La necesidad de la Cruz: «Es necesario que el Hijo del hombre sea entregado en manos de los pecadores»
El título original que es de Abel, es muy grande lo pongo ahora
Llevo varios días leyéndolo, y meditándolo, me ha gustado tanto, que voy imprimir copias para repartir
Me he dejado lo sé muchas cosas en el tintero, pero es que no se agota en una lectura, sinceramente felicito al Autor, a Abel, no, “pobrecito”, sólo instrumento, yo felicito, al Espíritu Santo
Y, ahora voy tratar de resaltar, aquello que más me llamó la atención, y también mi patita
Lo primero
Es el tratar de desarrollar, “el por qué”
Y, es que La Cruz siempre será un misterio, un escándalo como lo llamaba Pablo, tal vez por eso, algunos no quieren ver crucifijos, les molesta, y a lo mejor les molesta por nuestra hipocresía, porque mucho mirar crucificados de mentira, mientras torcemos la cara, a los crucificados, de ahora; tal vez digo
Pero el caso es que no sabemos, por qué ese fue el modo de nuestra Redención; y, es lo primero que te quiero agradecer Abel, que al contrario de otros colegas tuyos, que salen con aquello de “si Dios supiera de otro modo, mejor lo habría usado”, tú lo dejas en el misterio
Y, es que la razón, de la Cruz, sólo se nos revelará en la Parusia, desde luego, La Cruz opone La Sabiduría de Dios, a nuestra necedad, pero también la obediencia, casi me atrevo a decir, la obediencia de Dios a Dios, porque aunque la voluntad sometida al Padre, en Jesús es la humana, siendo Persona divina, esa voluntad es en cierto modo divina, y digo la opone, porque es el contrapunto a nuestra desobediencia que empezó en el origen de la humanidad en el Paraíso
El 2º punto que destaco es donde dices
Que Dios avala nuestro saber
Dios no, nos quiere ignorantes, pero tampoco curiosos al estilo gato, no quiere que olvidemos lo que somos, criaturas
Podría decir que Dios apoya el avance científico, pero hay avances científicos que no han sido ni son para bien, esos Dios no los puede querer, y, Dios quiere que investiguemos
Pero yéndome al Paraíso
Todos los árboles nos fueron dados, sólo el árbol de la vida, y, el árbol de la ciencia del bien y del mal
Y, es precisamente ahí, donde más metemos la pezuñita
Hay terrenos en lo que el ser humano no debía ni entrar, pero queremos ser como Dios, y acabamos siendo como el diablo
El tercer punto, o mejor dicho la tercera conclusión que extraigo
“Tal vez ahí este nuestro pecado, desde el paraíso, a la torre de babel, símbolos de todos”
Me refiero al pecado original
En el Paraíso, aparte de poner más fe a una criatura, que a Dios, el querer abarcarlo todo, tomarlo todo, hacernos el Absoluto, que nada quede fuera de nuestro dominio, cuando ya se nos había puesto casi todo bajo nuestro dominio, precisamente ese quererlo todo, hizo que “nos viéramos desnudos, y en la calle”
La Torre de Babel, tal vez si existió realmente que me importa un pimiento, el zigurat de 7 plantas, símbolo de la forma de concebir el Cielo, la divinidad, o divinidades
Llegar a tener pleno dominio sobre todo, llegar a lo que sólo puede llegar la Divinidad, a lo que es propiedad de Dios en exclusiva
Hoy seguimos en lo mismo, y no hace falta hacer lista de ejemplos, que los hay de todo tipo, y para todos los gustos
Queremos ser como Dios, ya, no nos preguntamos, ¿Esto es lícito, esto es bueno?, si, no esto es posible, confundiendo poder con deber
El 4º La cruz locura de Dios
Si, realmente Pablo, y, tú tenéis razón
La Cruz es sobre todo, la Locura de Dios, la locura de un Dios enamorado, que en lugar de destruir al hombre, de dejarnos a nuestra suerte
Se hace carne, carne de pecado, y, viene a nosotros sabiendo no sólo que lo vamos a rechazar, sino que lo vamos a crucificar, viene hacerse “maldición” Él que es Bendito por los siglos de los siglos amen”; para que nosotros “los malditos” seamos benditos
Viene a poner su Humildad frente a nuestra soberbia
Su Obediencia frente a nuestra rebeldía
Y, Pablo decía que le bastaba saber, “A Cristo, y este Crucificado”
Crucificado y resucitado, porque sí no estaríamos ante un fracaso, y, un timo
Pero es que si queremos saber lo importantes que somos cada uno para Dios
Lo que nos ama, uno a uno
Sólo tenemos que pensar en la Cruz, en El Crucificado
Y, si queremos mostrarle nuestro amor, sólo un poquito, sólo tenemos que mirar y ayudar al Crucificado
Que no está precisamente en las imágenes, que son sólo símbolos
Si no en todo ser humano que sufre
Por eso, aprovechó también para agradecer, y
el dibujo de la portada. ¿Dónde está Jesús realmente? Evidentemente, no en la imagen ante la que la pareja reza con devoción, si no ante el pobre, cuyo rostro ni miran, ahí si esta crucificado de verdad
Un abrazo
Maite
“¿Está o no, el Señor entre nosotros?
