Acto libre y soberano de Dios (Rm 9,14-33), es eterna (Ef 1,4), puede parecer paradójica (1Cor 1,27s). Jesús es el Elegido por antonomasia (Lc 9,35; Jn 1,34 -con artículo-), elige soberanamente a los apóstoles (Lc 6,13 par, Jn 15,16). Los apóstoles prolongan la actividad de elegir (Hch 6,5). Los cristianos pueden llevar el título de elegidos (Rm 8,33; 2Tim 2,10) Es para una función e impone sus exigencias (Col 3,12).