El ángel tomó el badil y lo llenó con brasas del altar, y las arrojó sobre la tierra. Entonces se produjeron truenos, estruendo, relámpagos y temblor de tierra Es palabra de Dios (Apocalipsis 8, 1-5)
TU AMOR
(Jn 15, 9-11; 20,24-29)
por
Emma Margarita RA.- Valdés
Tu amor ha estado siempre junto a mí
y en mi, como la luz del mediodia,
como una silenciosa melodía
que yo, ciega de barro, no sentí.
Lamento la esperanza que perdí
sufriendo inútilmente la agonía
de pensar que eras mito, fantasía,
y la vida era un juego baladí.
Hoy tengo la certeza de tu amor,
he tocado tus llagas con mi mano,
he escuchado la voz del corazón,
entiendo tu verdad y tu dolor,
te siento día a día más cercano
y consagro mi tiempo a tu misión.
Emma-Margarita RA.- Valdés
26 de Septiembre de 2011
Dios que bello eres comunicarme contigo y que te comuniques mis delicias maravilla es amarte y que me ames me digas a cada instante que me quieres me lo digas y susurres a mi oído oh amado Dios gracias por tu amor. Quiero agradecer a las hermanas religiosas Catequistas de María Santísima su asistencia al novenario y coro que inicio ayer de nuestro patrono San Francisco de Asís en días pasados ayudaron en las Kermeses lo cual me maravilla y me gusta verlas siempre unidas pido disculpas si me perdí algunas de sus Kermeses hoy tocó leer a los monaguillos y creo quiensabe todo el novenario tendrán quien lea mientras esperaré y ver que día me dejan leer. Ha hoy ha cerrado sus ventanas Radio María. Gracias
(Jeremías 22, 1-8. 14-18) Esto dijo Yahvé: Baja a la casa real de Judá y pronuncia allí estas palabras. Dirás: Oye la palabra de Yahvé, tú, rey de Judá, que ocupas el trono de David, y tus servidores y pueblo -los que entran por estas puertas-. Esto dice Yahvé: Practicad el derecho y la justicia, librad al oprimido de manos del opresor, y no atropelléis al forastero, al huérfano y a la viuda; no hagáis violencia ni derraméis sangre inocente en este lugar. Porque si ponéis en práctica esta palabra, entonces seguirán entrando por las puertas de esta casa reyes sucesores de David en el trono, montados en carros y caballos, junto con sus cortesanos y su pueblo. Mas si no oís estas palabras, por mí mismo os juro -oráculo de Yahvé- que en ruinas acabará esta casa.
Pues esto dice Yahvé respecto a la casa real de Judá: Galaad eras tú para mí, cumbre del Líbano: pero ¡vaya si te trocaré en desierto, en ciudades deshabitadas! Voy a consagrar contra ti a quienes te destruyan, cada cual con su hacha. Talarán lo selecto de tus cedros y lo arrojarán al fuego.
Muchos pueblos pasarán junto a esta ciudad y se dirán unos a tros: "¿Por qué ha hecho Yahvé semejante cosa a esta gran ciudad?" Y les dirán: "Porque dejaron la alianza de su Dios Yahvé y adoraron y sirvieron a tros dioses."
El que dice: "Voy a edificarme un palacio espacioso y pisos ventilados", y le abre sus ventanales, lo empanela de cedro y lo pinta de escarlata. ¿Serás acaso rey por ser un apasionado del cedro? Tu padre, ¿no comía y bebía' ¡Pero practicaba justicia y equidad! Por eso todo le iba bien. Hacía justicia al cuitado y al pobre. Por eso todo iba bien. ¿No es esto conocerme? -oráculo de Yahvé- Pero tus ojos y tu corazón sólo buscan tu propio interés: derramar sangre inocente, hacer atropellos y violencia. Por tanto, esto dice Yahvé respecto a Joaquín, hijo de Josías, rey de Judá: No plañirán por él: "¡Ay hermano mío¡, ¡ay hermana mía!"; no plañirán por él: "¡Ay Señor!, ¡ay su Majestad!" Es palabra de Dios (Jeremías 22, 1-8. 14-18)
Salmo 119 (118), 105-112
Tu palabra es antorcha para mis pasos,
luz para mi sendero.