Ahorita que estoy leyendo la Carta a los Romanos traigo este tema en "rumiacion". En cuanto encuente una computadora comento (del celular es un infierno)
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Lo que sigue estando en crisis es la noción de sacrificio y de justicia.
Siempre estuvo en crisis, Fran. Si no fíjate todo lo que hace san Pablo para poder expresar algo con las palabras "justicia" y "justificación", en Romanos, o Gálatas...
La justicia humana es retributiva, a lo sumo distributiva, más a lo sumo, ya con algo de exceso, es una justicia solidaria, de promoción del otro.
La justicia de Dios está tan por encima de eso, es a la vez completamente recta y veraz y tan abarcadora de toda la verdad de cada hombre, no de algo exterior y visible....
La justicia de Dios es siempre perdón y lealtad... no puede desdecirse a sí mismo. Dios dijo un sí eterno a su creación al crear, de ese sí no se baja. No hay injusticia del hombre que pueda torcer esa justicia, incluso hasta el sacrificio de sí.
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
Abel, acabo de leer por enésima vez tu respuesta a tu propio tema, y cuanta razón tienes, es aquí en La Cruz, en la máxima humillación, y, anondamiento, kenosis del Verbo, donde mejor se ve, la Transcendencia de Dios, es cierto nuestra justicia que es injusticia la mayoría de las veces, sólo tiene en cuenta, él te doy lo que mereces, o lo que hemos acordado; o, como mucho, "distribuyo esto, entre estos, y toca a ésto"
Dios no, Dios se supera, se da a si mismo, La Cruz es un exceso, pero exceso de Amor, como dice un himno de la liturgia, basando en la párabola de los viñadores, "Te nos das de balde"
y es que nada, habíamos hecho, para merecer tal muestra de Amor, Caridad, palabra que hemos estropeado, al traducirla por lastima hacia él que es menos que yo
nosotros no es que seamos menos que Dios, es que nos separa su Transcendencia infinita, y Dios nos eleva a sí, al hacerse hombre, hombre con todas las consecuencias, porque muchas veces nos han presentado una encarnación a medias, no, hombre de verdad
y, como bien dices es siempre perdón y lealtad, no puede desdecirse a si mismo
Nos creo porque quiso
nos salvo porque quiso
como dice Pablo, Quien nos apartará del Amor de Cristo, el Padre que entrego al Hijo, el Hijo que murió es más que resucito por nosotros, las potestades, Tronos,(etc, que son criaturas), no nadie, sólo nosotros, Dios para rechazarnos, con no crearnos solucionado, pero somos "hijos deseados"
y, más adelante dirá Pablo
"Si le negamos permanece fiel, que no puede negarse a si mismo"; antes o en otra Carta, habrá escrito
que Jesús murió por los impios, el Santo, por los pecadores para llevarlos a Dios"
Es nuestro Redentor, nuestro Salvador, aunque pateemos diciendo que no, no, nos puede dar la razón, no, nos va salvar a la fuerza, pero ya se las apañará
es lo que en la película "Silencio", esa pelicula que enseñaba a apostatar, cómo si no supieramos, ponía en boca de uno de los jesuitas
" murió por lo feo, morir por la belleza es fácil"
y, si Cristo murio por lo feo, por lo indigno, por lo mezquino, murio por todos los apostatas que somos todos, no sólo los que reniegan y dicen no ser cristianos, si seamos sinceros, lo decimos muchas veces con la vida, con los gestos, con la palabra, para evitar a veces una simple burla
pero es inútil negar que lo somos, con en una vieja película de vaqueros
"no importa que tenga la res en su cerrado, miré tiene mi marca"; Jesús, puede decir lo mismo de nosotros, tenemos su marca, nos marco con su Sangre, somos de su propiedad
Ah su Padre le mando que no perdiese nada, de lo que le dio, como hombre debe obediencia a su Padre Dios
No busquemos entender la Cruz, sería entender a Dios, y nuestra mente es muy chiquita
Un abrazo
Maite
“¿Está o no, el Señor entre nosotros?
