El 63 a C Judea es incorporada a la provincia romana de Siria, es gobernada por un procurador o gobernador romano o por reyes y etnarcas bajo la tutela de Roma Los romanos se reservan varias competencias jurídicas, respetan la religión y costumbres locales Cobran impuestos (por medio de recaudadores locales, publícanos), mantienen tropas de ocupación Aceptados por los saduceos, tolerados por los fariseos, odiados por gran parte del pueblo Las dos revueltas armadas contra Roma, los años 70 y 135, terminan trágicamente con la destrucción del templo y la devastación de Jerusalén y Judea ↗Babilonia.