Lo he jurado y he de cumplirlo:
guardar tus justas disposiciones.
Estoy sobremanera humillado, Yahvé,
dame la vida conforme a tu palabra.
Acepta, Yahvé, los votos de mi boca,
y hazme ver tu voluntad.
Mi vida está en mis manos sin cesar,
pero no olvido tu ley.
Me tienden lazos los malitos,
pero no me deshago de tus ordenanzas,
Tus dictámenes son mi herencia perpetua,
ellos son la alegría de mi corazón.
Inclino mi corazón a cumplir tus preceptos,
que son recompensa para siempre.
Es palabra de Dios
Salmo 119 (118), 105-112
(san Juan 6, 67-71; 7, 37-39) La confesión de Pedro.
Jesús dijo entonces a los Doce: "¿También vosotros queréis marcharos?" Le respondió Simón Pedro: "Señor, ¿ a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios." Jesús les respondió: "Fijaos, yo os he elegido a vosotros, los Doce. Y, sin embargo, uno de vosotros es un diablo." Hablaba de Judas, hijo de Simón Iscariote, porque éste le iba a entregar, aunque era uno de los Doce .
La promesa del agua viva
Él último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, dijo en voz alta: "Si alguno tiene sed, que venga a mí, y beberá; del que cree en mí se puede decir lo que afirma la Escritura: De su seno manarán ríos de agua viva." Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado. Es palabra de Dios (san Juan 6,67-71; 7, 37-39)
ALBORADA
DEL PERDON
(Mt 9, 1-8; 5, 38-48; 6,14-15; Mc 2, 1-12;
Lc 5,17-26; 6,27-28; 23,34; 31,36)
Por
Emma-Margarita RA.- Valdés
¡Enséñame, Señor, a perdonar!.
Tus brazos en la Cruz, escarnecido,
son un abrazo abierto al que te ha herido,
la ofrenda del Amor sobre el altar.
Llagado solo, y próximo a expirar,
nos legas tu perdón en un gemido,
entregas hasta el último latido,
mas sabes volveremos a pecar.
¡Enséñame, Señor, a perdonar!.
Abre mis brazos ante el enemigo
y enséñame a sufrir mi Cruz contigo.
Quiero amar como tú, quiero olvidar,
decir a quien me hirió: ¡yo te bendigo!.
Sólo por Ti Señor, mi gran Amigo.
Emma-Margarita RA.- Valdés
28 de Septiembre de 2011
(Proverbios 11, 8-31) El justo se libra del peligro y el malito ocupa su lugar. El impío arruina a su prójimo con la boca, los justos se libran por su saber. Con la felicidad de los justos se alegra la ciudad, con la ruina de los malitos salta de alegría. La bendición de los íntegros engrandece a la ciudad, la boca de los malitos la arruina. Quién desprecia a su prójimo es un insensato, el hombre prudente guarda silencio. Quien va chismorreando desvela secretos, quien es de fiar se guarda la cosas. Donde hay desgobierno, el pueblo se hunde; abundancia de consejeros trae la salvación. Quien avala a un extraño se perjudica, quien detesta hacer tratos vive tranquilo. Mujer agraciada adquiere respeto y los diligentes adquieren riqueza. Quien es compasivo se hace bien a sí mismo, el despiadado destruye su propia carne. El malito recibe una paga engañosa; el que siembra justicia, recompensa segura.