"no importa que tenga la res en su cerrado, miré tiene mi marca"; Jesús, puede decir lo mismo de nosotros, tenemos su marca, nos marco con su Sangre, somos de su propiedad
como la marca en las jambas de la puerta, en el Éxodo.
La mejor ilustración de la cruz que conozco es esta, y me encanta pasártela a ti, Maite, porque el otro día te "acusaron" de ser barthiana... estoy seguro de que cuando leas esto lo serás realmente:
La justicia de Dios es perdón, cambio radical de la relación entre Dios y hombre, declaración de que la irreverencia e insumisión, y la mentira del mundo creada por ellas, son irrelevantes ante él y no le impiden llamarnos los suyos para que seamos los suyos. (Karl Barth: Comentario a la Carta a los Romanos, ed. esp. BAC, pág. 142, las cursivas son del original)
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
Para mi siempre fue un poco motivo de escándalo lo de la necesidad de la cruz, en el sentido de ser un precio que el mismo Dios pagaba por nosotros, ya que nosotros no podíamos satisfacer o cancelar la deuda que tenemos con Él. Pensaba que dicha deuda podría haber sido simplemente condonada, sin necesidad de sufrimiento. Pero hay un aspecto fundamental que me parece incluso más llamativo: ¿por qué ese anonadamiento, ese despojamiento hasta ser un humilde carpintero en una región limítrofe y perdida del imperio romano, que además acabó sus días de la manera más infamante posible?
Es ahí donde veo, por fin, algo de sentido a la necesidad de la cruz. Si Jesús hubiera sido un príncipe virtuoso, sería difícil creer que hubiera venido a salvar a los intocables, parias y apestados (leprosos) de la tierra, o a los pecadores. Si hubiera sido un caudillo guerrero, sería difícil creer que hubiera venido a salvar a los débiles y a los que no pueden hacer uso del poder para obtener lo que necesitan/quieren. Si Jesús hubiera sido un sabio y filósofo, sería difícil creer que hubiera venido a salvar a los ignorantes y necios.
Jesús se abaja hasta lo más bajo para hacerse "todo a todos" (en palabras de S. Pablo), y salvar a todos, empezando desde lo más bajo, sin exclusiones. Así podemos decir que no sólo salva a la gente más o menos buena o respetable socialmente (los que hacen el bien o cumplen con las normas religiosas), sino también (y sobre todo) a los descartados y excluídos, a los que están afuera, a aquellos a los que nadie salvaría: pobres, enfermos, ignorantes, pecadores, condenados a muerte e incluso a aquellos a los que los sistemas religiosos consideran malditos de Dios. El mismo Jesús se abajó a ese nivel para que nadie piense que está tan abajo que hasta él no puede llegar la misericordia de Dios ("si estoy en el abismo, allí le encuentro"). Cuando descubres a ese Dios que no te mira desde las alturas inaccesibles, sino que se pone a tu nivel, todo cambia radicalmente.n
Un abrazo.
"(...) el sonido del puro silencio". 1 Re 19, 12