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El Testigo Fiel
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
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Biblia: Vocabulario de Teología Bíblica
Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.

Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.

Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda admite el uso de comillas normales para buscar palabras y expresiones literales.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).

Léon-Dufour: Plenitud

La palabra plenitud es sumamente apropiada para designar el poder salvador de Cristo, que recibió todo poder en el cielo y en la tierra; en efecto, tal palabra evoca la perfección en la abundancia. Sin embargo, el vocablo griego subyacente (pleróma) ofrece mayor variedad de sentidos: significando primitivamente ya el contenido que llena un espacio, el mar 1Cr 16,32 o la tierra Sal 24,1 1Cor 10,26, ya lo que completa alguna cosa Mt 9,16 Mc 2,21 Col 1,24, puede igualmente designar el continente o bien la totalidad Rom 11,12, la abundancia Rom 15,29, el cumplimiento Rom 13,10.

1. La plenitud de los tiempos.

Así como para Isabel Lc 1,57 y María Lc 2,6 «se cumplen» los días en que deben dar a luz, así para la tierra se han «cumplido» los tiempos Mc 1,15, y se pupede hablar de la plenitud de los tiempos mesiánicos y escatológicos Gal 4,4 Ef 1,10. Esta medida finalmente llena, que hace pensar en el contenido de un reloj de arena lleno, no corresponde a una madurez o a una perfección alcanzada por los hombres, sino a un tiempo fijado por Dios. Entonces Jesús «llena», «cumple» las profecías.

2. La plenitud que habita en Cristo.

A Dios plugo hacer habitar en Cristo resucitado toda la plenitud Col 1,19. Para explicar esta expresión merecen indicarse, entre otras, dos interpretaciones. Según la primera, más estática, el pleróma sería el universo lleno de la ↗presencia de Dios. En este caso habría sido Pablo influenciado a la vez por el estoicismo vulgarizado y por el medio sapiencial; la sabiduría, en efecto, «llena el universo y mantiene unidas todas las cosas» Sab 1,7. Según la otra interpretación, más dinámica, Pablo reflejaría otras imágenes de la literatura sapiencial: la sabiduría, como las aguas de los más grandes ríos, corre caudalosamente, hasta los bordes, se desborda y se extiende. Más vasta que el mar, más grande que el abismo, llena al sabio, el cual, en un principio mero canal de derivación, es a su vez transformado en río y en mar Eclo 24,25-31 Prov 8,12ss. Por otra parte, Dios hizo habitar en Israel la sabiduría Eclo 24,8-12. Ahora bien, precisamente en Cristo, en quien habita toda la plenitud Col 1,19 Col 2,9 se hallan escondidos todos los tesoros de la sabiduría Col 2,3. Estos tesoros no tienen nada que ver con riquezas acumuladas y codiciosamente conservadas, sino que, semejantes a aguas vivas que se derraman, son plenitud de vida que se opone al vacío de la muerte Flp 2,7, poder salvador sobreabundante que fluye del nombre que está por encima de todo nombre Flp 2,9. Esta sobreabundancia se transparenta por todas partes en las epístolas paulinas, especialmente en los pasajes más líricos como Rom 5,15-21 Rm 8,31-39 Rm 11,33-36 Flp 2,9ss; muy en particular brilla en el himno a los efesios, donde el estilo inagotable se esfuerza por traducir la riqueza desbordante de la ↗gracia de que Dios nos ha colmado en su Hijo muy amado.

3. La Iglesia, plenitud de Cristo.

En Cristo, perfectamente colmado de la omnipotencia divina Col 1,19, se hallan los fieles asociados a su plenitud Col 2,9 y, conociendo el amor de Cristo, se ven llenos de toda la plenitud de Dios Ef 3,19. La santificación sobreabundante que reside corporalmente en Cristo Col 2,9, se vuelca en la Iglesia, que es su ↗cuerpo. Éste debe sin duda desarrollarse antes de llegar a la estatura de la plenitud de Cristo Ef 4,13, pero desde ahora es esta plenitud Ef 1,23. Sólo él recibe este título, aun cuando el universo entero está ya sometido a la omnipotencia de Cristo Ef 1,20ss Ef 4,10.

San Juan reasume en su prólogo esta doctrina en términos más sencillos: en su gloria el Hijo unigénito «lleno de gracia y de verdad» Jn 1,14 derrama sobre los hombres la abundancia inagotable de la benevolencia divina. «Sí, de la plenitud de Cristo todos hemos recibido» Jn 1,16.

fuente: Leon-Dufour, Xavier: Vocabulario de teología bíblica. Edición original: "Vocabulaire de théologie biblique", Paris, Editions du Cerf, 1962. Edición española: ISBN: 9788425408090 (Ed. Herder - 2001)
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