Quien actúa con justicia vivirá, quien persigue el mal morirá. Yahvé desagrada las mentes impropias y da su favor a la conducta intachable. Seguro que el malito no quedará impune, mas la estirpe de los justos se salvará. Anillo precioso en mi boca, la mujer hermosa pero indiscreta. Los justos desean sólo el bien, los malitos esperan la ira. Hay derrochadores que se enriquecen y ahorradores tacaños que se empobrecen. El espíritu generoso prosperará, el que da de beber; también será saciado. La gente maldice al que se lleva todo el trigo y cubre de bendiciones al que lo vende. Quien procura el bién , alcanzará favor; a quien busca el mal, le saldrá al encuentro. Quien confía en su riqueza se hundirá, los justos se desenvolveran como vegetación. Quien descuida su casa heredará viento, el necio será esclavo del sabio. El fruto del justo es árbol de vida, el sabio cautiva a la gente. Si el justo recibe su recompensa en la tierra, ¡cuánto más el malito y el pecadorcito! Es palabra de Dios (Proverbios 11, 8-31)
Salmo 119 (118), 41-48
¡Llegue a mí tu amor, Yahvé,
tu salvación, conforme a tu promesa!
Y daré respuesta al que me insulta,
porque confío en tu palabra.
No apartes de mi boca la palabra veraz,
pues tengo esperanza en tus mandamientos.
Observaré sin descanso tus ordenanzas.
de tus dictámenes hablaré ante los reyes,
y no tendré que avergonzarme.
Me deleitaré en tus mandatos,
que amo muchísimo.
Tiendo mis manos hacia ti,
medito en todos tus preceptos.
Es palabra de Dios
(Salmo 119 (118), 41-48 )
(1 san Juan 2, 29; 3, 1-10) Vivir como hijos de Dios
Si sabéis que él es justo, reconoced que quien hace lo que es justo ha nacido de él. Mirad que amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Por eso el mundo no nos conoce, porque no le reconoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios, pero aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal cual es.
Primera condición: romper con el pecado.
Quien tiene esta esperanza en el se purifica, porque él es puro. Todo el que hace pecado hace una acción malita, pues el pecado es la maldad. Y sabéis que él se manifestó para borrar los pecados, pues en él no hay pecado. Quien permanece en él, no peca; por eso, el que peca no le ha visto ni conocido. Hijos míos, que nadie os engañe: el que obra la justicia es justo, porque él es justo. Quien hace el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio, y el Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del diablo. Quien ha nacido de Dios no peca, porque su germen mora en él; es decir, no puede pecar porque ha nacido de Dios. En esto se reconocen los hijos de Dios y los hijos del diablo: quien no hace lo que es justo no es de Dios, y quien no ama a su hermano, tampoco. Es palabra de Dios (1 san Juan 2, 29; 3, 1-10)
ES AMOR
Por
Emma-Margarita RA.- Valdés
Amor-sol, abrasándose, ilumina,
dócil volcán de luz y de calor,
en cotidiana entrega se extermina:
Eso es Amor.
Amor-estrella,guía luminaria,
consumida regala el resplandor
de su belleza muda y milenaria:
Eso es Amor:
Amor-lumbre, apacible llama pálida,
a los hogares brinda su fulgor
y temblorosa yace en brasa cálida:
Eso es Amor.
Amor-aire, que inunda los espacios
y mantiene el latido inspirador
agotándose en chozas y palacios:
Eso es Amor.
Emma-Margarita RA.- Valdés
29 de Septiembre de 2011
(Qohélet 8, 1-14) ¿Quién como el sabio? ¿Quién tro sabe explicar una cosa? La sabiduría ilumina el rostro del hombre y trasfigura sus facciones severas. Aténte al dictamen del rey, a causa del juramento divino; no tengas prisa en evitar su presencia; no te mezcles en conspiraciones, pues puede hacer cuanto le place. Pues la palabra regia es soberana, y ¿quién va a decirle: Qué haces? Quien se atiene a lo mandado, nada sabe de conspiraciones. Y la mente del sabio sabe el cuándo y el cómo, pues todo asunto tiene su cuándo y su cómo. Grandioso es el peligrro que acecha al hombre, pues ignora lo que está por venir y nadie le anuncia lo que está por llegar.
