El oficio sacerdotal no es un monopolio: al principio oficia el patriarca, el padre de familia (Jue 17), más tarde, el rey. Ya en tiempos antiguos parece que miembros de la tribu de Leví se especializan en las funciones cútticas (Jue 17-18) de un proceso creciente de exclusivismo. Cuando su poder está establecido y es grande, parece que proyectan hacia atrás, a la historia remota, su papel en la vida del pueblo: en la tribu de Leví sobresalía Aarón como cabeza de dinastía; Salomón elimina la rama de Abiatar y establece la de Sadoc, que domina hasta el siglo II a.C. Con la reforma de Josías, los simples levitas ocupan un puesto secundario respecto a los aaronitas, aunque Crónicas se esfuerza en exaltar el papel de los levitas. Después del destierro, el sumo sacerdote asume funciones de gobierno, hasta que se invierten los factores y los reyes asmoneos ejercen funciones de sumos sacerdotes. Nm 16 informa sobre problemas de competencia y autoridad. Condiciones para el sacerdocio en Lv 21. Funciones: bendecir (↗bendición) (Nm 6), ofrecer sacrificios (↗culto) (Lv 1-7) y ofrendas (Dt 26), instruir (Lv 13; Mal 2,6-8), juzgar (↗juicio) (Dt 17,8). Los profetas denuncian abusos cometidos por sacerdotes: Jr 2,26; Ez 8; Am 7,10-17; Os 4,4-6. El ↗Mesías será sacerdote, según Sal 110,4, aunque no de línea levítica, mientras que Zac 3-4 habla de dos personajes, sumo sacerdote y mesías.