a) Del hombre: aliento, principio vital (Hch 17,25; Hb 4,12); principio de vida consciente (Rm 12,11; Ef 4,23). b). El Espíritu divino en Cristo; en la concepción (Lc 1,35), bautismo (Lc 3,21), ministerio (Lc 4,1), milagros (Lc 11,20), cruz (Hb 9,14), resurrección (Rm 8,11), poder (Rm 1,4), eucaristía (Jn 6,36), predica a las ánimas (1Pe 3,18ss). c). El Espíritu y los apóstoles: pentecostés, en la resurrección (Jn 7,37ss; Jn 20,22); recuerda y hace comprender (Jn 14,25s; Jn 15,18.25s), inspira a los que hablan (Hch 4,8), confirma el testimonio (Hch 5,32), guía (Hch 20,22). d). El Espíritu y la Iglesia: pentecostés, la iglesia local (Hch 4,31), anima el cuerpo (1Cor 12,13), consagra un templo (1Cor 3,16), imposición de manos (Hch 8,17). e) Acción en los creyentes: consagra (1Pe 1,2), regenera (Jn 3,3-6), da la filiación (Gal 4,6), habita (Rm 8,9), da esperanza (Rm 15,13), de amor fraterno (Rm 5,5; 2Cor 6,6), es prenda (2Cor 1,22), sella la nueva alianza (2Cor 3,6), da libertad (2Cor 3,17), transforma (2Cor 3,18), fuente de carismas (1Cor 12), crea unidad (Ef 4,3s), da solidaridad (Flp 2,1), da testimonio (1Jn 5,6), pide con la esposa (Ap 22,17). ↗Trinidad. ↗Dios.