No es el hombre señor del viento, listo de dominarlo; ni es dueño del día de la muerte, ni puede huir a la guerra; ni la maldad libra a sus autores. Todo esto he descubierto aplicando mi reflexión a cuanto pasa bajo el sol, cuando un hombre domina a tro hombre para hacerle daño. Por ejemplo, he visto a malvados conducidos a la tumba; vuelve la gente del Lugar Sagrado, y se olvidan en la ciudad del modo en que obraron. ¡Tro absurdo!: que no se ejecute en seguida la sentencia de la conducta del malito, con lo que el corazón de los humanos se llena de ganas de hacer el mal; que el pecador haga el mal cientos de veces, y se le den tiempos. Pues yo tenía entendido que les va bien a los temerosos de Dios, porque le temen, y que no le va bien al malito, ni aumentará sus días como sombra el que no teme a Dios. Pues bien, un absurdo se da en la tierra: Hay honrados tratados según la conducta de los malitos, y malitos tratados según la conducta de los honrados. Digo que éste es tro absurdo. Es palabra de Dios (Qohélet 8, 1-14)
Salmo 119 (118), 49-56
Recuerda la palabra dada a tu siervo,
de la que has hecho mi esperanza.
Este es mi consuelo en mi miseria:
que me da vida tu promesa.
Los soberbios me insultan hasta el colmo,
pero yo no me aparto de tu ley.
Me acuerdo de tus normas de antaño,
oh Yahvé, y me consuelo.
Me arrebata el furor por los malitos,
que abandonan tu ley.
Tus preceptos son cantares para mí
en mi mansión de forastero.
Por la noche me acuerdo de tu nombre,
Yahvé, quiero guardar tu ley.
Ésta es mi tarea:
guardar tus ordenanzas.
Es palabra de Dios
Salmo 119 (118), 49-56
(Romanos 4, 1-8, 12-17) Abraham, justificado por su fe .
¿Qué diremos, pues, de Abraham, nuestro padre según la carne? Si Abraham obtuvo la justicia por las obras, tiene de que gloriarse, mas no delante de Dios. En efecto, la Escritura dice: Creyó Abraham en Dios y le fue dado como justicia. Al que trabaja no se le cuenta el salario como favor; sino como deuda; en cambio, al que, sin trabajar, cree en aquel que justifica al impío, su fe se le da como justicia. Así también David proclama bienaventurado al hombre a quien Dios da la justicia independientemente de las obras:
Bienaventurados aquellos cuyas maldades fueron perdonadas. y cubiertos sus pecados. Dichoso el hombre a quien el Señor no impone el pecado. Pero también es padre de los circuncidados que no se contentan con la circuncisión, sino que siguen además las huellas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de la circuncisión.
En efecto, si Abraham y su posteridad recibieron la promesa de ser herederos del mundo, no fue por la ley, sino por la justicia que viene de la fe. Por que si ser herederos dependiese de la ley, la fe carecería de objeto, y la promesa quedaría abolida. Además la ley provoca la ira divina; por el contrario, donde no hay ley no hay trasgresión. Por eso, para que fuese un don, la promesa tenía que depender de la fe, y así quedar asegurada para toda la posteridad; no sólo para los de la ley, sino también para los de la fe de Abraham, padre de todos nosotros. Dice de él la Escritura: Te he constituido padre de muchas naciones. Es decir, lo hizo padre nuestro el Dios a quien creyó, el Dios que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que no existen. Es palabra de Dios (Romanos 4, 1-8, 12-17)
HOMBRE Y DIOS
(Jn 14, 6-11; 9, 1-41)
Por
Emma-Margarita RA.- Valdés
Por amor y dolor te conocí,
me iluminó tu luz. Con tus destellos,
tu mensaje del bien, tus dogmas bellos,
desterrastes la sombra en que viví.
La paz y la alegría están en Tí.
Hoy siento compasión al ver a aquellos
sordomudos cegados por los sellos
del mundo y de la carne en frenesi.
Al fín sé que eres hombre y eres Dios,
que eres carne mortal y pura esencia,.
mi espíritu se sacia con tu ciencia
y anhelo caminar de Ti en pos.
Como hombre necesito tu presencia,
como Dios sigues vivo en mi conciencia.
Emma-Margarita RA.- Valdés