Aunque la legislación distingue entre esclavo, empleado y asalariado, el término hebreo "siervo" tiene múltiples usos. Es el esclavo en una economía rural, es el ministro del rey, un rey vasallo de su soberano. Siervos del Señor son: en lo cúltico, todo el pueblo (culto = servicio) y, de modo específico, los sacerdotes; en lo político, el pueblo es vasallo de Dios (↗Alianza), el rey terreno es como virrey de Dios (Sab 6), el profeta es siervo en su función de mensajero o embajador de Dios. Siervos son algunos personajes famosos: Abrahán, Moisés, Josué, David y Job. De modo especial hablan de un siervo del Señor los cuatro cantos de Is II, que de algún modo apuntan al ↗Mesías.